La banca estatal recibe menos y presta menos

Radiografía de préstamos y depósitos

29-01-2015
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(Informe de Luis Varela)

Esta semana, con la economía en recesión, mientras el ex ministro de Economía Domingo Cavallo pronosticaba que para fin de año el dólar blue estará entre $22 y $50, el presidente del BCRA, Alejandro Vanoli, realizó su segundo intento para fomentar una mayor actividad, dándole impulso al crédito. La presente movida de Vanoli fue más que modesta. Recortó 30 puntos básicos (0,3% anual) la tasa que paga el Central por las Letras con las que absorbe dinero de los bancos (Lebac).

Por el plazo de 98 días bajó la tasa del 26,9% al 26,56% y por el plazo de 120 días la reducción fue del 27,7% a 27,24%. Este interés es decisivo para la negociación con dinero. Las Lebac fijan un rendimiento que sirve de referencia para establecer techos y pisos para las tasas de interés de plazos fijos minoristas, créditos personales, créditos prendarios y financiamiento con tarjeta de crédito.

El movimiento que hizo esta semana Vanoli fue más que prudente. Fue la segunda baja de las Lebac de este año. En la primera quincena de enero achicó las tasas en 10 puntos básicos (0,1% anual). Avanza con la baja de tasas con pies de plomo: en junio pasado el ex titular del BCRA Juan Carlos Fábrega bajó las tasas de las Lebac en 100 puntos (1% anual) de una sola vez y se disparó el dólar. La baja actual de tasas busca un nuevo nivel para el menú que se paga por los pesos. Según el nuevo valor, el Central busca que la tasa mínima de plazo fijo pase de 23,4 a 23,1% anual, que la tasa máxima en prestamos prendarios vaya del 34 al 33,2%, que los préstamos personales se achiquen del 39 a 38,5% y que la tasa de las tarjetas se reduzca de 48,8 a 48,1%. El esfuerzo para darle más crédito a la economía es considerable.

Según los números de la autoridad monetaria, el stock total de crédito al sector privado está en los $561.358 millones, creciendo en este mes de enero a un alto ritmo mensual del 4%, cuando el crecimiento de los últimos meses se expandía al 21% anual. Y el grifo bien abierto de los pesos está absolutamente direccionado: los fondos para adelantos de cuenta corriente y tarjetas de crédito crecen casi al 8% mensual, mientras que los hipotecarios y personales crecen a apenas el 1%.

Vanoli quiere consumo, compras puras y rápidas, que el tren se empiece a poner en movimiento. Sin embargo, detrás de este enero con los grifos un poco más abiertos, se ve claramente que el modelo kirchnerista, con la total falta de confianza de parte de los agentes económicos, está caminando en sentido inverso: la relación préstamos-depósitos está retrocediendo de manera insólita. En marzo del año pasado, sobre el total de dinero depositado en los bancos argentinos se prestaba el 68,5%. Ese número se fue derrumbando y ahora se presta apenas el 62,5% de lo que se deposita.

La última foto oficial (informe sobre bancos del BCRA de setiembre del año pasado) refleja la siguiente foto del sistema bancario argentino. En la Argentina de hoy, después de 12 años de kirchnerismo, hay 81 entidades financieras en el país, repartidas en 4.506 sucursales, con 19.182 cajeros automáticos. De esas entidades totales 65 son bancos, 15 compañías financieras y 1 caja de crédito. Para entender este número debe decirse que en 1995, cuando el Cavallo que hoy advierte sobre el dólar era ministro de Carlos Menem, había 169 bancos (31 públicos y 138 privados), 20 compañías financieras y 15 cajas de crédito.

De los 65 bancos que hay en la actualidad, 53 son privados y 12 públicos. De los 53 privados, 33 son de capitales nacionales y 20 de capitales extranjeros. En total hay 4.578.759 cuentas corrientes (esa cantidad creció en 300.000 en el último año y medio), funcionan 32.895.160 cajas de ahorro (cifra que creció en 4.200.000 en los últimos 18 meses), se mantienen 1.800.000 operaciones de plazo fijo, 25.200.000 préstamos, 105.800 empleados, 31.200.000 tarjetas de crédito (había 28 millones hace un año y medio) y 32.500.000 tarjetas de débito (26,8 millones a fines de 2013). Por supuesto, no todas las entidades tienen la misma solidez. Hay bancos que tienen mucho dinero prestado en relación a su activo y casas bancarias con depósitos recibidos muy cercano a su nivel patrimonial.

Pero además de eso, hay otros datos que deben ser muy tenidos en cuenta. Por ejemplo, en los últimos 12 meses, mientras los privados calcularon una inflación del 38% anual, con el INDEC midiendo un 23,9%, el stock total de plazos fijos creció 24,9%, pasando de $337.100 a $420.920 millones, es decir muy por debajo de la inflación Congreso, en línea con la inflación que mide el INDEC.

