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“El 2017 será el comienzo de una nueva fase de crecimiento”

20-10-2016
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Entrevista a Rodrigo Alvarez Litre, Socio y director de Analytica Consultora.

En diálogo con El Economista, Rodrigo Alvarez Litre, socio y director Analytica Consultora, explica por que tiene uno los pronósticos más optimistas del mercado para la economía en 2017 (según sus números, el PIB crecería 5,1%). “La clave es que tenemos una visión muy positiva sobre el despegue de la inversión en 2017. Proyectamos que va a crecer 20%”, explica. Asimismo, también ofrece su visión sobre las expectativas empresarias y el empleo.

En el mini-Davos, observamos el entusiasmo de los empresarios globales con el país. Hace unos días, tuvimos la versión 100% criolla en Mar del Plata: el 52º Coloquio de IDEA. ¿Los empresarios locales tienen el mismo entusiasmo que los de afuera o son un poco más escépticos?

Había un clima general de optimismo, pero en algunos sectores, fundamentalmente de la industria, preocupación respecto del futuro, sobre cómo y con quiénes van a competir, en qué condiciones y en cómo va a hacer el Gobierno para mejorar la competitividad. Para ellos, el escenario no es tan optimista. En cambio, en el mini-Davos y entre las multinacionales, había un clima más optimista y eufórico.

Para 2017, en Analytica Consultora tienen una proyección de crecimiento de 5,1%, bastante por encima del consenso del mercado. ¿Qué están viendo o ponderando distinto a sus colegas para tener ese escenario?

La clave es que tenemos una visión muy positiva sobre el despegue de la inversión en 2017. Proyectamos que va a crecer 20%, traccionada por la obra pública, pero también por la obra privada. La construcción va a ser un gran catalizador del despegue de la inversión y distintos sectores ya han dado señales de que apretarán el acelerador con sus planes de inversión. Por ejemplo, energía, desde oil y gas hasta las renovables; la infraestructura; el agro, que ya está dando señales de fuerte crecimiento; los servicios y los bancos también. Son varios sectores. Hay crédito abundante y hay muchas multinacionales que estuvieron retraídas en los últimos años que también lo harán. Luego, en las perspectivas de consumo todos estamos esperando una reacción, así como cierta recuperación de Brasil, aunque muy tenue. Además, este año dejará un arrastre estadístico de crecimiento para 2017 porque el PIB en el último trimestre va a estar por encima del promedio del 2016.

La inversión es un dato clave pues eso estaría sugiriendo que el crecimiento de 2017 no será un mero rebote y podría ser el comienzo de un proceso más largo?

Todo es muy prematuro aún, pero estamos ante una nueva fase de crecimiento, como el ciclo que se inició en la convertibilidad o el que arrancó en 2003. No veo un rebote. Hay elementos para pensar en un crecimiento sostenido. Luego veremos a qué tasa. No creo que sea el 5,1% que estamos viendo para 2017 sino a una velocidad crucero un poco más baja. Va a depender de la inversión en 2018. Cuando uno analiza la envergadura de los sectores en los cuales estamos viendo un despegue, el proceso va a tender a ser sostenible. Nadie piensa en un proyecto de inversión en infraestructura que se agote en un año, y tampoco en la construcción. Disiento con mis colegas y creo, como decía, que es más el inicio de un ciclo de crecimiento que el famoso rebote del gato muerto.

Hay un tema clave, y que excede a la economía, que es el empleo. Sabemos que el sector público no hará incorporaciones y, por ende, la absorción de la mano de obra desocupada y la que ingresa al mercado todos los años recaerá sobre el sector privado. Y esa rueda no se mueve hace varios años. ¿Cree que lo hará o será un proceso de crecimiento amarrete en materia de empleo?

Sí, se va a mover, aunque hay dinámicas sectoriales para todos los gustos. Los sectores que más destruyeron empleo fueron la construcción y la industria. La construcción los va a recuperar rápidamente, pero en la industria es un tema más estructural y no estoy seguro que los vaya a recuperar en el corto plazo. Es cierto que algunos sectores, como el agro, traccionan poco empleo en forma directa, pero en forma indirecta es otra película. Sabemos que el productor agropecuario vuelve a invertir sus recursos. Las dudas hacia adelante están, como decía, en la industria y creo que ese sector será más expulsor que generador de mano de obra. Pero en el resto de los sectores, como en algunos sectores como los servicios o la construcción, habrá muchas oportunidades. En términos netos, no soy escéptico sobre la creación de puestos de trabajo hacia adelante.

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