Según Fide, la recuperación económica y la desinflación se consolidarán

Tres factores serán clave para sostener la dinámica alcista: la política de ingresos, la expansión de la obra pública y la paulatina reapertura de actividades

9 de agosto, 2021

recuperación

La actividad económica continúa consolidando, con ciertas heterogeneidades, una senda de recuperación. Los datos correspondientes a junio y los que adelantan algunos comportamientos de julio confirman esa senda, que podría sostenerse durante lo que resta del año. En tanto, el mayor riesgo de la reactivación está asociado al ingreso a nuestro país de la variante Delta.

El último informe mensual de la Fundación de Investigaciones para el Desarrollo (Fide) identificó tres factores que sostendrán la reactivación en lo que resta del 2021. En concreto, destacaron: la política de ingresos (revisión al alza en las paritarias, bonos a jubilados y crédito subsidiado), la expansión de la obra pública y la paulatina reapertura de actividades culturales y de esparcimiento.

A su vez, la desaceleración “lenta pero efectiva” de la inflación contribuirá a reforzar la expansión de la demanda interna. “Estimamos para julio una variación de precios ligeramente por debajo del 3%, dato consistente con nuestra proyección de 42%, punta a punta, para todo 2021”, comentó la entidad.

Repunte de la actividad

 Los últimos datos de industria y construcción dieron la pauta de un repunte en la actividad, ya que ambos sectores, muy importantes para el Gobierno, habían perdido impulso por las restricciones aplicadas debido al impacto de la segunda ola.  En términos del nivel de producción industrial, en junio se observó el mayor nivel desde mayo de 2018, cuando empezó la crisis cambiaria.

En cuanto a la construcción, los últimos datos del Indec registraron en junio un crecimiento de 9,7% respecto al mismo mes de 2019. “El sector registra un crecimiento continuo desde hace 10 meses”, destacó Fide. La inversión en obra pública y una mayor brecha del dólar paralelo con el oficial podrían funcionar como incentivos para lo que viene.

Adelantándose a las estadísticas oficiales del séptimo mes, el reporte consignó que el consumo de los grandes usuarios (sin Aluar), reportados por Cammesa, mostró una mejora del 21,8% interanual para la industria en julio y de 15,5% en relación a 2019. Respecto al sector de la construcción, el crecimiento respecto de 2020 es del 34,4%, y de un 28,5% respecto del mismo mes de 2019.

Además, destacaron que la recaudación tributaria de julio, medida en términos reales, creció 15,6% en comparación con el mismo mes de 2020. “Sin embargo, aún se encuentra 8,5% por debajo del valor de junio de 2019”, remarcaron.

Tres factores importantes

 En un contexto de elecciones, el Gobierno está interesado en que se pueda mantener el nivel de recuperación en la actividad económica. Para Fide, serán tres los factores que podrían beneficiar el objetivo oficial de cara a las legislativas de noviembre: “la política de ingresos (revisión al alza en las paritarias, bonos a jubilados, crédito subsidiado), la expansión de la obra pública y la paulatina reapertura de actividades culturales y de esparcimiento“.

En el caso del poder adquisitivo y los ingresos, la entidad explicó que la suba del piso de paritarias (del 29% al 45%) resultó ser un factor decisivo para delinear el nuevo panorama, consolidar el consumo en terreno positivo y apuntalar la recuperación en los próximos meses.

“De hecho, el consumo resultó ser el componente menos dinámico de la demanda”, rescató Fide. A modo de ejemplo, las ventas en supermercados a valores constantes registradas por Indec, un rubro de consumo poco afectado por la pandemia, cayeron en 2,6% el acumulado a mayo de 2021, en comparación con los primeros 5 meses de 2020.

Por el lado de la obra pública, el Gobierno sigue expandiendo el gasto de capital para obras. En términos reales, y para el mes de julio, la inversión pública creció 90% en relación al mismo mes del año pasado y 5% en la comparación contra el mismo mes de 2019. Al desagregar por rubro, en valores nominales y en el acumulado del período, los sectores más dinámicos resultaron ser las obras viales ejecutadas por provincias, con un crecimiento frente a 2020 del 447% y del 227% respecto a 2019 y las viviendas, con un crecimiento del 460% y del 50%, respectivamente.

