Dólar: la brecha entre las cotizaciones paralelas sigue ampliándose y llegó a niveles de 2014

28 de abril, 2020

Durante las últimas semanas, las cotizaciones paralelas (incluido el informal) del dólar en el país han venido marcando cifras récord y han ampliado significativamente la brecha respecto a la cotización oficial de la moneda estadounidense. Ayer, el dólar “bolsa” (o MEP) se ubicó en $ 112,92 (+4,2% diario) y el “contado con liqui” superó los $ 115 (+2,7% diario). En tanto, el dólar blue, tras haber tocado los $ 120 la semana pasada, se vendió en $ 118.

 

Por su parte, el dólar mayorista se cotizó en $ 66,53 y el minorista, en $ 68,89 (así, el precio del dólar “solidario” fue de $ 89,5), según el Banco Central en base al promedio de las entidades bancarias. De esta manera, la brecha se superó el umbral del 70% que había marcado la semana pasada y se ubicó por encima del 73%, una diferencia que no se veía desde 2014.

 

En lo que va del mes, las cotizaciones alternativas del dólar treparon cerca de 30%, mientras que, en el acumulado de lo que va del año, lograron un incremento de más de 50%, lo que consolida al peso argentino como la moneda emergente con el peor desempeño en el mundo desde el inicio del año hasta ahora.

 

“Adicionalmente, la brecha, en este cepo (cambiario), parece moverse mucho más rápido que en el pasado. Solamente bastaron 235 días desde el 31 de agosto de 2019 para llegar al umbral de 70%, mientras que este proceso había demandado 532 entre octubre de 2011 y abril de 2013”, resaltaron en un reciente informe elaborado por GMA Capital.

 

 

De acuerdo con el análisis, las razones que explican este brusco salto cambiario reciente son, básicamente, la fuerte emisión monetaria que está llevando adelante el Banco Central desde el inicio de la nueva administración y que se ha intensificado en los últimos meses, más la amenaza creciente de que el país caiga en default. En tanto, el Gobierno apunta contra el mercado, que según el presidente Alberto Fernández se trata de “operaciones especulativas” que buscan “condicionarlos”.

 

El actual nivel de emisión de pesos es el más alto de los últimos 16 años. “La oferta de dinero está avanzando a pasos agigantados. Desde principios de marzo hasta mediados de abril, la base monetaria creció casi $ 710.000 millones (+41%) alimentada principalmente por dos factores: asistencia al Tesoro vía adelantos transitorios y transferencias de utilidades ($ 415.000 millones en total) y desarme de Leliq de las entidades financieras ($ 274.000 millones, pero que había llegado a superar $ 400.000 en marzo y el primer día de abril)”, explicó GMA.

 

Con esta expansión, el stock total de la base llegó a superar los $ 2,4 billones y alcanzó el 86% como porcentaje de reservas internacionales (este ratio era 60% en diciembre, previo al cambio de Gobierno). “Este exceso de liquidez en el sistema provocó un marcado descenso de las tasas de interés”, señaló la consultora, que a la vez indicó que el desplome tanto de la recompensa para las posiciones en pesos como del costo de financiamiento puso presión sobre el dólar MEP y el “contado con liqui”.

 

Otra de las aristas de la fuerte emisión de este año se observa en la evolución del dinero circulante más los depósitos en cuenta corriente y cajas de ahorro. Este agregado, que mide la oferta de dinero más transaccional, está creciendo al 76% interanual. “Descontando el efecto de la inflación, la variación real es 20% año contra año, el registro más alto desde 2004. Esta monetización contrasta con una demanda de dinero que, a fines de 2019, era la más baja en dos décadas”, remarcó el informe.

 

En tanto, la amenaza de que Argentina con los rompa contratos de deuda internacional por novena vez en la historia está al acecho y, por lo tanto, contamina las cotizaciones libres del dólar. “A la pobre oferta realizada en términos económicos (la propuesta vale cerca de US$ 32 con una tasa de descuento de 12%), se le sumaron cuestiones legales aún más feroces, que se conocieron la semana pasada”, señaló el trabajo.

 

La propuesta de reestructuración lanzada por el Gobierno fue rechazada por los principales acreedores de la deuda externa, por lo que ayer el ministro de Economía, Martín Guzmán, inició una ronda de reuniones virtuales con los representantes de los principales fondos de inversiones para acercar posiciones.

 

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