Jujuy y aborto dividen al FdT en el Senado

5 de marzo, 2020

Jujuy y aborto dividen al FdT en el Senado

Por Pablo Varela

 

El proyecto de ley para intervenir la Justicia en la provincia de Jujuy divide aguas en el oficialismo. Una fuente de la Casa Rosada aseguró ante El Economista que a la iniciativa presentada por el senador jujeño del Justicialismo, Guillermo Snopeck, “no la ven factible”. A su vez, el proyecto de legalización del aborto causa las primeras tensiones internas en el bloque oficialista.

 

En el Gobierno admiten que la relación con el gobernador de Jujuy, Gerardo Morales, es buena y que, incluso, aportó quórum a las leyes de emergencia. Además, consideran que tanto con Morales como con el jefe de Gobierno de la CABA Horacio Rodríguez Larreta, “es sencillo ponerse de acuerdo en aspectos de la gestión”, más allá de los roces lógicos de la política.

 

“Le pregunté al Presidente y me dijo que no avala la intervención”, dijo ayer el gobernador jujeño. Y agregó: “Todo este proyecto es un intento para garantizar la impunidad” de la dirigente social Milagro Sala.

 

En el Gobierno continúan analizando la letra chica de la reforma judicial, que no será presentada antes del 15 de marzo, según informaron fuentes del oficialismo.

 

El texto en el que trabajan Gustavo Béliz (hombre de la mesa chica del Presidente) y la ministra del área, Marcela Losardo, buscará garantizar la transparencia en los mecanismos de selección de magistrados. En ese marco, la iniciativa de Snopeck podría empañar el espíritu del proyecto que anunció Alberto Fernández el domingo pasado ante la Asamblea Legislativa.

 

Además, por ahora no están constituidas las respectivas comisiones de Justicia ni en el Senado, ni en la Cámara Baja.

 

Algunos sugieren que la senadora mendocina Anabel Fernández Sagasti podría presidir la Comisión de Justicia y Asuntos Penales en el Senado que en este momento está a cargo de la Comisión de Acuerdos, que es clave, porque por la misma pasan los pliegos de los magistrados.

 

En Diputados, hay quejas incluso por parte de la oposición por la demora en la integración de las comisiones con el período ordinario ya comenzado.

 

En tanto, el debate por el aborto generó discusiones en la bancada oficialista en el Senado. Tanto en el oficialismo como en la oposición coinciden que los legisladores de “las provincias del norte” son los que cosechan el mayor número de rechazos al proyecto que, a diferencia de los sucedido en 2018, tendrá el sustento político del Poder Ejecutivo.

 

En Juntos por el Cambio creen que en el interbloque los votos están parejos, con leve ventaja a favor de los “pañuelos celestes”. El año no electoral podría facilitar que algunos legisladores voten más allá de sus conveniencias respecto de sus propias provincias y electorados.

 

En tanto en la Casa Rosada creen que el contexto es complejo.Hasta el momento, y según los sondeos, el mejor escenario posible para la iniciativa que impulsa Fernández es que cinco de los senadores que en 2018 se abstuvieron, voten esta vez de manera favorable, lo que podría derivar en un desempate por parte de la titular de la Cámara Alta. Cristina Kirchner, quien durante sus presidencias no promovió nunca el debate por la legalización del aborto, votaría de manera afirmativa.