Subsidios: ¿pueden bajar?

18 de noviembre, 2011

Subsidios: ¿pueden bajar?

El Gobierno anunció que eliminará los subsidios gradualmente. Primero señaló que las grandes empresas sufrirán un ajuste en las tarifas de agua, electricidad y gas. Y ahora llegó el turno de los residenciales. La medida también regirá desde diciembre para las compañías más importantes de agroquímicos, refinamiento de combustible, gas natural, biodiésel y aceites de exportación. La medida anunciada representará un ahorro para el Estado de $ 3.968 millones. Esto se suma a los
$ 600 millones ahorrados por la eliminación de subsidios a bancos, juegos de azar, aeropuertos, puertos fluviales de pasajeros, telefonía móvil, minas y extracción de hidrocarburos que se había dispuesto a principio de mes y los $ 700 millones que se dejarán de gastar por el traspaso del subte a la ciudad de Buenos Aires. El monto total ($ 5.200 millones) que el Gobierno busca ahorrar el año próximo representa 7% de los subsidios estimados en el proyecto de ley de Presupuesto 2012 (que ahora deberá modificarse). El sector energético carga con el 60% del actual esquema de subsidios: la mayor cantidad de recursos está canalizada la importación de combustible para generación energética y al mercado eléctrico mayorista. El transporte público (colectivos, trenes y Aerolíneas) consume el 28%. El Presupuesto 2012 que el oficialismo espera aprobar antes de fines de año contempla partidas de $ 75.273 millones para atender subsidios económicos, pero aún no hubo un pronunciamiento oficial sobre si en el Congreso se tratará alguna reducción.

Dos posiciones

Los especialistas están divididos sobre el efecto de los anuncios. Carlos Melconian piensa que difícilmente el Gobierno pueda lograr una caída significativa en el gasto de subsidios el año que viene. De hecho cree que posiblemente sigan subiendo. La explicación es que por más que se anuncie el congelamiento del subsidio, las empresas tendrán que afrontar un mayor costo producto de la inflación en 2012 –los economistas la estiman en alrededor de 20%–. El monto de subsidios a colectivos pasó de $ 524 millones en 2003 a $10.400 millones en 2011. Hay otros, en cambio, que ven posible una caída en el monto de subsidios de un año para otro. Según el economista Jorge Ingaramo, el Gobierno puede recortar subsidios económicos por al menos $ 16.200 millones anuales antes del verano, que es cuando aumenta la demanda de electricidad. Ingaramo dice que de los $ 72.400 millones que se estima el monto total de subsidios, hay unos $ 17.000 millones que no podrán recortarse porque son recursos comprometidos a través de leyes y programas específicos. “Esto hace que de los $55.000 millones restantes, se puedan disminuir $16.200 millones”. Para el economista, por ejemplo, se pueden ahorrar $1.150 millones de importaciones de combustibles con sólo aumentar las tarifas para los segmentos de mayor poder adquisitivo. “Así se reducirá la demanda de combustibles y energía”.

Menor crecimiento

En lo que sí coinciden los economistas es que el recorte de subsidios se traducirá en un menor  crecimiento de la economía porque la demanda estará menos estimulada. “El anuncio de reducción de los subsidios a las empresas y bancos es una medida de política fiscal que va en la dirección correcta”, pone un informe de la consultora Economía & Regiones. “Cabe esperar un enfriamiento inexorable del nivel de actividad en 2012. Si se gira hacia una política fiscal y monetaria más prudentes, se crecerá menos en el corto plazo en pos de lograr una tasa de crecimiento sustentable (con menor inflación) en el mediano y largo plazo”.

(De la edición impresa)