En el fondo no son todas críticas

La Argentina, en el podio.

30-09-2011
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La economía argentina está en el podio latinoamericano. El Fondo Monetario, que sigue sin fiarse

de las estadísticas del INDEC, pronostica que el país está en el lote de los que más crecerá en 2012. Perú (5,6%), Chile (4,7%) y la Argentina (4,6%) forman el trío líder de la expansión latinoamericana. Después de ocho años el organismo vuelve a señalar a la Argentina como uno de los países más dinámicos de la región.

La última vez fue en el informe Perspectivas Económicas Mundiales 2004. Por aquel entonces el país “rebotaba” del piso de 2002. Hoy el Fondo reconoce que la Argentina registrará la tasa de

crecimiento más alta de toda la región este año (8%) y en 2012 una de las más elevadas. Para 2012 organismo subió dos puntos porcentuales su estimación respecto al cálculo de abril pasado (6%).

No tan mal

La expansión de América Latina será liderada por los países sudamericanos, señala el FMI. “La Argentina, Chile, Paraguay, Perú y Uruguay crecerán cerca de 6% este año”. En 2012 se estima que Sudamérica crecerá entre 3,5% y 5,5%. Brasil, la economía de mayor tamaño en la región, será la de menos vigor entre las sudamericanas. La desaceleración de su actividad se confirmó en el primer trimestre de este año: su producto aumenta a una tasa de 4% (en 2010 creció al 7,5%).

Desde hace un par de años el capítulo del WEO (su sigla en inglés) correspondiente a analizar los países de la región no incluye comentarios significativos para el caso argentino. Atrás quedaron las épocas que las advertían de los riesgos de la recuperación argentina. El rebote del gato muerto, la discusión de recuperación versus crecimiento y el agotamiento de la brecha del producto fueron argumentos que el staff elevó en sus informes y significaron peleas con los gobiernos de Eduardo Duhalde y Néstor Kirchner.

Los comentarios del organismo en su informe de la Asamblea Anual se corresponden mucho más con la situación económica actual. La economía argentina es la que crece a tasas más altas la región y todo indica que así seguirá siendo. Hasta los comentarios más críticos del WEO coinciden con los de la mayoría de los economistas argentinos que siguen la coyuntura: los colchones de la economía van desapareciendo y la falta de estadísticas genera incertidumbre en el

exterior.

Notas al pie

Tal como ocurre en los últimos años, el informe Perspectivas Económicas Mundiales aclara que

las credibilidades del IPC y PIB están bajo tela de juicio. Doce meses atrás una misión del organismo mantenía encuentros con los representantes de las oficinas provinciales de estadísticas. El resultado de aquella misión se traduce en una nota publicada en el WEO presentado la última semana: “Hasta que la calidad de los datos no mejore, el staff del organismo usará mediciones alternativas a las oficiales para monitorear el crecimiento económico y la inflación.

Los datos serán provistas por analistas privados, quienes sugieren que desde 2008 el crecimiento es menor al señalado por el Gobierno, y por las oficinas provinciales de estadísticas que reportan una tasa de inflación más alta que la oficial”. La única observación sobre la política económica argentina en el informe es sobre la actitud laxa del Banco Central y su impacto en la tasa de inflación. “En economías como la argentina y la venezolana ?dice el reporte? la inflación continuará en tasas de dos dígitos reflejando el resultado de las políticas expansivas”.

Más adelante nombra a la Argentina dentro de un grupo de países de la región donde los riesgos

de recalentamiento son “inminentes”. “En un contexto así los esfuerzos para normalizar la política

monetaria son bien venidos”.

Viento de cola

La semana pasada, n uno de los seminarios a puertas cerradas celebrados en el edificio del FMI, un grupo de economistas argentinos reunidos con funcionarios de los bancos centrales y ministerios de Economía de la región ?entre los que se encontraban colaboradores de Amado Boudou y Mercedes Marcó del Pont?, escuchó que el crecimiento de los últimos años fue producto de los términos de intercambio favorables y de la política monetaria expansiva de la Reserva Federal. Lo mismo piensa por ejemplo Dani Rodrik (ver entrevista), economista de la Universidad de Harvard. El FMI también expresó una visión similar en su informe: “La mayor parte del crecimiento de estos años se debe a los altos precios de las commodities y a las condiciones extraordinarias para el financiamiento. En muchos países la actividad está por encima del potencial, el crédito bancario crece a tasas elevadas, la tasa de inflación es alta y los déficit externos están aumentando pese a los precios favorables de las materias primas”.

En Washington no hay rastros de un modelo argentino. Todo forma parte de un proceso, que con sus bemoles, bendijo a los países sudamericanos. La mayoría señala que el viento de cola ya no será el mismo en los próximos años.

(De la edición impresa)

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