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El horizonte que asoma para las exportaciones

¿Qué pasará con las ventas al mundo?

20-12-2015
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(Columna de Facundo Matos Peychaux)

En 2015, la participación de las exportaciones en el PIB habrá sido la más baja desde la Convertibilidad, según la consultora Desarrollo de Negocios Internacionales (DNI), que dirige Marcelo Elizondo. En los primeros 8 meses del año, las ventas al exterior totalizaron US$ 60.540 M, lo que marca un retroceso de 17% respecto de igual período del año pasado y del 28,5% respecto de 2011, máximo resultado histórico.

Como resultado de esto, la participación de las exportaciones sobre el PIB descendió notablemente, de más de 20% entre 2002 y 2008 a 15-20% entre 2009 y 2013 y de 10,75% en el estimado de este año.

Las razones detrás del menor grado de inserción internacional del país son tanto exógenas como endógenas. Entre las primeras, se anotan la desaceleración de Brasil y China, principales socios comerciales, y el fortalecimiento del dólar y la caída de las commodities, mientras que entre los factores endógenos se destacan el atraso cambiario, la pérdida de competitividad, las trabas a las exportaciones e importaciones y la inflación, entre otros factores, todos vinculados.

Como resultado, según la Cámara de Comercio Internacional (ICC), Argentina ocupa el puesto 63 en nivel de apertura económica, por debajo del promedio mundial, con un índice de 2,5 puntos entre 1 (mínimo nivel de apertura) y 6 (máximo).

Las importaciones, por otro lado, totalizarán alrededor de otros US$ 60.500 M, lo que implicará un balance comercial en cero o negativo, según la fuente que se tome.

¿Qué hacer?

La agenda del desarrollo exportador tiene dos plazos, según los especialistas. En el corto, el desafío será recuperar la competitividad e impulsar la producción para alcanzar una mayor inserción internacional. Indisociable del crecimiento de las exportaciones, deberá venir el crecimiento del PIB. En ese sentido, en el equipo económico de Mauricio Macri apuestan a que después de un primer semestre de correcciones macroeconómicas, el país vuelva a la senda del crecimiento.

Diego Giacomini, economista jefe de Economía & Regiones afirma que “la recuperación del saldo comercial será inmediata, con los primeros meses de 2016 con saldos comerciales superiores a US$ 1.000 M mensuales, para cerrar en cerca de US$ 8.000 M en todo el año”. Consultado por El Economista, Giacomini asegura que “la devaluación con quita de retenciones logrará una inmediata recuperación del saldo comercial, no sólo por la caída de las importaciones, sino también que se espera una rápida liquidación de stock de la cosecha retenida valorizada en cerca de US$ 4.000 millones”, mientras que “la unificación del mercado cambiario conllevará a una importante contracción del déficit de turismo, cercano a los US$ 9.000 millones”, que sin embargo servirá para compensar el déficit de turismo y el pago de utilidades, dividendos y otras rentas privadas al exterior, por lo que la única vía para incrementar las reservas del Banco Central “será la cuenta capital”.

En tanto, en el largo plazo, según Diego Coatz, economista de la Unión Industrial Argentina (UIA), “el país debería pasar del número actual de US$ 1.500  de exportaciones per cápita a US$ 3.000 en los próximos 8 o 10 años”. Para logarlo, las exportaciones deberían duplicarse a US$ 120.000. “La única forma de hacer eso es con un modelo diversificado con inserción internacional que potencie los recursos naturales y pueda apuntalar desde los recursos naturales la exportación de bienes industriales y servicios especializados”, asegura en diálogo con El Economista.

Para eso, se requerirá aumentar la productividad, abordando tanto los elementos “hacia fuera” de la fábrica, como el financiamiento, la previsibilidad macroeconómica y la logística, y “hacia adentro”, como la innovación en los procesos y la tecnología.

Mientras tanto, otro objetivo clave será diversificar los destinos, para aprovechar las oportunidades que ofrecen, entre otros, mercados como el sudeste asiático y algunos países de África, cuya participación en el comercio mundial crecerá de manera muy relevante, según pronósticos de DNI. En la misma línea, según el informe anual de Estimaciones de las tendencias comerciales de América Latina y el Caribe 2016, que elabora el BID, “la caída del 14% de las exportaciones de la región acentúa la importancia de promover la diversificación comercial”.

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