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Estrés hídrico

El agro en alerta: "La Niña" seguiría en el invierno y no se descarta que continúe en 2023

"La vulnerabilidad productiva del ciclo 2022/23 sería aún mayor que la de la campaña actual si se confirma una tercera Niña”, dijeron desde la BCR

Desde inicios del 2020, ya van 23 meses de lluvias por debajo de las medias mensuales en la región núcleo
Desde inicios del 2020, ya van 23 meses de lluvias por debajo de las medias mensuales en la región núcleo .
17-03-2022
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Según datos del último informe de la NOAA, “La Niña” continuaría en el invierno del Hemisferio Sur con 53% de probabilidades (junio/agosto de 2022). “También subió la probabilidad de que luego la transición sea hacia una 'Niña', que sería la tercera consecutiva”, alertaron desde la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR). Eso no ocurre hace 20 años. 

“Lo que muestra la última publicación de la NOAA es una muy mala noticia para Argentina: el peor escenario climático empieza a mostrar señales ciertas de que puede volverse realidad. Las publicaciones del organismo internacional que sigue el fenómeno del ENSO muestra que hay un decidido cambio de tendencia en los últimos dos meses respecto de fines del 2021: las barras azules que muestran la probabilidad de valores 'Niña' para junio-agosto pasaron de 22% (diciembre 2021) a 53% en la reciente actualización de marzo”, agregaron.

la nina seguiria en el invierno y no se descarta que continue en 2023
El agro en alerta: "La Niña" seguiría en el invierno y no se descarta que continúe en 2023

“Según estos datos, las condiciones actuales hacen muy probable que La Niña continúe en el invierno del Hemisferio Sur. Las temperaturas superficiales del Pacífico por debajo del promedio se fortalecieron durante febrero de 2022 y las anomalías negativas se extendieron desde el Océano Pacífico ecuatorial central hacia el este. El valor de anomalía disminuyó de -0,6ºC a principios de febrero a -1,1ºC en la primera semana de marzo. El sistema acoplado océano-atmósfera está reflejando la continuidad de las condiciones Niña”, explica el consultor Alfredo Elorriaga, del GEA de la BCR. Proyectando los datos actualizados al final de la primera quincena de marzo, hay  una razonable posibilidad de que el forzante La Niña continúe en el invierno y a partir de ese momento existe una probabilidad muy pareja (40-50%) de una transición a Niña, que sería la tercera consecutiva.

“En agosto pasado alertábamos de la segunda Niña consecutiva que ahora está en vías de seguir. El problema de estos escenarios es que, mes a mes, se agrava una falta de agua que se vuelve estructural, aunque por momentos haya mejoras, como lo sucedido en los últimos 30 días. Pero la situación de fondo no logra revertirse: los niveles profundos del suelo se desecan severamente. Esto vuelve a los cultivos muy sensibles al estrés termo hídrico. En este ciclo que aun muestra muchas interrogantes productivas, de las expectativas iniciales, Argentina perdió al menos 11% de producción en soja y 15% en maíz. Desde inicios del 2020, ya van 23 meses de lluvias por debajo de las medias mensuales en la región núcleo. Los productores han visto como se ha modificado el paisaje al desaparecer cursos de agua y lagunas que eran históricas. La vulnerabilidad productiva del ciclo 2022/23 sería aún mayor que la de la campaña actual si se confirma una tercera Niña, algo que es tan inusual que para tener referencias hay que retroceder a lo sucedido entre 1999 y 2001”, dijeron desde la BCR.

¿Cómo viene la cosecha gruesa?

Sobre la cosecha gruesa, desde la BCR dijeron que “lamentablemente, el precio actual de los commodities ayuda parcialmente a paliar la baja producción, pero no cubre el balance negativo”. 

“La primera diferencia está en si es campo propio o alquilado y la otra en los rendimientos logrados, si fueron aceptables o bajos”, agregaron. 

En maíz, hay rindes que van desde 20 quintales por hectárea (qq/ha) hasta 105 qq/ha. Los tardíos tienen expectativas de rinde a la par o superiores a los tempranos. En soja de primera, los resultados van de 15 qq/ha a 35 qq/ha. 

“Esta campaña quedó marcada a fuego por la diferencia en las precipitaciones. Los sectores que recibieron buenos milimetrajes hoy festejan. Pero en el resto, los productores tendrán que enfrentar gravísimas consecuencias financieras y pueden quedar fuera del próximo ciclo”, resumieron.

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