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Industriales, economistas (e incluso una parte del Gabinete) critican al BCRA

La suba de tasas generó críticas y lamentos entre ministros y funcionarios

13 abril de 2017

Por Leandro Gabin

Fue una jugada de alto impacto político la que terminó realizando el BCRA en su reunión de política monetaria. Si bien la mesa chica de Federico Sturzenegger venía avisando -en privadoque, si la inflación se iba del cauce buscado, no les temblaría la mano para aplicar un ajuste en las tasas, nadie (o pocos) creían que sería tan contundente.

La suba de 150 puntos básicos en los pases a siete días tiene una lectura indiscutible: el mensaje es que la entidad está dispuesto a todo o nada para lograr la meta del 17% impuesta. “No es negociable. Eso es lo que no se entiende para afuera. Vamos a cumplir la meta. De eso no tengas dudas”, afirmaba anoche una altísima fuente del BCRA. De esta movida que hizo la entidad rectora quedan varias enseñanzas: una, que el Central es completamente independiente del calor político; dos, que lograr el objetivo del 17% es más importante que garantizar una economía con más brotes verdes y, tres, que el verdadero superministro de este Gobierno es Sturzenegger.

Avales e internas

El presidente del BCRA es quizás uno de los hombres más escuchados por Mauricio Macri. El mismo Presidente el que levanta la bandera antiinflacionaria que despliega el Central. Por ende, no hay roces ahí. Sturzenegger ejecuta precisamente la música que quiere oír Macri. Pero más allá de que en las discusiones sobre priorizar tasa de actividad versus inflación, siempre el Presidente termine dándole la derecha al Central, no significa que no haya “internas” en el Gabinete.

La más notable es la de Francisco Cabrera, que lleva la cartera de Producción. Reconoce que con este nivel de tasas la economía no puede crecer mucho. También fue un baldazo de agua fría para la línea más pro-crecimiento que encabeza Mario Quintana, el ex Farmacity. Según se le suele escuchar, este año el Gobierno tenía que levantar todos los ca- ñones para que la mejora de la economía se sintiera en la calle (algo de por sí difícil). Sabe Quintana que el año electoral es clave para las ambiciones a futuro de Cambiemos y que el “rebote” después de un 2016 muy flojo no era la gran cosa. Pero ahora todos empiezan a recalcular.

Los que apostaban al crecimiento vía el canal financiero, o sea los préstamos, también se están agarrando la cabeza. El repunte de la inflación pone temerosos a los que podían tentarse con los créditos atados a las UVAs (básicamente la inflación). Javier Gonzalez Fraga, el titular del Banco Nación, es otro que critica abiertamente a sus íntimos la movida del BCRA. Cree que vino en un momento inadecuado y que Sturzenegger sobreactúa su dureza. Dice que con tal de mantener una meta irreal de inflación van a “condenar” al país a un menor repunte de la economía.

La mala onda que trajo la suba de tasas también se verificó en las opiniones que varias consultoras emitieron en las últimas horas. Plantean ahora precisamente un cambio de panorama. Para Elypsis, por ejemplo, la suba de tasas compromete las proyecciones de tipo de cambio y crecimiento. “El dato del IPC Indec complica el objetivo de inflación ?ya comprometido debido a una meta muy ambiciosa?, mientras que el alza de tasas termina presionando sobre los objetivos de tipo de cambio y crecimiento, ante una expansión fiscal que ya se encuentra a pleno. Ante este escenario, el balance de riesgos se sesga hacia mayor apreciación a corto plazo y menor crecimiento en el año”, vaticina la consultora fundada por Eduardo Levy Yeyati.

Bicicletas y fierros

“La actividad sufre la falta de coordinación entre Energía y el BCRA. La suba de tasas llega en mal momento. El problema es la meta de 17%. Ahogar el PIB para mostrar voluntad con la meta es un error. No corrige el problema. Hay factores operando que no se frenan con más tasa”, apuntó Rodrigo Alvarez, socio y director de Analytica.

Desde la Unión Industrial Argentina (UIA) se escucharon las voces más críticas al apretón monetario de Sturzenegger. “La suba de la tasa de interés no colabora con la actividad económica interna”, dijo José Urtubey. “Cómo encaran el combate de la inflación genera dos cuestiones negativas. Por un lado, el mercado interno sigue deprimiéndose, porque da lugar a la inversión financiera más que productiva, y por otro, seca la plaza, eso pone freno de mano a la economía. Por otro lado, muestra claramente que no les ha ido bien por ese rumbo”, afirmó el hermano del gobernador salteño, aliado de Macri.

El Centro de Estudios de la UIA es uno de los que menos crecimiento tiene proyectado para este año. Tan sólo el 2%, que no llegaría a compensar la caída del 2,3% del año pasado.

Otras empresas, ya no industriales, también mostraron su disconformidad. “Lo que están haciendo es una receta que ya quedó demostrada que no funciona. Una meta tan ambiciosa es el problema, porque la inflación viene bajando. Ahora si quieren bajarla del 40% al 17% tienen que frenar el país. Creo que su propio ego es el problema”, relataba un empresario, un tanto sorprendido por la medida del Central. La contracara, dicen hombres de negocios, es la “competencia” que tienen con la “especulación” financiera. “La bicicleta vino para quedarse. Suben los pases y van a subir las tasas de Lebac y del resto de los activos financieros. Van a venir más dólares y eso será más atraso cambiario. El peor de los mundos para los que tenemos que producir”, resumía el gerente de otra compañía.

En lo financiero, el impacto se sintió muy fuerte en el dólar. En la semana corta por los feriados de Semana Santa el dólar mayorista perdió quince centavos y medio respecto de los valores del viernes pasado. Cerró en $ 15,19 para la venta, una verdadera ganga. Para los inversores que se posicionan en pesos apostando a la tasa, Argentina es un verdadero paraíso.

La bicicleta financiera está a flor de piel y la suba de tasas disparó los pedidos de compra de bonos argentinos en pesos. “Se llevan todo. Los de afuera no pueden creer el regalo que les hace el Gobierno. Ya ni se calientan por cubrir sus posiciones en los futuros. Entran y salen y vuelven a entrar. Saben que hasta cerca de las elecciones el dólar no se va a mover”, explicaba el jefe de un mesa bancaria. Todo esto quedará plasmado en el aluvión de argentinos que se irán al exterior por este feriado largo. Se espera que el consumo, que estaba empezando a repunta fronteras adentro, quede decididamente afuera.

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