La ciudad se agitó al ritmo de variadas protestas y marchas

8 de febrero, 2019

La ciudad se agitó al ritmo de variadas protestas y marchas

 

La jornada de ayer marcó un punto alto de la temperatura social en lo que va del año. Se sucedieron diversas protestas que ganaron protagonismo en las calles. Así, mostraron su disconformidad, entre otros, un grupo de trabajadores despedidos de Siam, una marcha del Polo Obrero y de Barrios de Pie a Plaza de Mayo, una movilización de empleados judiciales que están de paro y la protesta de la obra social docente Osplad.

 

Desde las siete, la subida de la avenida Mitre hacia el Puente Pueyrredón estuvo cortada durante dos horas por una protesta de trabajadores de Siam, que exigían la reincorporación de 20 empleados. En un comunicado, afirmaron que “la empresa sigue manteniéndose en el marco de la ilegalidad incumpliendo la ley de expropiación que le da beneficios pero, a cambio, la obliga a mantener los puestos de trabajo”.

 

Un operativo de la Prefectura Naval impidió que se interrumpiera el tránsito sobre el Puente Pueyrredón, pero la subida desde Mitre, en Avellaneda, estuvo bloqueada. Los efectivos formaron un doble cordón para contener a los manifestantes.

 

Las protestas estuvieron lejos de limitarse a lo sucedido a primera mañana en el acceso al Puente Pueyrredón desde la avenida Mitre con los trabajadores de Siam. Desde las 9, el Polo Obrero y Barrios de Pie confluyeron en una movilización contra el Gobierno que fue desde el Congreso hasta Plaza de Mayo. Marcharon bajo los lemas “Basta de hambre y desocupación” y “No al tarifazo”.

 

Se trató de una protesta que se reprodujo en Mar del Plata, Córdoba, Salta, Neuquén, Corrientes, Chaco, según informaron los organizadores. Silvia Saravia, una de las coordinadoras nacionales de Barrios de Pie, afirmó a la agencia Télam que seguirán las protestas “hasta tanto el Gobierno haga un replanteo de la asistencia que está dando para enfrentar esta situación tan crítica y extendida que él mismo ha generado”.

 

Saravia agregó que “existen canales de diálogo abiertos con el Gobierno, pero se dan soluciones parciales”. La ministra de Desarrollo Social, Carolina Stanley afirmó ayer, tras una reunión de gabinete, que desde su cartera siguen “trabajando con dirigentes de las organizaciones sociales, con el propósito de mejorar la situación social y apoyando los canales de diálogo para entendernos y resolver de la mejor manera posible algunos de sus reclamos”.

 

Según adelantaron los organizadores de la marcha de ayer, la semana próxima repetirán las protestas para exigir “apertura y aumento de los programas sociales”, “asistencia alimentaria inmediata para los desocupados y comedores populares” y “apertura del Programa Hogar” (subsidio para la compra de garrafas de gas).

 

La Unión de Empleados Judiciales de la Nación (Uejn), gremio que lidera Julio Piumato, también protestó ayer, en el marco de un paro de actividades en reclamo del pago de una recomposición salarial pendiente del año pasado y contra el pago de Ganancias en sectores de la Justicia no incluidos en la ley 27.346 Los judiciales se concentraron desde las 10 y marcharon hasta el Palacio de Justicia y al Consejo de la Magistratura, en Libertad al 700. En el Consejo, se comenzó a tratar ayer la reglamentación del pago del impuesto a las ganancias para los jueces (ver aparte).

 

Los trabajadores de la obra social docente Osplad fueron otro de los grupos que ayer hicieron notar su descontento en las calles porteñas. Se manifestaron por la tarde frente a la Secretaría de Trabajo para oponerse, entre otros puntos, a la participación del gremio del detenido Marcelo Balcedo en las negociaciones paritarias. Reclamaron el pago de “salarios adeudados y desdoblados”, y “el cese de la participación del Sindicato de Obreros y Empleados de la Minoridad y la Educación (Soeme) en las discusiones paritarias”.

 

Al mediodía, tuvo lugar una colorida protesta en el Obelisco. Al pie del ícono porteño se ubicaron parrillas para exigir que no se prohíba su instalación en las inmediaciones de los estadios de la ciudad de Buenos Aires. Los parrilleros, pertenecientes a agrupaciones como la Organización de Vendedores en Eventos Masivos (Ovem), regalaron choripanes a los transeúntes.

 

A estas protestas se sumó, al atardecer y en plena Avenida Del Libertador, un abrazo de deportistas a la sede del Cenard, para oponerse a una posible venta del predio.