Carlos Leyba

Carlos Leyba

Economista

Reconocimientos

  • Profesor Titular Emérito UBA

Educación

Lic. en Economía Política UBA - Post Grado en Econometría ULB (Bélgica)

Ubicación

Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina

Idiomas

Español

Llegó la hora del acuerdo

Hoy, Argentina no es un país pensado en el que se contraponen argumentos de futuros. No. Hoy sólo tenemos un país relatado. Lo que nos divide, esencialmente, es el pasado. La obstinación por el pasado ha ido cancelando la preocupación por el futuro. ¿Estaremos a la altura?

¿Ante una nueva política?

Los brotes verdes no llegan y los pocos que llegan están sometidos al riesgo de muerte temprana por helada porque el clima de la economía es gélido. ¿Por qué habría de ser de otra manera? Nada ha hecho la política económica para que no sea así. ¿Cambiamos?

¿Qué es lo que sabemos?

Disponer o no de energía define nuestro potencial de crecimiento. El costo relativo afecta la competitividad del aparato productivo. Definir exige mucha información y mucha conceptualización. Pero no tenemos la información básica, ni cuánto cuesta ni cuánto tenemos.

El mini-Davos y el retorno

El que gana conduce. Es cierto. Pero conduce un proyecto estratégico que debe tener consenso. Conducir sin proyecto es inútil. Y un proyecto sin consenso es efímero. Los militares, el menemismo y el kirchnerismo se creyeron eternos y no lo fueron. Tampoco lo será Mauricio.

Viajando a Australia vía China

El desarrollo de la sociedad exige transformar la ventaja natural en la dinamización del aparato productivo para lograr la etapa dominante de las exportaciones industriales. Eso ha caracterizado los saltos hacia el desarrollo económico. ¿Hacia allí vamos?

¿Un cumpleaños feliz?

El fracaso de 12 años preñados de oportunidades (y mala praxis) está sirviendo como argumento a los que reivindican, desde el actual Gobierno, el monetarismo para terminar con la inflación y la apertura para obligar a la industria a “hacer gimnasia” y convertirse en competitiva.

¿Cambiamos con Cambiemos?

En los espacios clave de la macroeconomía (el crecimiento del PIB, la estabilidad de los precios, el nivel de empleo y el equilibrio externo) las tendencias con las que comenzó el PRO eran francamente negativas, pero el Gobierno prefirió plantear la revolución de la alegría.

Llegó la tarifa 125

La cuestión tarifaria, en debate por estos días, también necesita de una solución política.

¿Cómo estamos hoy?

Toda recesión, como la que estamos viviendo hoy, es esencialmente un desperdicio de recursos disponibles.

La rebelión tarifaria

Detrás de la tarifa a los consumidores, que ha producido la rebelión que vemos por estos días, está el precio del gas en boca de pozo, que impacta en toda la economía y al que se lo quiere sacar de la discusión pública.

Triunfos y confesiones

Los países que crecen, prerrequisito del progreso, ejecutan políticas propias para lograr el incremento de la inversión, la ampliación de los mercados, las condiciones de progreso colectivo. Políticas de ataque a los problemas que no llegarán de afuera.

Encuentro o acción directa

La inigualable bonanza externa ya ha desaparecido y los problemas hoy son estructuralmente mayores. No es imaginable un proceso sólido de mejora y solución si no se funda en una perspectiva de largo plazo y de esfuerzo colectivo y compartido. ¿En eso estamos?

Los primeros 150 días

Reparen el pasado pero, si la estructura no es rediseñada, se repetirán las mismas crisis. No hay rediseño posible sin consensos de largo plazo que brinden horizonte. El PRO tiene que aprenderlo. El tiempo no sobra y las medidas, hasta ahora, fueron insuficiente.

No todo es lo mismo

Gobernar es prever. El que no prevé, administra crisis o administra daños. Esta función de administrar siempre es necesaria y bien puede ser pésima o excelente. Pero la verdadera calidad de un gobierno se mide por la anticipación, por la previsión, por verla venir.

¿Qué propone el sindicalismo?

El movimiento obrero es hoy el sistema de mayor capilaridad social del país y cualquier gobernante razonable debería poner una oreja ?que todos tenemos? y el corazón ?que algunos lo tienen demasiado duro? para auscultar la realidad a través de ellos.

La política a la defensiva

Las políticas de compensación social arribaron a destino no antes de que la inundación inflacionaria anegara el territorio. Las bolsas de contención siempre son menos eficaces y mucho menos eficientes que la construcción de defensas antes de que llegue el agua. Gobernar es prever.

La pregunta es cuándo

La fe en el mercado de los managers del PRO los ha llevado a repetir, a quien quiso escuchar, que esperan inversiones en energía, minería y el agro.