El Economista - 70 años
Versión digital

jue 13 Jun

BUE 20°C

Se define la venta de la avícola Cresta Roja

18 octubre de 2016

Luego de que la empresa quebrara en diciembre de 2015 y reabriera sus puertas en abril de este año a cargo del grupo Proteinsa, la Justicia analiza la oferta de dos consorcios que apuntan a quedarse con Cresta Roja, la avícola que fundaron los hermanos Rasic en 1959 y que ingresó en una profunda crisis el año pasado a causa de los altos costos, el incumplimiento de pagos en los subsidios que había prometido el gobierno anterior y la caída de los negocios con Venezuela, que era el principal comprador de pollos hasta 2014.

El viernes se conocerán los resultados de una disputa entre la misma Proteinsa ?también conocida como Ovoprot Internacional?, que cuenta con el apoyo del banco brasileño BTG Pactual, y de Granja Tres Arroyos, su principal competidora, que trabaja en conjunto con el gigante Adecoagro (de George Soros) y la pampeana Lartirigoyen, con el financiamiento del banco holandés Rabobank.

“Hay una mayor predisposición por parte de la jueza hacia Proteinsa”, le contaron a El Economista fuentes del sector. Es que, de ganar Tres Arroyos, la firma pasaría a controlar aproximadamente el 70% del mercado, por lo que se estima que fijaría el precio del cajón de pollos en un acuerdo con Soychú, que controla el 10%. “El único argumento que tiene la Justicia para no aceptar la oferta mayor de Adecoagro es por la vía monopólica”, explicaron.

Lo cierto es que ambos grupos ofrecieron un número mayor al de base, que se fijó en US$ 110 millones.

Gremios de pie

El año pasado, la gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal le otorgó el manejo de la empresa a Proteinsa, dado que se había comprometido a reincorporar a una mayor cantidad de empleados que su rival. “Cuando el presidente de Granja Tres Arroyos, Joaquín De Grazia, quiso visitar la planta dos, que estaba en producción, no pudo ingresar porque los obreros no le permitieron el acceso”, recuerdan los expedientes del caso. Es que, en ese sentido, de los 3.500 operarios que había en funcionamiento antes de la quiebra, 2.500 están activos en la actualidad. En cuanto al resto, el consorcio se encargó de pagarles el 100% de la indemnización, luego de una jornada de protesta que se llevó a cabo en julio, con cortes de ruta en Ezeiza. El episodio, claro está, fue de un tenor mucho menor en comparación con las manifestaciones que se llevaron a cabo en diciembre, cuando empleados se enfrentaron con la Gendarmería. Por eso, afirman que tanto el juzgado como el sindicato de la alimentación apoyarían a la firma actual.

“Proteinsa se aguantó toda la puesta en marcha de la empresa”, destacaron las fuentes, al tiempo que hicieron énfasis en las dos visitas que realizó el presidente Macri a la planta, dado que consideró a Cresta Roja como un símbolo de la recuperación del trabajo. De hecho, anunció allí el veto a la ley antidespidos que había votado la oposición.

Cresta Roja hoy

En la actualidad, la empresa produce 200.000 unidades por día, con la posibilidad de alcanzar las 400.000 que totalizaba en sus mejores épocas, cuando el consumo interno tocó un nivel récord anual de cuarenta y tres kilos per capita. En cuanto a las exportaciones, Proteinsa consiguió un acuerdo con China de casi un millón de dólares por mes, que se extenderá por un período seis meses. “Se vende absolutamente todo lo que se elabora, desde pollos hasta subproductos como harinas y garras”, aseguran desde adentro.

Ayer, la jueza recibió a los directivos de las dos partes. Ahora, le toca decidir si apuntará a un monopolio o a dividir el mercado.

Seguí leyendo

Enterate primero

Economía + las noticias de Argentina y del mundo en tu correo

Indica tus temas de interés