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El “efecto Trump” provoca una ola de devaluación regional

15 noviembre de 2016

Además de una gran volatilidad en los mercados, el triunfo de Donald Trump en EE.UU. vino acompañado en los últimos días por una devaluación masiva en los países emergentes, entre ellos Argentina.

Los más afectados desde el miércoles, cuando se conoció el resultado electoral, vienen siendo México, que sufre por las amenazas de Trump de revisar el NAFTA, y Brasil, que como otros países de la región temen una retracción de exportaciones al mercado norteamericano.

Así, desde el “cisne negro” del martes se registraron fuertes ventas de posiciones de la moneda mexicana, que se devaluó más de 12,2% (de 18,28 a 20,51 unidades), y en el real, que se depreció 6,4% (de 3,16 a 3,36 reales). En este último caso, incluso el Banco Central brasileño llegó a interrumpir sus compras diarias de dólares en el mercado de futuros por las turbulencias en los mercados.

También sufrieron en menor medida la depreciación regional el peso colombiano, que se devaluó casi 4%, y lo siguieron Argentina, Chile, Uruguay. Si bien cayeron todas las monedas del mundo, las más afectadas fueron las de los países emergentes: según un estudio de un medio extranjero, se depreciaron “en una proporción mucho mayor (3,2% promedio)” que “las de las economías más avanzadas (0,4%)”.

Volando “a la calidad”

Según los especialistas, la caída general de las monedas se debe a que, ante la incertidumbre que generó el cisne negro del triunfo de Trump, los inversores decidieron emprender preventivamente un flight to quality desde las monedas y activos emergentes hacia el dólar. “Lo que pasó fue que muchos salieron a vender por la incertidumbre que generó la victoria del republicano”, explicó Fernando Izzo, de ABC Mercado de Cambios, a El Economista.

Esta huida hacia el dólar también empezó a verse en Argentina, donde ayer el billete verde tuvo un fuerte salto: después de cinco bajas consecutivas, el minorista se disparó 32 centavos, a $ 15,80. Y esto también viene ocurriendo en otros activos, ya que el mercado viene registrando un movimiento de “carry-trade inverso”: si antes los inversores traían sus dólares para apostar a las inversiones en pesos, ahora están vendiendo sus instrumentos atados a pesos (Lebac, bonos, etcétera) para volver al dólar.

E incluso los bonos cayeron en esta movida, ya que la suba del rendimiento del bono estadounidense a 10 años, que pasó de 1,70% antes de las elecciones a un 2,25%, generó desprendimientos de estos títulos que terminaron encareciendo sus rendimientos en la curva de largo plazo. Un ejemplo fue el Bonar 2046, que pasó de rendir 6,87% antes del 8 de noviembre a 7,70%, y el Discount 2033, que pasó de 6,7% a 7,6%. Entre otras consecuencias, este encarecimiento de los títulos dificultará la emisión de algunos bonos corporativos y provinciales que estaban por salir, como los de Edenor y Entre Ríos.

En este escenario, los especialistas sostienen que por la victoria de Trump existe un cambio de tendencia que hizo que la opción más recomendada ya no sean los rendimientos en pesos sino en dólares, además de los activos en esa divisa y los bonos de corto plazo.

Según explicó Gustavo Quintana, de PR Corredores de Cambio, a El Economista, “hay una especie de salida de inversiones en pesos, ya que quienes ganaron plata hasta ahora con los pesos están dolarizando portafolios”. Un ejemplo de la pérdida de atractivo de las inversiones en pesos, aseguró Izzo, ocurre con las Lebac: “Los que compraron el día 8 (la victoria de Trump) van a ganar 35 centavos en 35 días, pero en el medio el peso ya se devaluó 50 centavos y a ese inversor aún le faltan casi 30 días para salir”.

El peso, más rezagado Pese a seguir la tendencia regional de depreciación, el peso argentino fue el que más rezagado estuvo en ese sentido respecto a otros países. Según Quintana, la moneda local “no se devaluó tanto porque hay una oferta de dólares disponibles por el blanqueo y un ingreso de divisas por el endeudamiento de las provincias”. A esto se suma, sostienen otros especialistas, a que “aún hay tasas en pesos atractivas en algunos instrumentos” y a que la escalada del dólar podría frenarse “cuando en diciembre entren los dólares de la cosecha gruesa del campo”.

En este escenario, los analistas no ven improbable que muy pronto “el dólar toque los $ 16”, en medio de una gran volatilidad y devaluación de las monedas que continuará “hasta que no se despeje el panorama de Estados Unidos”. En otras palabras, para empezar a calmarse, los mercados necesitan que Trump vaya dando señales de cuáles serán las medidas económicas que tomará.

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