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La actividad sigue sin reaccionar

30-06-2016
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Desde hace varios meses en el Gobierno le prenden velas al repunte de la actividad de la construcción, como uno de los motores de la actividad económica acompañando a una recuperación del consumo, en especial impulsada por la obra pública. Si bien se dieron algunos pasos en este sentido, en particular con la puesta en ejecución del Plan Belgrano y también con inversiones en el sector transportes, no obstante, los indicadores privados que miden la pujanza de la construcción, muestran una imagen bastante pálida todavía. El dato no es menor, por cuanto se trata de uno de los sectores que motorizan la inversión en la economía.

Según datos de la Asociación de Fabricantes de Cemento Portland (AFCP) el consumo de cemento durante el mes de mayo registró una caída del 11,5% respecto de igual mes de 2015, describiendo una aceleración del ritmo de caída. El nivel de consumo en el quinto mes del año apenas superó las 880.000 toneladas, el peor mayo desde 2011, sólo superando al de 2012.

En caída

Cuando se analiza el acumulado del período enero-mayo, hay que remontarse a 2010 para encontrar un valor más bajo que el de este año. Lo mismo ocurre con el Índice Construya, elaborado por empresas constructoras privadas. En porcentaje de caída, el registro de 2016 para los primeros cinco meses del año (13,2%) tuvo la caída más pronunciada desde la crisis de 2001.

Las cifras corresponden al Informe de Coyuntura de la Construcción, que elabora el Instituto de Estadística y Registro de la Industria de la Construcción (IERIC), un organismo en el que tienen participación tanto las constructoras privadas como la representación gremial de los trabajadores. El único dato alentador es que los despachos de cemento al mercado interno crecieron en mayo 16,5% respecto de abril. Habrá que ver, sin embargo, qué desempeño tiene la actividad en los próximos meses.

Recursos públicos

Por el momento, la actividad parece estar bastante tranquila, a juzgar por los indicadores. En parte, la explicación de este desempeño hay que buscarla en el retraso que se advierte en la ejecución de las obras públicas. Durante los primeros meses del año, el motivo de la demora fue que la nueva administración se tomó un tiempo para analizar los contratos, pero si bien con el correr de los meses, la ejecución empezó a tomar cierta velocidad, todavía no hay números positivos que marquen una tendencia.

Los datos del IERIC indican que en lo que va del año el consumo de cemento a granel, el que se utiliza para obras de importancia, “retrocedió más del 20%”, mientras que el realizado “en bolsa, lo hizo menos de 10”. Este menor consumo de cemento está en línea con los datos que releva el Indec, respecto de otros insumos empleados en la industria de la construcción, que también describen un retroceso en los los meses que  van de este año.

Si bien no hay referencias al respecto, esta caída podría estar detrás de unos precios que no muestran una explosión como en otros sectores económicos. En abril el Índice de Costos de la Construcción, que elabora el Indec tuvo un salto, que se se moderó al mes siguiente, cuando apenas se movió 1% hacia arriba, bastante menos que el índice general de precios en ese mes. Fue el mismo indicador que en marzo y “el menor desde octubre pasado”. Los costos actuales, medidos en dólares registraron una merma del 18,3% comparados con noviembre de 2015.

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