En tercer lugar, el reporte consignó el posible efecto positivo que tendría una reapertura gradual sobre el consumo. “A medida que se permita una mayor circulación de personas, se incremente el aforo en lugares cerrados y las reuniones y otras actividades de esparcimiento, tenderá a reforzarse el consumo”, expresaron.

Esto es importante porque las regulaciones son un freno a la actividad económica que no depende exclusivamente del poder de compra o de los ingresos. Se trata de una porción de la economía que se ve directamente afectada por la pandemia y no puede normalizarse sino es mediante la eliminación de las medidas sanitarias.

Las señales recientes van en la dirección esperada. A modo de ejemplo, y según reportó en su informe el CEP XXI del Ministerio de Producción, las búsquedas en Google en julio último de términos como “restaurante”, “bar”, “hotel”, “pasajes”, “hospedaje”, “cine”, “teatro” o “gimnasio” comenzaron a crecer como reflejo del mayor interés de la población en este  tipo de consumos.

Lenta pero efectiva

En ese marco, el informe consideró que la desaceleración “lenta pero efectiva” de la inflación tenderá a reforzar las tendencias hacia la expansión de la actividad. Fide estimó que, en base a su relevamiento de precios en supermercados y otros rubros, el IPC de julio arrojaría una variación en torno al 2,7% en julio, por debajo del 3,2% que marcó en junio. La entidad además proyectó una inflación a diciembre 2021, punta a punta, del 42%. De ser éste el caso, sería el primer mes luego de casi 10 donde la inflación lograse perforar el piso del 3%. Otros privados, como Ecolatina y OJF, creen que los precios subieron menos que 3% en julio.

De todas maneras, el estudio aclaró que la desinflación “será un proceso paulatino”. “Parte de la aceleración inflacionaria tuvo que ver con la dinámica alcista que imprimió el shock internacional de precios de materias primas. Priorizar una trayectoria de disminución de la inflación más veloz podría ser contraproducente, en tanto perjudique la consolidación de la recuperación”, argumentaron.

Hasta las elecciones, Fide no proyecta saltos cambiarios, aunque espera un mercado cambiario más tirante. “Dadas la mayor demanda dolarizadora preelectoral y la disminución estacional de los ingresos, cabe esperar que en las próximas semanas el BCRA mantenga una intervención vendedora”, dijo.

El riesgo de la Delta

 Para Fide, hay que tener en cuenta que “la pandemia no ha desaparecido, el ingreso al país de la variante Delta representa riesgo a seguir de cerca”. Si bien se descartan medidas restrictivas que afecten de manera directa, una fuerte aceleración de contagios podría jugar en contra del sendero de reapertura de nuevas actividades y, por ende, del apuntalamiento del consumo sobre los sectores de esparcimiento, hotelería, turismo y transporte, uno de los más golpeados desde la pandemia.

El reporte consideró que el elevado ritmo de vacunación brinda la posibilidad de llegar a ese punto con una elevada inmunización colectiva, “aspecto que llevaría las medidas de restricción a un espacio acotado, como quedó demostrado en países desarrollados que tienen una elevada porción de su población vacunada”. En esos casos, las nuevas restricciones fueron menores en relación con las olas de contagio anteriores. “El conjunto de medidas sanitarias sólo implicó la reinstalación de medidas de distanciamiento, barbijo y aislamiento de contagiados, sin afectar significativamente la producción”, detallaron.

Respecto al crecimiento de la economía, Fide se mantiene “optimista”. De cumplirse el escenario descripto, las proyecciones de crecimiento que tiene la entidad marcan una suba de dos dígitos para el segundo semestre y el 2021 cerraría por encima del 7%. Esto implica un incremento mucho mayor que el previsto en el Presupuesto y se acerca bastante al escenario más favorable descripto por Fide a comienzos de año.