Cwaik: “La economía del conocimiento puede generar un millón de nuevos empleos”

29 de julio, 2020

Entrevista a Joan Cwaik Por Ariel Bazán

Los proyectos que trata el Congreso sobre teletrabajo y fomento al sector de la Economía del Conocimiento (EC) tienen varias cuestiones que necesitan discutirse más a fondo, aseguró el experto tecnologías emergentes Joan Cwaik. Entre otros puntos, aseguró a El Economista, criticó que no se otrogue estabilidad fiscal a las empresas de la EC y que se otorgue excesivo poder a los teletrabajadores para demandar a los empleadores.

¿Qué cambios tiene el nuevo proyecto sobre Economía del Conocimiento (EC) que está tratando el Congreso?

La ley original, aprobada en 2019 pero derogada este año por el actual Gobierno, contemplaba estabilidad fiscal y beneficios impositivos para el sector. En este nuevo proyecto se mantuvieron los beneficios impositivos, que son básicamente una reducción de Ganancias y de hasta el 60% de aportes patronales, pero se eliminó la estabilidad fiscal a diez años. En un país como Argentina, donde estamos acostumbrados a cambiar las reglas de juego todo el tiempo, dar certeza fiscal es algo imprescindible para fomentar una industria tan dinámica como esta.

¿A qué sectores incluye la Economía del Conocimiento?

Esta ley busca generar un marco normativo para la industria del conocimiento, que genera alrededor de 600.000 empleos y tiene alrededor de 8.000 pymes trabajando, incluyendo los grandes unicornios. Los sectores incluidos son los vinculados al desarrollo de software o videojuegos, es decir los que usan tecnologías de mayor innovación.

¿La nueva ley terminará afectando al sector?

No creo que afecte mayormente a empresas como MercadoLibre, Globant, Accenture, o los grandes unicornios, sino a las miles de pymes tecnológicas que buscan aportar valor. Los grandes unicornios ya son globales y operan en varios países, por eso me parece importante derribar el mito de que esto afectará solamente a compañías como MercadoLibre. Creo que la industria de la EC puede generar un millón de empleos en los próximos cinco a diez años, pero tenemos que fomentar un marco normativo para que se queden las empresas. Recordemos también que una gran desventaja que tiene el sector son las trabas cambiarias para cobrar servicios hacia afuera.

¿Cómo ve el proyecto de teletrabajo que está tratando el Congreso?

Este es un proyecto que se está discutiendo y reformulando en todo el mundo por la adopción masiva del teletrabajo que trajo el Covid-19. Un problema que tiene es que le da mucho más poder el trabajador que el empleador: por ejemplo, prohíbe al empleador contactar al trabajador fuera del horario laboral, algo muy difícil en un mundo globalizado y conociendo realmente cómo funciona el teletrabajo. Es decir, se le da al empleado un poder muy grande de demandar por cualquier cosa. En cambio, creo que está bien que los implementos y herramientas de trabajo deban ser proporcionados por el empleador, para evitar que haya empresas que se los vendan a los empleados.