Tal como viene contando El Economista, la débil marcha de la economía es el Cisne Negro que Wall Street empieza a ponderar en las chances reeleccionistas de Javier Milei.
El último en dejar sentada esta posición fue Goldman Sachs, uno de los bancos de inversión más grandes del planeta. A través de su economista jefe para América Latina, Alberto Ramos, Argentina está ante un "crunch time" y advierte: "Milei tiene un año para ganarse a los votantes".
"Seguimos considerando que Argentina avanza por la senda correcta en materia de política macroeconómica, pero los desafíos políticos y sociales siguen siendo significativos y el margen de error es estrecho", asegura Goldman Sachs.
La entidad de Wall Street, como todo el mercado, aplaude los logros obtenidos por el Gobierno.
"La administración Milei mantiene un compromiso firme e incuestionable con el ancla fiscal, y el Banco Central ha intensificado la compra de dólares: cerca de US$ 13.000 millones en lo que va de año, con un aumento estimado de US$ 6.600 millones en las reservas netas de la entidad. La balanza comercial ha seguido fortaleciéndose, alcanzando un superávit considerable del 3,2% del PIB en términos interanuales, donde el sector energético representa casi la mitad del total", enumera.
Luego destaca lo que es el talón de Aquiles de la administración mileísta: el nivel de la economía.
"La actividad real se expande a un ritmo moderado y la inflación mensual finalmente se está desacelerando (1,9% mensual en junio), aunque los efectos de base han mantenido la tasa de inflación anual estancada en un nivel aún elevado del 33%", apuntan.

Si bien Goldman sigue considerando que Argentina avanza por la senda correcta en materia de política macroeconómica, los desafíos políticos y sociales siguen siendo significativos y el margen de error es estrecho.
- "Es probable que los mercados se centren cada vez más en las posibilidades de reelección del presidente Milei en octubre de 2027. Una recuperación más sólida de la actividad y de los salarios reales, junto con una desinflación sostenida, reforzarían dichas perspectivas", implora Ramos.
La entidad proyecta un crecimiento real "moderado" del PIB de 2,7% para 2026 "cifra revisada a la baja desde el 3% tras los datos del EMAE de abril y mayo, que resultaron más débiles de lo previsto".
Y el banco calcula que la inflación se moderará hasta situarse en el 29% para diciembre de 2026.
El interrogante sobre el crecimiento es lo que más les preocupa a los inversores internacionales sobre la Argentina por su impacto electoral. Los ejecutivos de Morgan Stanley (MS) estuvieron recientemente en un road show por Londres y plasmaron los temores que tienen.
"Abundan las inquietudes sobre la continuidad de las políticas", afirma el team del banco liderado por el argentino Fernando Sedano.
Si bien el banco reiteró su visión constructiva sobre las perspectivas, con una mejora gradual del crecimiento en el segundo semestre de 2026, "a los inversores les preocupa que un crecimiento desigual pueda derivar en un cambio político el próximo año".
"Seguimos pensando que la dinámica de crecimiento será cada vez menos heterogénea, a medida que repunte la actividad de la construcción y mejore la confianza del consumidor gracias a la recuperación de los salarios reales y, más adelante este año, a una modesta reactivación del crédito. Si bien la mejora es gradual, no deja de ser una mejora que debería respaldar la continuidad de las políticas para cuando lleguen las elecciones", afirma el paper de Morgan Stanley sobre el trip a Londres con inversores.
"La economía sigue bastante débil. Salieron los números de actividad en mayo muy flojos, y toda la actividad, todo el crecimiento que hemos visto en el 1° trimestre estuvo concentrado realmente en sectores primarios, que no son sectores de alta concentración de empleo, que no están en centros urbanos, etcétera. Entonces, el tema del crecimiento sigue preocupando", dice Alberto Ades, el economista argentino que trabaja hace décadas en Nueva York y que tiene buena relación con Milei y el equipo económico.
El director de investigación y estrategia de NWI Management admite que la marcha de la economía es la obsesión de los inversores. "Hoy es la principal preocupación", confirma.