Cambiemos sólo puede aspirar a volver a 2015

14 de mayo, 2019

vidal

A esta altura de los acontecimientos, a lo máximo que puede aspirar el Gobierno es que a fines de 2019 el mapa político sea igual al de 2015. Luego del éxito en las legislativas de 2017, en Cambiemos apuntaban a sumar algunas gobernaciones durante el año en curso. En la lista figuraban Santa Cruz, Chubut, Santa Fe, La Rioja y, con menores posibilidades, Entre Ríos y Córdoba, pero hoy sólo queda el pago chico de los Kirchner en carrera.

 

En términos de poder territorial, Cambiemos no logrará ningún avance en sus cuatro años de Gobierno. Los oficialismos locales han ganado en todos los distritos en los que se votó hasta ahora y lo seguirán haciendo en la mayoría de los que faltan. Demostrando, además, que el de los gobernadores es el segmento más popular de la dirigencia política argentina.

 

El sesgo oficialista del sistema político argentino es fuerte y a eso se le sumó el mal desempeño de la economía argentina desde abril de 2018, lo que impidió que los candidatos más cercanos a la Casa Rosada pudiesen ser más competitivos frente a gobiernos locales consolidados. En Córdoba, además, hubo gruesos errores por parte de Cambiemos y se formó, así, una tormenta perfecta.

 

De todas las elecciones que quedan, la de Buenos Aires, como siempre, concentrá la atención. Cambiemos aspira a que la misma lógica prooficialista que se observa en toda las provincias se replique también en la más grande de ellas. El problema para el oficialismo bonaerense es la popularidad de Cristina Kirchner en el GBA, que arrastraría a su candidato a gobernador.

 

Si las tendencias electorales se mantienen, el Presidente que inicie el mandato el 10 de diciembre se encontrará con figuras conocidas. Las modificaciones serán mínimas, lo que muestra tendencias estables en un electorado que “quiere moderación”, según la definición del victorioso Juan Schiaretti.

 

Un dato a tener en cuenta es que, en principio, no hay muchos gobernadores encuadrados políticamente con Cristina o con Mauricio Macri porque más de la mitad pertenecen al peronismo no K y partidos provinciales. Pero también en este punto, la clave es Buenos Aires porque allí no hay tercera vía o avenida del medio: sigue María Eugenia Vidal o habrá un gobernador kirchnerista.

 

Mientras tanto, los estrategas de las campañas presidenciales tendrán mucho para analizar de las elecciones provinciales que se realicen antes de las primarias porque, como advirtió Schiaretti el domingo a la noche, los ciudadanos votan por distintos para partidos para los diferentes cargos y ese comportamiento es cada vez más pronunciado.

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