El equipo económico de Luis Caputo sigue trabajando de manera consistente para limpiar las complicaciones que pueden llegar a aparecer en el electoral año de 2027. El viernes pasado acordó con 10 bancos un crédito REPO por US$ 6.000 M con una tasa del 7,66% anual garantizado por Bonares que tiene el BCRA. Y hoy presentó el programa financiero para abordar todos los vencimientos de deuda que hay hasta la elección presidencial. Y la respuesta del mercado fue excelente.
Todos los dólares estuvieron dormidos, incluso con una marcada caída para el contado con liquidación. El BCRA siguió comprando dólares y las reservas netas de la autoridad monetaria ya pasaron de estar del abismo negativo que dejaron Massa y los Fernández a una posición ya positiva. Las acciones y sobre todo las ADR argentinas en NY anotaron una suba en bloque. Y los bonos también tuvieron, logrando que el riesgo país baje otros 7 puntos, hasta apenas 408 puntos básicos, el menor nivel desde marzo de 2018.
Después de conseguir de 10 bancos internacionales US$ 6000 M que vencerán recién en setiembre de 2028, Luis Caputo, junto al virtual viceministro José Luis Daza y al secretario de Finanzas Federico Furiase, anunciaron antes de la apertura del mercado el plan que tienen preparado para lo que viene, y eso llegó con otros elementos importantes:
- El Ministerio de Economía presentó el programa financiero para los años 2026 y 2027, detallando la hoja de ruta para cubrir compromisos de deuda en moneda extranjera que ascienden a US$ 19.200 millones y US$ 24.900 millones, respectivamente. Para el año 2026, el Gobierno proyecta obtener US$ 22.900 millones en financiamiento, lo que generará un excedente de US$ 3.700 millones que se transferirá como un "colchón" de reservas para el inicio del año electoral en 2027. Las principales fuentes para este primer año incluyen la compra de dólares al Banco Central (US$ 6.700 millones), emisiones locales (US$ 6.000 millones), préstamos garantizados por organismos internacionales (US$ 4.000 millones), desembolsos del FMI y otros entes multilaterales, además de US$ 800 millones provenientes de privatizaciones.
- Para 2027, el esquema prevé equilibrar exactamente las fuentes con las necesidades de US$ 24.900 millones. Este financiamiento se compondrá del saldo acumulado de 2026, nuevas compras de dólares al Banco Central (US$ 4.900 millones), emisiones locales (US$ 5.000 millones), créditos de organismos internacionales excluyendo al FMI (US$ 4.200 millones) e ingresos por privatizaciones que ascenderán a US$ 1.500 millones, entre otros instrumentos. El equipo económico destacó que el plan busca asegurar el cumplimiento de las obligaciones y evitar tensiones financieras en los meses previos a las elecciones, dejando las emisiones internacionales únicamente como una opción alternativa si las condiciones del mercado resultan favorables.
- A pesar de la volatilidad cambiaria y la aceleración del dólar, informes de bancos y consultoras coinciden en que el sector agroexportador todavía tiene margen para aportar divisas durante el segundo semestre. Según un informe de Galicia Research, la liquidación en la primera mitad del año estuvo un 9% por debajo del promedio histórico debido a un retraso en la cosecha gruesa. Si esta situación se normaliza, se estima que podrían ingresar alrededor de US$2.600 millones adicionales, lo que ayudaría a moderar la inestabilidad del mercado financiero en los próximos meses.
- Por otro lado, la consultora Econviews advierte que, si bien el agro sigue siendo el principal proveedor de divisas, su aporte tenderá a disminuir inevitablemente durante la segunda mitad del año por cuestiones estacionales. A medida que la cosecha gruesa finaliza y la reactivación económica incrementa la demanda de dólares para importaciones, los analistas señalan que el sector agrícola no será suficiente. En consecuencia, coinciden en que el Gobierno deberá recurrir de forma progresiva a otras fuentes estructurales para garantizar el equilibrio cambiario, destacando el rol clave que tendrán las exportaciones energéticas.
