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Las cumbres de Macri

Qué dijeron los columnistas políticos durante el fin de semana

01 agosto de 2016

Eduardo van der Kooy, “¿Macri teme más a Tinelli o a Cristina?”, Clarín.

“Hubo en la última semana dos cumbres del macrismo opuestas, al parecer, en su esencia. El Presidente recibió en Olivos al conductor de ShowMatch, Marcelo Tinelli. Se dijo extraoficialmente que habrían sellado una paz sobre una guerra desconocida. María Eugenia Vidal se trasladó hasta el domicilio de Elisa Carrió, ahora en Exaltación de la Cruz. Entre la gobernadora de Buenos Aires y la diputada de Cambiemos habían aflorado tensiones públicas a raíz de la Policía y la inseguridad. Cuestiones que padecen cotidianamente millones de ciudadanos (?)

“El acercamiento a Tinelli en búsqueda de una tregua demuestra que Macri no logró imaginar todavía una lógica de poder distinta a la que impuso en dos períodos como alcalde de la Ciudad, que le sirvió además para convertirse en Presidente. Su Gobierno continúa creyendo que la principal capacidad de fuego radica en el nexo dinámico y directo entre Macri y su clientela social. A través de las redes, sin intromisión de las estructuras institucionales y partidarias clásicas. De allí la importancia que adjudica a la preservación de su imagen. Aquella satirización de ShowMatch podría significar, en ese sentido, un serio riesgo. Diecisiete puntos diarios de rating promedio significarían demasiada carga para él (?)

“Vidal no evacuó todas las dudas de Carrió. La diputada ojea además al ministro de Seguridad, Cristian Ritondo. La gobernadora lo respalda. Ese diálogo entre las mujeres permanecerá, con reuniones o sin ellas. Vidal sólo demanda discreción. La mejor política, a su entender, no se suele hacer en la vidriera”.

Mario Wainfeld, “La grasa laburante”, Página 12.

“El arranque del blanqueo es la gran esperanza ídem del oficialismo. La obra pública, la segunda bala de plata, tarda en activarse.

“Este año queda para la timba de augurios. La recesión ¿será del 1,5 por ciento del PBI como vaticinan los good fellows del Fondo Monetario Internacional? ¿O llegará al dos? ¿Servirá, consuelo de tontos o de sádicos (usted dirá), como moderadora de la inflación?

“Macri avizora un crecimiento del 3 por ciento para 2017. Hasta ahora no pegó un pronóstico pero “se tiene fe”. Hasta “firma” ese porcentaje, voluntarista y en el mejor de los casos no tan deslumbrante si este año se bajó el dos o más.

“La idea del rebote es tentadora y mendaz, como casi todos los simplismos. Las caídas feroces de la actividad industrial, el consumo y el empleo no son equitativas. Se distribuyen de modo desparejo entre distintas regiones, ciudades o ramas de la producción.

“Macri está dolorido por las medidas que “tiene” que tomar pero muchos de sus aliados se han enriquecido. El promedio, como es habitual, es engañoso (?)

“Las corporaciones empiezan a hablar de “productividad” que en su jerga sectaria es sinónimo raso de reducción de salarios. Los ayudaría que se engrosara el ejército de reserva, objetivo inconfeso que el macrismo viene cumpliendo a la perfección.

“Los damnificados se organizan, ganan el espacio público, sin una fuerza política que los vertebre, encauce o conduzca. Eso sí, conscientes de sus derechos y de que está en sus manos defenderse”.

Joaquín Morales Solá, “Entre lo trascendente y lo frívolo”, La Nación.

“Enrique Peña Nieto y el emir de Qatar merecían un contexto argentino mejor que el que les tocó. El acercamiento con México de Mauricio Macri significa dos importantes giros en la política exterior. Un nuevo gesto de la Argentina de aproximación hacia la Alianza del Pacífico (coalición que fue fuertemente rechazada por el kirchnerismo), por un lado, y la recuperación de la relación histórica con México, por el otro. En la última década, México fue injustamente relegado de la política exterior argentina, influida de manera desmedida por la estrategia del Brasil de Lula. Basta decir, por lo demás, que Qatar controla un fondo soberano de más de US$ 100.000 millones y que ha hecho importantes inversiones en todo el mundo.

