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La actividad cayó 3,7% en septiembre

25-11-2016
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por Mariano Cúparo Ortíz

Finalmente, el Indec publicó el dato del nivel de actividad económica de septiembre, el primer mes que transcurrió tras el amago de reactivación que muchos analistas habían caracterizado como la bisagra a partir de la cual se revertiría la caída que se viene registrando desde mediados del 2015.

Según el informe del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE), publicado ayer, el PIB cayó 3,7% en la comparación con el mismo mes del año pasado y también 0,8% en la comparación con agosto, el único mes del año (junto con marzo) que había dado una mejora en la comparación intermensual desestacionalizada, que para muchos analistas parece ser el indicador ideal para determinar si se ha tocado un piso en la caída.

Sin piso

Ese dato, el del intermensual desestacionalizado de agosto contra julio, que había mostrado un crecimiento de 0,3%, es el que había hecho pensar que la actividad finalmente había llegado a su punto de inflexión, tal como lo habían previsto muchos economistas en los meses previos.

Ese dato se había sumado al del Índice General de Actividad (IGA) de Orlando Ferreres, que se publica siempre un mes antes que el EMAE y que había dado también una mejora de 0,3%. Todo eso venía generando cierto clima de recuperación y optimismo que ahora, tal como se confirma con este nuevo EMAE, y como habían previsto en su momento consultoras como Labour Capital Growth (LCG) y Consultora Ledesma, ya parece haberse revertido definitivamente.

Otros analistas prefieren ver, para determinar si la caída llega a tocar su piso y se puede pensar en revertir la dirección, la tendencia ciclo, dato que nunca dio números positivos en lo que va del año. Esta era una de las causas por la que los más escépticos ante la idea de la aparición de brotes verdes sostenían que no había que celebrar aún. La tendencia ciclo del EMAE dio -0,2% en septiembre y había dado -0,3% en agosto y lo mismo en julio. Es decir, nunca dio señales positivas.

Trimestre negro

El -3,7% de septiembre redondeó un tercer trimestre negro en términos de actividad, tras la promesa del Gobierno de que en el segundo semestre se iba a retomar la senda del crecimiento. En agosto dio -2,1% y en julio -5,6%, caídas superiores a las del segundo trimestre (-2,9%, -2,8% y -4,5%) y de hecho para LCG el tercer trimestre mostró una merma de 0,9% contra el segundo. Sobre esta cuestión el director de la consultora Elypsis, Luciano Cohan, fue lapidario: “Horrible el EMAE de septiembre. El tercer trimestre terminó rojo”. Además, LCG calculó una caída de 3,8% durante el tercer trimestre, respecto al mismo período del año pasado. Según los cálculos de LCG “la recesión es más profunda y duradera que en 2014, ya que ahora acumula una caída de 5% del PIB en 15 meses (3,9% desde diciembre del 2015) y en 2014 había caído 4,6%. Además en 2014 la recuperación comenzó al mes 12 y tardó 10 meses más en alcanzar el nivel anterior”. Actualmente la actividad está 2,5% por debajo del promedio 2011-2016.

El futuro

La mirada queda ahora puesta sobre el último trimestre del año. En estos días, Ferreres publicó el IGA de octubre, que dio sendas caídas: una interanual de 2,8% y una intermensual desestacionalizada de 0,1%. Eso postergaría nuevamente las perspectivas de una recuperación.

Para LCG, los indicadores de avance de octubre aún no muestran brotes verdes y por eso corrigió su proyección de actividad para el 2016 a la baja desde el -2,3% que esperaba antes hasta el -2,5% de ahora. “Esto supone un crecimiento mensual desestacionalizado de 0,5% promedio en el último trimestre del año a partir de un mayor impulso fiscal”, explicó.

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