Entrevista

Funk: “Gane quien gane en Chile, enfrentaremos uno o dos años de incertidumbre”

En diálogo con El Economista, Robert Funk, Doctor en Ciencia Política y profesor de la Universidad de Chile, analizó cuál es la actual situación del país trasandino

Robert Funk.
11-11-2021
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Por Damián Cichero

El próximo 21 de noviembre, se llevarán a cabo elecciones presidenciales en Chile. Teniendo en cuenta el estallido social de 2019, la pandemia del coronavirus, los candidatos en danza para la contienda y el incierto proceso constitucional en curso, muchos las consideran como las más importantes en los últimos 31 años.

Según los últimos sondeos, debido al descontento de la población, ninguno de los candidatos estaría ni cerca de alcanzar el 50,1% de los votos necesarios para imponerse en primera vuelta, por lo que todo apunta a que habrá un ballotage, el próximo 19 de diciembre, entre los candidatos de izquierda y derecha, Gabriel Boric y José Kast, respectivamente. 

En diálogo con El Economista, Robert Funk, Doctor en Ciencia Política y profesor de la Universidad de Chile, analizó cuál es la actual situación del país trasandino y qué variables deben tenerse en cuenta de cara a los próximos comicios presidenciales. 

Teniendo en cuenta el estallido social de 2019, ¿cómo llega Chile a estas elecciones?

Claramente es una elección muy distinta a las que hemos tenido antes, tanto por el estallido social como por la pandemia. Creo que Chile tiene la particularidad de que está luchando con estos dos fenómenos al mismo tiempo. El estallido social nunca terminó. Se calmó porque apareció la pandemia, pero, en rigor, seguimos en la lógica del estallido social y se puede ver en muchos aspectos como, por ejemplo, en el tema de la aprobación o no de los retiros del 10% de los fondos de pensión. La única cosa que explica que esa medida se haya aprobado tres veces y que hoy en día se esté considerando un cuarto retiro es el temor de los parlamentarios a la reacción de la calle (Nota del Redactor: finalmente, el retiro no se aprobó). Todos entienden que los efectos económicos de estas medidas son malos y eso está a la vista, ya que estamos con niveles altos de inflación, pero igual se sigue discutiendo. Además, hay que tener en cuenta el contexto de una Convención Constitucional. Las elecciones influyen en el debate de la convención y ese debate también influye en las elecciones. Esto, por ejemplo, puede observarse en las discusiones sobre qué régimen político es mejor para Chile. Si seguir con el actual presidencialismo o avanzar hacia un parlamentarismo o un régimen híbrido. Esa discusión la estamos teniendo, precisamente, porque en los últimos dos años hemos visto una presidencia bastante débil, lo que ha reforzado el argumento de que necesitamos una fórmula que permita resolver de mejor manera las crisis. 

¿A qué se debe el ascenso del candidato de derecha José Kast en las encuestas?

Esta ha sido una campaña de sorpresas, ya que hasta hace unos meses se pensaba que la carrera presidencial iba a ser entre Daniel Jadue y Joaquín Lavín. Pero, tras las primarias, ambos perdieron y terminó siendo entre Boric y Sebastián Sichel. Pero hace unas seis semanas, Sichel comenzó a bajar en las encuestas, mientras que Kast comenzó a escalar, por lo que ahora parece que la carrera es entre Boric y Kast, aunque hay que ver qué tan acertadas están las encuestas. Personalmente, no encuentro esta situación tan sorprendente y hasta me parece bastante verosímil que Kast esté empatado con Boric o incluso por encima. A diferencia de lo que se suele pensar, el estallido social no fue una especie de movimiento de izquierda que debería fortalecer la opción de Boric, sino un movimiento antielite, antipartido y antiliderazgos tradicionales, como hemos visto en otras partes del mundo, donde la población se está revelando contra el statu quo político y económico. Tanto Boric como Kast representan justamente esta tendencia, aunque de diferentes formas. Ambos tienen un discurso antielite y antipartido tradicional y, además, tienen un discurso que desafía la forma tradicional en la que se ha hecho política en Chile en los últimos 30 años. Si a esto le sumamos la inestabilidad y la violencia que ha vivido Chile en los últimos dos años, es posible que Kast tenga una pequeña ventaja, aunque no puedo afirmar esto último al 100%.

En el caso hipotético de un ballotage entre Kast y Boric, ¿cómo se realinearán las demás fuerzas políticas?