“Política exterior e inversiones fueron, sin embargo, eclipsadas por el sesgo a veces farandulero de la política nacional o por decisiones tan polémicas como inútiles. Macri le venía ganando por knock-out a Tinelli en las aspiraciones de éste para influir en el fútbol argentino. Le sacó la AFA y la Superliga. El conductor televisivo desafió entonces al Presidente y lo satirizó de la peor manera, en el peor momento. Comenzó entonces un intercambio de reproches, que ?todo hay que decirlo? el periodismo, con excepción de los diarios, agigantó innecesariamente (?)

“El deber de Macri es reconstruir la institución presidencial de una República. Pero, ¿qué aporte a esa reconstrucción puede hacerse cuando el juego consiste en que Tinelli ocupe el lugar de Macri? Tinelli debería aceptar de una buena vez que quiere hacer (y hace) política desde un programa de TV sin ninguna noción de los valores, y Macri tendría que demostrar en cada acto público que es consciente de la situación que vive la sociedad argentina”.

Mauricio Maronna, “Pan y circo para pasar el invierno”, La Capital de Rosario.

“Juguemos en el bosque mientras el lobo no está. Juguemos con Marcelo Tinelli mientras el peronismo no está. Hablemos de trolls, bots, fakes, imitaciones en calzoncillos, Snapchat. Ese debería haber sido, si no lo fue, el mensaje comunicacional de Jaime Durán Barba o alguna otra lumbrera que se mueve por los pasillos de Balcarce 50. Y le salió bien en el peor momento de gestión del gobierno.

“Al fin de cuentas, para todos los gobernantes ?menos para Fernando de la Rúa? siempre es funcional tener a mano a Marcelo Tinelli cuando las papas queman, cuando hay que apelar a la mítica “cortina de humo” que se lleve la mala onda a otro lugar.

“El conductor de Showmatch, al fin, va y viene en su relación con el poder. Sabe, como político vocacional que es, que para poder negociar primero hay que pegar. Y en el gobierno saben que con Marce nunca hay que declarar la guerra eterna. Aunque haya caído el share y la TV abierta no sea lo que era, Tinelli ingresa a los mismos hogares que el macrismo intenta seducir cuando se leen y se ven en Facebook las timbreadas recurrentes (?)

“Macri será rencoroso pero no come vidrio. Tinelli es Tinelli, sus puntos de rating y su influencia popular. Pero, vaya detalle que debería internalizar el gobierno: pese a la preferencia ostensible del ex vestuarista de José María Muñoz, Scioli perdió las elecciones. Cambiamos.

“Así y todo, a Macri le conviene pelearse con el kirchnerismo y no con Tinelli, tener en la otra vereda los aparatos simbólicos de la última década y no al ex socio de Cristóbal López, que siempre sobrevive a sus padrinos”.

Carlos Sachetto, “La política junto al show de la pavada”, Los Andes de Mendoza.

“El promocionado encuentro del miércoles entre el presidente, Mauricio Macri, y el animador televisivo Marcelo Tinelli, presentado como “una cumbre para sellar la paz” como si fuera una cuestión de Estado, sirvió para elevar la indignación de una franja importante de la sociedad.

“Dentro del Gobierno, el tratamiento público que se le dio al asunto también enfrentó los criterios, por ejemplo, del ministro del Interior, Rogelio Frigerio, con los del jefe de Gabinete, Marcos Peña, y tensó aún más la relación entre ambos, que no viene bien.

“Los “disidentes” de la Casa Rosada sostienen que el entredicho con Tinelli podría haberse solucionado en forma privada, como una más de las tantas conversaciones que el Presidente mantiene fuera de la agenda oficial. Los que justifican lo sucedido, en cambio, afirman que el encuentro tuvo un tono espontáneo y divertido que favorece la imagen del jefe de Estado (?)

“Hay un interrogante que está agitando el debate en todos los ámbitos y tiene que ver con que si además del mal cálculo de tiempo que hizo el Gobierno para situar el comienzo de la recuperación económica, las medidas adoptadas tendrán el efecto que se busca y en ese caso cuándo. Los números del primer semestre, salvo la leve baja de la inflación el último mes, no permiten mucho optimismo (?)

“La segunda pregunta es igualmente inquietante para el Gobierno: ¿hasta cuándo se podrán mantener las expectativas y postergar un prematuro descreimiento social? Cuentan algunos ministros que en las reuniones de Gabinete es el propio Macri quien exige respuestas cada vez más perentorias y en un tono que muestra un creciente nerviosismo. En forma paralela cada área va armando planes de contingencia por si la espera de los buenos resultados se alargara todavía más”.

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