Debe hacerse notar que apenas seis de los 65 bancos en funcionamiento acumulan el 60,4% de los depósitos totales. El Banco Nación tiene el 26,08% de todo el dinero depositado, el Provincia de Buenos Aires tiene el 9,61%, el Santander Río es el privado más grande con el 7,15% de los depósitos, el Galicia tiene el 6,77%, el Francés el 5,7% y el Macro el 5,33%. Esas mismas seis entidades ofrecen el 56,31% de los préstamos totales. El Nación tiene el 19,74% de todo el dinero prestado, el Provincia de Buenos Aires el 8,41%, el Santander Río el 8%, el Galicia el 7,49%, el Francés el 6,45% y el Macro el 6,22%. Y lo más llamativo del caso es que los cuatro bancos privados más grandes (Santander Río, Galicia, Francés y Macro) tienen prestado en total apenas más (0,8% promedio) de lo que reciben como depósitos. Mientras que los dos bancos públicos más grandes del país Nación y Provincia de Buenos Aires reciben juntos el 35,7% de los depósitos pero ofrecen apenas el 28,15% de los préstamos, con lo cual 7 puntos y medio (6,3 del Nación y 1,2 del Provincia) entran a los bancos públicos y van a tapar cuentas del Estado, sin darle crédito al sistema.

Y esta desafectación del dinero recibido sobre el prestado es importante. Sobre los depósitos totales, el 39,44% está en manos de los tres bancos públicos más grandes: el Nación tiene el 26,08% de los depósitos, el Provincia el 9,61% y el Ciudad el 3,75%. Esto significa un fuerte retroceso respecto de lo que ocurría hace dos años: en 2013 el Banco Nación tenía el 29,8% de los depósitos (perdió 3,72 puntos, seguramente el camporista Juan Ignacio Forlón, titular de la entidad, deberá dar algunas explicaciones). El Provincia de Buenos Aires, en cambio, aumentó su participación: tenía 8,4% de los depósitos y ahora tiene el 9,61%. El Ciudad casi no se movió: tenía el 3,75% y ahora tiene el 3,7%. También hubo una caída vertical del Banco Nación en la participación de los préstamos totales. Hace dos temporadas el Nación tenía el 22,7% de todos los préstamos y hoy tiene el 19,74%. El Provincia de Buenos Aires subió de 6,3% de hace dos años a 8,41% de ahora. Y el Ciudad siguió inmóvil: tenía 4,6% y ahora tiene 4,5%. Como dato principal de todo este análisis debe decirse que el sistema financiero estatal toma menos depósitos que antes y presta menos que antes.

Si se analizan los depósitos y los diez bancos más grandes del sistema a lo largo de los últimos doce meses se obtiene que los tres que más avanzaron en la participación sobre captación de dinero fueron el Provincia (subió 1,21 puntos, de 8,4 a 9,61% del total del dinero depositado), el Santander Rio subió 0,55 punto y el Galicia creció 0,47 punto. Del otro lado, los tres que más retrocedieron fueron el Nación 3,72 puntos, el Macro 0,47 punto y el HSBC 0,13 punto. En cuanto a préstamos otorgados, tomando en cuenta los diez bancos más grandes a lo largo de los últimos doce meses, las tres entidades que más crecieron fueron el Provincia, que subió 2,11 puntos (pasó del 6,3% al 8,41% de los depósitos totales), el Galicia creció 0,69 punto y el Francés 0,15 punto. Y a la inversa, los que más achicaron su participación fueron el Nación, que se retrajo 2,96 puntos (pasó del 22,7 al 19,74% de los préstamos totales) el Macro bajó 0,58 punto y el HSBC achicó 0,29 punto.

Detrás de todos estos datos surgen otros elementos que también llaman la atención, como la relación depósitos totales sobre base monetaria: cuando Vanoli reemplazó a Fábrega a fines de setiembre último, los depósitos tomaron impulso, hasta rozar las 2,3 veces de la base monetaria, pero luego cambiaron de dirección y ahora están nuevamente en 2,1 veces. Si se mide la relación entre depósitos a plazo fijo y depósitos totales, se observa que ni bien Vanoli reemplazó a Fábrega este indicador subió de 45% a 47%, pero luego entró en un derrumbe importante hasta el 39% y ahora, en enero, recuperó hasta casi 44%.

En la última foto oficial (setiembre de 2014) donde se tiene información detallada sobre cuántos depósitos y cuántos préstamos tienen cada una de las entidades se destacan otros elementos que deben tener en cuenta los inversores a la hora de mover su dinero. Sobre el dinero total depositado, sólo el 70% fue prestado, el 30% restante en general fue absorbido por las Lebacs, que se están convirtiendo en una deuda enorme del BCRA, aumentando el déficit cuasifiscal. Al revisar esa relación entre depósitos y préstamos, los analistas oficialistas consultados contestaron "no pasa nada, es una proporción totalmente normal", pero los analistas de los bancos privados, vista la suspensión que se le aplicó al Macro, y a las multas que se reparten por doquier, prefieren decir: "En otro momento te doy mi análisis detallado". Sin embargo, los números son contundentes: los bancos privados (Santander Río, Galicia, Francés, Macro, etc) tienen prestado, en promedio, el 78% de lo que captan en depósitos, mientras que el Banco Ciudad presta el 66% de lo que recibe, el Banco Provincia el 61% y el Banco Nacion apenas el 53%.

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