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Reservas: más presiones en 2022 y el campo volverá a ser crucial

En 2022, dice un informe de Ecolatina, las reservas serán apenas suficientes para satisfacer la demanda de divisas en 2022

Reservas: más presiones en 2022 y el campo volverá a ser crucial
29-11-2021
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Las reservas netas del BCRA se encuentran en un punto crítico. A pesar de que un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y un reacomodamiento de la política cambiaria podrían quitar presión sobre las reservas netas, el bajo punto de partida de éstas implica que la presión estructural continuará vigente.

En concreto, un informe de Ecolatina señaló que las reservas serán "apenas" suficientes para satisfacer la demanda de divisas necesaria para el funcionamiento de la actividad económica del 2022. La economía volverá a chocar contra su principal limitante histórico que es la falta de dólares para financiar el crecimiento.

A su vez, el aporte del agro será nuevamente crucial para evitar cualquier ajuste brusco del tipo de cambio, recomponer reservas netas y llegar más allá del segundo semestre del año próximo. "Una vez más, maná de la tierra", señaló la consultora. Las lluvias recientes fueron más que bienvenidas.

Reservas al límite

Saber cuál es el estado de las reservas internacionales con las que cuenta la autoridad monetaria resulta importante para analizar su capacidad de intervenir en el mercado cambiario.

El trabajo de Ecolatina consignó que las reservas totales ascienden actualmente a US$ 42.000 millones, aunque precisaron que están compuestas por un "pool de activos" que en parte no son divisas líquidas utilizables, y en parte tienen como contrapartida un pasivo en moneda extranjera.

"Por ello, para el análisis del verdadero poder de fuego del Banco Central se calculan diversas medidas de Reservas Netas o Líquidas, detrayendo de las reservas brutas algunos de los activos que (i) no son de inmediata disponibilidad o (ii) pertenecen a las reservas, pero no al Banco Central per se", afirmó el informe.

A fines del 2020, recordó la consultora, el poder de fuego del Banco Central se encontraba en "niveles mínimos''. Con el endurecimiento del cepo, medidas pro-mercado y el comienzo de la liquidación del agro con el rally de los commodities, la autoridad monetaria se encontró en una posición más cómoda para administrar el mercado cambiario.

Según detalló el estudio, el abultado flujo de "agrodólares" del segundo trimestre y la postergación del pago al Club de París le permitieron al Central duplicar las reservas netas entre marzo y julio. A su vez, la recepción de los fondos por la asignación de DEG disipó cualquier grave deterioro de este stock vital atribuible a los pagos de capital e intereses al FMI.

Sin embargo, ese proceso de recomposición se frenó a partir del comienzo de la segunda mitad de 2021. El combo fue una retracción en la oferta de agrodivisas y tensiones cambiarias habituales de períodos electorales que hicieron al BCRA comenzar a perder divisas.

"De cara a fin de año, las reservas netas (contemplando el oro y excluyendo DEG -y el pago de más de US$ 1.800 M al FMI, consecuentemente) se encontrarán por debajo de los US$ 4.000 millones. De estas, 90% es oro", aclaró Ecolatina.

Maná de la tierra y del cielo

El reporte repasó además los cinco grandes factores que permitieron al Gobierno, a través de la entidad que dirige Miguel Pesce, morigerar las presiones cambiarias que comenzaron a notarse entre el cierre del 2020 y comienzos del 2021. Incluso, "estas le dieron margen de maniobra para retrasar considerablemente el tipo de cambio desde el segundo trimestre del año".

El primer factor que jugó de manera favorable fue la dinámica alcista de los precios internacionales de las commodities. En los primeros nueve meses del año los términos del intercambio aumentaron 11,5% respecto de igual período de 2020 y alcanzaron el mayor nivel de la serie para un período enero-septiembre. De hecho, la mitad del saldo comercial de los primeros diez meses del año (US$ 13.940 millones) se explica por la mejora en los términos del intercambio.

Además, en ausencia de fenómenos climáticos adversos para la campaña local (excepto por la bajante del río Paraná), tuvo lugar una liquidación récord del sector agroindustrial la cual superará cómodamente los US$ 31.000 millones en el 2021, mayor a todo año previo y 20% superior a la mediana a dólares constantes de la última década.

