Las acciones, la mejor inversión de 2017

31 de diciembre, 2017

mercado capitales financiamiento

Por Matías Daghero Autor de “Con los $ que tengo, ¿qué hago?”

 

Cerramos el año 2017 con un dólar en ebullición, las tasas de las Lebac bajando y el índice Merval cruzando por primera vez en la historia la marca de los 30.000 puntos. Sin embargo, la foto final no debería taparnos la película completa del 2017, que fue un poco distinta para los inversores que estuvieron tomando decisiones durante todo el año.

 

Si comparamos el rendimiento de las inversiones luego del pago de impuestos vigentes en 2017 (algo que deberá ser tenido en cuenta en 2018 por los nuevos gravámenes a la renta financiera), la inversión ganadora por amplio margen fueron las acciones. Esto es algo que se viene repitiendo en los últimos años, pero que debido a la escasa cultura financiera que tenemos en nuestro país hace que sólo el 1% de la población haya podido sacarle provecho (porcentaje de la población que invierte en acciones según los últimos relevamientos).

 

Las acciones, la mejor inversión de 2017

 

Durante 2017, el índice Merval acumuló una extraordinaria suba del 77,72%. Esto lo convirtió no sólo en la inversión más rentable en Argentina sino también en una de las Bolsas que mejores retornos de todo el mundo.

 

A su vez, si buceamos dentro de las diferentes acciones, encontramos acciones del sector gasífero con subas de más del 400%, del sector energético con más del 200% y financieras con subas superiores al 100%.

 

En segundo lugar y quitándole el puesto en la “última curva” a las Lebac encontramos a los bonos largos en dólares, que otorgaron a sus inversores un rendimiento del 30,94%. La fuerte compresión del riesgo país (arrancamos el año con 455 puntos y lo cerramos con 349) hizo que los inversores obtuvieran significativas ganancias de capital además de los cupones elevados de estos bonos, con la cobertura cambiaria siempre presente en este tipo de activos.

 

Cerrando el podio encontramos a las ampliamente difundidas Lebac, que sirvieron para cubrirse de la inflación y obtener una interesante renta adicional. Si bien el Carry Trade cerró el año con un sinsabor debido a la fuerte devaluación de la última semana, en el año otorgó a sus inversores una renta del 8,6% anual en dólares (al 12/12 daba una renta del 16,7% antes de la fuerte devaluación de diciembre, según sostiene el analista financiero Nery Persichini).

 

¿Y las inversiones tradicionales?

 

Sin embargo, los activos bursátiles no tienen aún la suficiente penetración en la mayoría de los argentinos por lo que la mayoría continúa invirtiendo en los activos tradicionales: plazo fijo, dólar e inmuebles.

 

Si miramos el desempeño de estos instrumentos, sólo los inmuebles (con el impulso de los créditos UVA) pudieron sacarle un “empate” a la inflación mientras que los plazos fijos y dólares (aún con la embestida de diciembre, en el que subió más de 8%) tuvieron un rendimiento que no sirvió para cubrirse de una inflación bien alejada de la meta del 17%.

 

¿En dónde invertir en 2018?

 

Pensando en las inversiones para 2018, en vista de los resultados de los últimos años, quizás sea momento para el inversor de empezar a animarse a tener una cartera más diversificada que no sólo incluya los activos tradicionales sino también a activos bursátiles.

 

Una cartera que incluya bonos en dólares, bonos con ajuste CER y Lebac debería poder darle batalla a la inflación durante 2018. Para capitales mayores, una participación en inmuebles (con alrededor del 30% de la cartera) resultaría también aconsejable.

 

Por último, para inversores que tengan un horizonte de análisis superior al año y con un perfil de inversión más agresivo, las acciones han pagado y se espera que sigan pagando con creces durante 2018 este mayor riesgo asumido. Una economía que privilegiará el crecimiento por sobre la baja de la inflación, junto con la posible suba a mercado emergente que se nos negó en 2017, serán los principales drivers para las acciones argentinas durante 2018.

 

En ese camino de diversificar con más instrumentos de inversión, resulta aconsejable dedicar tiempo a la capacitación financiera (los retornos que se pueden conseguir más que lo justifican) y asesorarse con gente que conozca al mercado.

 

Por otra parte, el aspecto tributario deberá ser tenido en cuenta por los inversores. El nuevo impuesto a la renta financiera que gravará con el 5% a las inversiones en pesos y el 15% a las inversiones en dólares y aquellas con cláusula de ajuste será un factor que monitorear, como también las modificaciones en el gravamen a la venta de inmuebles.

 

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