En Estados Unidos, el índice de precios de los gastos en consumos personales, que es la medida de inflación que más toma en cuenta la Reserva Federal para definir su política monetaria, subió levemente en diciembre.
Con relación a noviembre, el aumento fue de 0,3% y alcanzó a 2,6% en términos interanuales. En el caso de la inflación básica, que excluye a los rubros más volátiles, la suba fue de 0,2% intermensual y de 2,8% frente a diciembre del año pasado. La reacción inicial mostró a las acciones operando en alza porque una inflación controlada acrecienta las chances de un ablandamiento de la política monetaria.
De todas maneras, la Reserva Federal se moverá con mucha cautela hasta que haya una mayor certidumbre sobre el nuevo escenario económico que derivará del retorno de Donald Trump a la Casa Blanca.
El Presidente, como en su mandato anterior, le reclamará a la Fed que baje más agresivamente la tasa de interés. Pero la entidad sostuvo su autonomía entonces, y lo volvería a hacer ahora.