El gasto se modera y las cuentas públicas mejoran

23-05-2016
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El pasado viernes, el Ministerio de Hacienda y Finanzas Púlicas dio a conocer el resultado fiscal del mes de abril. Aunque no lo parezca, considerando que durante los últimos años del kirchnerismo la información sobre la marcha de las finanzas públicas no era regular y llegaba con una demora inusual, es una muy buena señal que el Gobierno esté al día con este tipo de publicaciones, pues es de vital importancia para el mercado y así lo hace cualquier país normal. Más allá de esta grata sorpresa, los números marcan que pese a que el déficit fiscal continúa muy elevado, hay una continua mejora de la mano de la moderación en el gasto primario.

Concretamente, el resultado fiscal caja del Sector Público Nacional registró un déficit primario (antes del pago de intereses) de $12.758 M, unos $7.172 M menor al de un año atrás. Esta mejora fue posible gracias a que los ingresos crecieron 24% mientras que el gasto primario lo hizo al 13%, mostrando el menor incremento interanual de los últimos trece años. En el primer caso, se destacó la mayor recaudación por el IVA y por aportes y contribuciones a la Seguridad Social seguido por retenciones y los impuestos a los créditos y débitos en cuentas corrientes bancarias. Recordemos que gran parte de la desaceleración de la recaudación se debe al ajuste en el Impuesto a las Ganancias, que apenas subió 9%.

En cuanto al gasto primario, la notable desaceleración de abril se la dio el gasto elástico que, por la caída de las importaciones de combustibles, menor transferencia a provincias y estancamiento en los subsidios económicos e inversión real, mostraron una disminución del 11%. El gasto inelástico, por su parte, creció 32%, en línea con lo que lo venía haciendo los meses anteriores impulsado principalmente por jubilaciones y subsidios sociales mientras que el gasto en salarios subió 21%.

Con este resultado, en el acumulado de los primeros cuatro meses del año los ingresos mostraron un alza del 29%, 5 puntos por encima al del gasto primario. En otros términos, por primera vez en la última década, la otra brecha fue favorable a los ingresos. Al igual que en abril, lo que permitió revertir el signo de esa otra brecha fue el pobre desempeño del gasto elástico que, en lo que va del año, aumentó 6%, en tanto que el gasto en salarios, jubilaciones y subsidios sociales lo hizo al 31%. A pesar de este esfuerzo en la dinámica entre ingresos y gastos, el resultado primario del primer cuatrimestre fue deficitario en $62.403 M, levemente inferior al del mismo período del año pasado. La buena noticia es que, considerando el incremento en el PIB nominal debido a la aceleración inflacionaria, en término del PIB el déficit primario bajó de 5,4% a 4,8% de acuerdo a las estadísticas que efectúa el Ministerio.

Considerando el pago de intereses, en los primeros cuatro meses de este año se pagaron $38.500 M, 22% más que en el mismo período del año pasado, por lo que el resultado global (sin considerar los ingresos por rentas de la propiedad del FGS y del BCRA) arrojó un rojo de $102.500 M, casi $5.000 M más que el acumulado entre enero y abril del año pasado.

Así las cosas, el Gobierno mantiene su receta de gradualismo fiscal. Sin duda que deberá seguir trabajando para mantener el mejor desempeño relativo de los ingresos respecto a un gasto primario que seguramente en los próximos meses comenzará a tomar envión de la mano del gasto de capital y, en especial, en obras de infraestructura. Como lo mostró en las metas fiscales de principios de año, este año el déficit fiscal permanecerá muy elevado debido a ciertos avances en la menor presión tributaria y recorte de gastos. Sin duda, en 2017 deberá mostrar resultados mucho mejores que, en un escenario optimista, llegará de la mano de la recuperación de los ingresos a través del despegue del nivel de actividad.

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