En segundo lugar, dijo Ecolatina, para engrosar la red de seguridad financiera global y brindar liquidez a los Bancos Centrales para hacer frente a la crisis, el FMI realizó una asignación extraordinaria de Derechos Especiales de Giro (DEG) por segunda vez en la historia. Bajo este concepto, Argentina recibió más de US$ 4.300 millones, de los cuales nuestro país tiene en vista utilizar todos para el repago al organismo multilateral de crédito.

Como señaló la consultora en tercer lugar, no solo la oferta de divisas estacional "recargada" gracias al agro y el giro excepcional de DEG ayudaron, sino que también se contuvo la demanda de divisas en el mercado oficial. "Las restricciones al acceso al mercado de cambios (oficial y financiero) fueron in crescendo a lo largo del año y contuvieron el drenaje de divisas. Precisamente una de las contrapartidas del endurecimiento del cepo fue, y continúa siendo, la escalada de las brechas cambiarias", comentaron.

En cuarto lugar, la ausencia de vencimientos de deuda "significativos" no presionó sobre las reservas netas. Por caso, la reestructuración de deuda privada de 2020 y la extensión del plazo de pago al Club de París allanaron el camino. En materia de pagos al FMI, los mismos fueron realizados con los DEGs recibidos por parte del organismo. En ese sentido, "de ser utilizados exclusivamente para estos pagos de deuda, estos se agotarían por completo en febrero sin afectar las reservas netas", aseguró la consultora.

Por último, "pero no de menor relevancia", la crisis sanitaria impactó significativamente en el turismo emisivo y achicó fuertemente el déficit por este concepto: durante la primera mitad de 2021 el déficit de la cuenta viajes alcanzó US$ 1.000 millones, la tercera parte de igual período de 2019.

No obstante, mencionó el trabajo, "el crecimiento que mostraban los pagos al exterior de viajes y servicios de transporte de pasajeros en los últimos meses, en un marco de brecha cambiaria creciente, en parte explica la reciente medida de eliminación de las cuotas para los pasajes y estadías al exterior".

Un 2022 no tan favorable

De cara a 2022, Ecolatina destacó que el rasgo más importante será la falta de una nueva emisión de DEG, a la vez que el margen de maniobra para continuar endureciendo el cepo al dólar oficial es "limitado", ya que se restringieron muchas operaciones en 2021 y la continuidad de esta dinámica atenta contra la recuperación económica.

Respecto al primer punto, el Gobierno buscará recuperar los DEG desembolsados en un posible acuerdo con el FMI y sumar financiamiento de otros organismos. Asimismo, la normativa cambiaria será seguramente un punto central en el marco de las negociaciones con el organismo, quien seguramente buscará algún grado de normalización (o al menos de no empeoramiento) del mercado de cambios.

En cuanto a los agrodólares, la consultora explicó que si bien las perspectivas de la campaña agrícola 2021-2022 son favorables, no se prevé un nuevo salto como en 2021. Como un componente extra de la economía global: la Fed comenzará a elevar las tasas de interés en el corto plazo que tensará las condiciones financieras globales, fortalecerá al dólar e impactará en los precios de las commodities.

En cuanto a la balanza turística, afirman que continuará en niveles mínimos por la emergencia de la pandemia en el mundo. El turismo emisivo estará desalentado "por el importante deterioro de los salarios en dólares" y al mismo tiempo, por las nuevas medidas restrictivas del BCRA.

Hasta ahora, queda claro que la única alternativa es la reprogramación de los vencimientos con el FMI, que el próximo año serán de US$ 20.000 millones anuales -en el caso de que no se acuerde-. "La alternativa es una profundización de las restricciones cambiarias vigentes, algo que, como mencionamos, no iría de la mano de las eventuales condiciones negociadas con el FMI", concluyó el informe.

EL DATO

2022

Hasta febrero, Argentina podría cumplir sus obligaciones externas con DEG y alguna asistencia del Tesoro. Según proyecta Equilibra, a fines del primer mes de 2022 ya no quedarán más DEG. El compromiso más importante es el pago de US$ 1.900 millones a fines de diciembre con el FMI, pero en enero también vencen títulos del Estado y hay deudas con multilaterales. Desde febrero, los servicios de deuda que no puedan refinanciarse deberán cubrirse con reservas internacionales. Entre febrero y marzo, se le deberán pagar US$ 3.245 millones al FMI y US$ 670 millones a otros multilaterales. Además, caduca el "período puente" con el Club de París para regularizar US$ 2.000 millones.

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