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La economía crecería casi 4% durante 2018, dice informe de Muñoz

Según Muñoz, el PIB crecería 2,9% en 2017 y 3,8% en 2018

28-09-2017
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La economía está creciendo (o rebotando, según los más escépticos) y la gran pregunta es cómo seguirá la película. El consultor Federico Muñoz parece no tener dudas: “La economía argentina llega al final de 2017 lanzada en franca reactivación. La remoción del riesgo político tras el buen desempeño electoral del Gobierno en las PASO, la aparente continuidad de un contexto internacional favorable, el potencial de expansión del crédito y la expectativa de un ajuste fiscal menos contractivo que el temido a priori invitan a apostar por la continuidad de la fase expansiva durante 2018. Proyectamos un crecimiento del PIB de 2,9% en 2017 y de 3,8% en el año próximo”. Ese es el resumen de un reporte que envió ayer a clientes.

Que, más allá de una visión optimista, vino con algunas advertencias. “La recuperación es motorizada por el ágil dinamismo de la demanda interna (inversión y consumo). En contrapartida, las exportaciones se mantienen deprimidas, por culpa del severo déficit de competitividad. Esta estructura particular de la reactivación hace pensar en la posible gestación de un problema a futuro: la ampliación del déficit de cuenta corriente hasta niveles que podrían dejarnos vulnerables ante un hipotético corte abrupto del financiamiento externo. De todos modos, la vigencia del tipo de cambio flotante permitiría amortiguar el daño asociado a esa eventualidad”, sostiene Muñoz.

Los drivers

Profundicemos en los cuatro drivers que subraya Muñoz.

Prematura disipación de la incertidumbre política. Es, quizás, el principal driver hacia futuro así como, antes, la perspectiva de un regreso del populismo en 2019 era el principal obstáculo para un despegue, sobre todo de la inversión privada. Pero, tras los auspiciosos resultados de las PASO, ese riesgo disminuyó considerablemente y crecieron las expectativas de que el ciclo de Cambiemos se alargue. “El Gobierno logró un desempeño llamativamente sólido, al ser la fórmula más votada en once provincias, y reuniendo el 37% de los sufragios a nivel nacional”, dice Muñoz.

Mejoría del contexto internacional. Según Muñoz, hay viento de cola. Financiero y, además, comercial. “En el frente financiero, persiste la hiperliquidez, pues la suba de las tasas de interés de corto plazo no se trasladó a las tasas largas (el rendimiento del bono del Tesoro a diez años oscila en torno a 2,2% tras tocar el 2,6% en marzo). Esta contingencia, combinada con la caída de nuestro riesgo país postPASO, llevó a nuestro proxy del costo del financiamiento externo (rendimiento del bono del Tesoro a 10 años + spread EMBI) por debajo del 6%, su menor nivel del que tengamos registro”, dice. Asimismo, hay demanda de nuestros socios comerciales. “En el plano comercial, la dinámica externa también ha sido mucho mejor que la prevista. La economía global recobró dinamismo (el segundo trimestre del 2017 fue el de mayor crecimiento del PIB mundial desde 2011) y también repuntaron los volúmenes de comercio global”, dice y advierte que hay riesgos a la baja, como siempre, aunque por ahora no se han materializado.

Creciente dinamismo del crédito. Además, la economía está desapalancada y tiene margen para usar el leverage. “El bajo apalancamiento del sector privado local y la abundante disponibilidad de crédito externo a tasas muy accesibles hacen pensar que la toma de préstamos en el exterior tiene mucho espacio para crecer. Asimismo, el incipiente boom de crédito hipotecario (hasta el año pasado, virtualmente inexistente) debería contribuir a sostener el actual impulso del sector de la construcción. En suma, el crédito promete ser un importante proveedor de impulsos reactivantes durante 2018”, dice Muñoz.

Política fiscal menos contractiva que lo previsto. En primer lugar, el ahorro del 2017 sería mayor que el previsto y, en rigor, Nicolás Dujovne sobrecumplirá la meta fiscal, “lo que aliviaría el peso del ajuste del próximo año”. Y, en segundo, entrarán los PPP y otras modalidades de financiamiento privado. Así, “el Gobierno no tendría problemas en cumplir la meta fiscal del 2018 y ? pese a ello? no se vería afectado el ritmo de avance de la economía”, dice Muñoz.

Pese a su mirada positiva, Muñoz sugiere evitar el “optimismo excesivo” y cita motivos varios. Y uno de ellos es el “costo argentino”, cuyo progresos en el corto plazo serán, como el resto de la política económica, graduales y eso pondrá, por caso, un techo algo bajo a la expansión de las exportaciones.

Dólar e inflación

En materia inflacionaria, dice Muñoz, “confiamos en que continuará el proceso de desaceleración de los precios, aunque dudamos que el BCRA logre alcanzar la meta de inflación del 2018”. En concreto, dice, “proyectamos para fin de 2017 un aumento anual de 21,3% en el IPC Nacional que emite el Indec y una desaceleración a 14,5% al cabo de 2018”.

Sobre el “billete”, explica: “Finalmente, creemos que el tipo de cambio tenderá a acompañar la inflación (o seguirla con algún rezago)”. Sin embargo, sugiere que el peso podría acelerar su depreciación (hacia el segundo semestre del 2018, quizás) para ayudar a reestablecer el equilibrio externo porque Muñoz proyecta un rojo en la Cuenta Corriente de unos 4 puntos del PIB.

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