Macri, con gobernadores, para unificar la estrategia

22 de agosto, 2019

Etapa de recomposición. Así definen en la Casa Rosada las reuniones de estas horas entre el presidente Mauricio Macri y los aliados de Juntos por el Cambio, del martes, y con los gobernadores de Cambiemos, ayer. Y las que tiene programadas integrantes de su gabinete con los referentes parlamentarios de la coalición. Lograr unificar la estrategia electoral y evitar el “sálvese el que pueda” aparece en el horizonte como más que una necesidad, más allá de tener en cuenta particularidades de los distritos en donde se pretende dar pelea.

 

Los resultados de las PASO fueron un duro golpe para la Casa Rosada. Dejó muy malherida la posibilidad de la reelección de Macri y también complicó gravemente las chances de la gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal, estrella en ascenso del universo cambiemita hasta no hace tanto. El encuentro de ayer con Vidal, pero también con los gobernadores radicales Gerardo Morales (Jujuy) y Gustavo Valdés (Corrientes), y con el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta intentó cerrar la etapa de autocrítica y trazar la campaña en un panorama complejo y de sobresaltos cambiarios que puede complicar aún más las posibilidades del oficialismo.

 

Esa estrategia unificada ofrecerá, no obstante, márgenes de maniobra a los dirigentes territoriales. Sobre todo, en los distritos donde se juegan cosas importantes a nivel local. De las provincias que gobierna Cambiemos, tres tienen que desafíos electorales en simultáneo con la Casa Rosada o antes, incluso. Aunque partan de situaciones distintas. El que parece en mejores condiciones relativas es Rodríguez Larreta. Ganó en las PASO porteñas con cierta holgura, pero teme que una ola del Frente de Todos también ponga en duda sus posibilidades. La gestión local, con las obras de infraestructuras como el Paseo del Bajo, serán la principal apuesta de campaña, para lograr la continuidad en la plataforma de lanzamiento de Cambiemos. Mientras que el sur más postergado de la Ciudad, donde se concentró el voto a Matías Lammens, se presenta como mayor preocupación.

 

La provincia de Buenos Aires es el caso opuesto. Vidal tuvo una pobre performance, sin corte de boleta en su favor y 17 puntos de diferencia respecto de Axel Kicillof. Cerca de la gobernadora mascullan bronca, intentan no bajar la guardia, pero saben que la posibilidad de revertir el resultado es casi imposible. Apuntalar a los municipios y que el corte no se dé en su contra es una de las claves que la inquietan. En tanto, Mendoza es el caso intermedio. Rodolfo Suárez, el candidato del oficialismo, hizo una buena elección en las PASO locales, desdobladas de las nacionales. Pero Alberto Fernández se impuso en las presidenciales, lo cual representa una mal precedente para las generales a gobernador del 29 de septiembre. Suárez y el gobernador Cornejo, ausente ayer por viaje al exterior, ya mostraron su incomodidad.

 

Hoy, en tanto, se sumarán a los encuentros los presidente de los interbloque de Cambiemos Mario Negri y Luis Naidenoff.

 

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