Teniendo en cuenta todos los datos con los que disponemos, es posible que Boric tenga cierta ventaja. Si llegaran a pasar Boric y Kast a la segunda vuelta, buena parte de los votantes de la candidata Yasna Provoste apoyarán a Boric o se quedarán en sus casas y no irán a votar, pero es difícil imaginar que esa gente se incline por Kast porque realmente representa una extrema derecha en Chile que es distinta a lo que hemos visto. No solo representa pinochetismo, sino que también tiene aspectos de esta nueva derecha populista, nacionalista, que vemos en otros países, como Brasil y Estados Unidos. Por lo que es natural que Boric tenga cierta ventaja de cara a una hipotética segunda vuelta. La gran cuestión es qué harán los, por lo menos, 25% de indecisos. Todas las encuestas se basan en lo que llamamos “votantes probables”, por lo que es posible que muchos datos no se hayan tenido en cuenta. Esto último lo vimos en el plebiscito que aprobó el proceso constituyente por el 80% de los votos. Aunque dio la sensación de que existía un gran consenso sobre este proceso, hubo una abstención del 50% y realmente no sabemos qué piensa esa gente. Es posible que exista un gran sector silencioso que podría sentirse atraído por un candidato que promete calma y orden teniendo en cuenta todas las tensiones que hemos vivido en los últimos dos años.

¿A quién apoyarán los votantes del oficialismo? 

Buena parte del oficialismo va a apoyar a Kast. Si uno mira lo que ocurrió en el último mes y medio, se ve que el porcentaje que Kast ha crecido en las encuestas es casi exacto al que Sichel ha bajado. Eso nos dice que un sector de votantes oficialistas, que estaba dispuesto a apoyar la apuesta de Sichel, un demócrata cristiano que buscaba atraer votos de la centroizquierda, han regresado a su lugar natural, que es apoyar a un candidato de derecha. Por lo tanto, esta tendencia ya está ocurriendo y eso me hace pensar por dónde Kast puede crecer aún más. El único lugar por donde creo que puede seguir creciendo es a través del sector que no se ha pronunciado y no sabe a quién votar. Por lo general, toman su decisión unos días antes de las elecciones. 

¿Cómo ha impacto en el oficialismo la situación de los Pandora Papers?

No estoy seguro de que haya influido mucho. El presidente Sebastián Piñera lleva mucho tiempo en la política de Chile y la gente sabe quién es. Puede haber impacto negativamente en la imagen de Sichel si tenemos en cuenta que él era el elegido o el heredero de Piñera. Pero en general, no creo que haya influido tanto, ya que Piñera tiene un récord de estos temas e igualmente fue elegido dos veces como presidente.  Más allá de esta cuestión, a un candidato como Sichel, que representa a un gobierno que ha vivido lo que ha vivido en los últimos dos años, que ha tenido niveles tan bajos de apoyo y aprobación, es muy difícil que le vaya bien. En ese sentido, Kast ha actuado bien, ya que atrajo muchos votos al representar a ese sector de votantes, pero sin representar la continuidad del gobierno actual, lo que sí hace Sichel.  

¿Qué pasará con Chile si gana Kast y qué pasará si gana Boric?

Pase lo que pase, tenemos por delante un período de bastante dificultad. En primer lugar, el que gane deberá enfrentar un Congreso muy fragmentado. Además, va a enfrentar una Convención Constituyente que podría reordenar totalmente el régimen político y podría instalar una serie de derechos políticos y sociales que impliquen un cambio importante para modelo económico. Si gana Boric, será presionado tanto desde la izquierda, por sus socios del Partido Comunista, como desde la derecha, por el mercado y los inversionistas. Por otra parte, si gana Kast, va a estar presionando desde la calle y desde la izquierda. Va a haber mucha gente que no podrá aceptar que haya ganado un candidato con sus cualidades. Además, Kast es un candidato que, hasta hace poco, no creía realmente que tenía chances de ganar. Si uno mira a sus asesores y la gente que lo rodea, ve que no hay un equipo formado por personas reconocidas o grandes académicos, sino un grupo bastante desconocido. Por su parte, Boric, más allá de si uno comparte o no su ideología, formó un grupo de expertos y tecnócratas. Sin embargo, ninguno de los dos garantiza un período de orden y estabilidad y, gane quien gane, enfrentaremos uno o dos años de incertidumbre.

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