Y eso llegó con una advertencia inquietante. Citigroup proyectó que el precio del petróleo Brent podría caer hasta ubicarse entre los US$ 60 y US$ 65 por barril hacia finales de año. Esta tendencia bajista se debe a la normalización de los flujos marítimos en el estrecho de Ormuz, tras un memorando de entendimiento entre Estados Unidos e Irán que busca suspender las hostilidades. De esta manera, Citi se suma a las advertencias de otras entidades como Goldman Sachs y Morgan Stanley, que anticipan un escenario de sobreoferta global debido a la reducción del riesgo geopolítico y a una demanda que no logra absorber el incremento de crudo disponible. Esta previsión enciende las alarmas en Argentina, ya que el valor del Brent es la referencia clave para determinar la rentabilidad y el éxito de los proyectos no convencionales en Vaca Muerta.
- Un escenario con el barril a US$ 60 podría ralentizar las decisiones de inversión de las empresas del sector, comprometiendo los planes de aumentar la producción y expandir las exportaciones energéticas. En consecuencia, el mercado local se mantiene en alerta, dado que precios más bajos impactarían directamente en el ingreso de divisas y en el desarrollo estratégico de la actividad en el país.
Todo esto llega en medio de un mundo financiero que está pendiente de lo que decida la Fed con su tasa de interés en las próximas semanas. Por el momento, por hoy, se partieron las tasas de EE.UU., bajan las más cortas y suben las largas: se pagó 3,9% anual a 1 año de plazo, 4,2% anual a 5 años, 4,5% anual a 10 años y 5% anual a 30 años. Y, con eso, en el exterior el dólar subió 0,8% en Chile, 0,4% contra el yuan y el yen y 0,1% contra el franco suizo, no cambió contra el euro y bajó 0,3% contra la libra, 0,6% en México y 0,8% en Brasil
A nivel local, luego del mapa que debería conducirnos de largo a tener la nota de Investment Grade, el mercado cambiario mostró una situación en la que los dólares flotan: con el blue quieto, y con los oficiales y los financieros mixtos. Con el dólar oficial a $ 1512, el BCRA compró US$ 81 M en el mercado local y, al final del día, la autoridad monetaria sumó reservas por US$ 35 M.
Frente a todos estos anuncios, el dólar oficial subió $ 5,45 hasta $ 1512,50, el dólar blue no cambio y siguió a $ 1515, el dólar senebi subió 14 centavos hasta $ 1508,31, el dólar mep subió $ 3,72 hasta $ 1525,78 y el contado con liqui cayó $ 19,85 hasta $ 1573,39. Por lo que la brecha entre el oficial y el blue fue del 0% y la brecha entre el ccl y el mayorista fue del 6%.
Al mismo tiempo, ya sin tantos ahorristas dispuestos a sacar sus pesos de los bancos, la tasa de los plazos fijos sigue bajando: por plata chica se mantuvo en 19,5% anual (16% en bancos grandes y 23% en bancos chicos) por plata grande bajó de 24,5 a 24,2% anual.
Y como queda prácticamente eliminada la posibilidad de un default, por lo menos hasta conocerse el resultado electoral de octubre de 2027, con buen volumen, muy diversificado, los bonos argentinos subieron más de 1% y el riesgo país bajó 7 unidades hasta 408 puntos básicos, el menor nivel en 8 años y 4 meses.
En papeles privados, hubo rueda en verde en la Bolsa de Nueva York, ya que el Dow avanzó 0,3%, el S&P mejoró 0,7% y el Nasdaq trepó 1,1%. En un día en el que la Bolsa de San Pablo bajó 0,9% y la Bolsa de México subió 0,6%.
Y debe destacarse que el mercado bursátil local esta vez fue nuevamente el mejor de todos. Con $ 79.538 M operados en acciones y $ 233.414 M en cedears, la Bolsa de Buenos Aires subió 2,2%. Con las ADR argentinas en NY marcando una sólida suba en bloque del 2 al 9% para Bioceres, BBVA, Supervielle, Macro, Galicia, TGS, Edenor, YPF, Telecom, Mercado Libre y Pampa E.
Y, finalmente, en commodities, el clima fue expectante, esperando una tasa de la Fed con horizonte a la baja. Así, el petróleo bajó 0,1%. Los metales preciosos estuvieron flojos. Hubo una mejora para los metales básicos. Se destacó una gran rueda con subas importantes para los granos en Chicago. Mientras que en Rosario trepó mucho el girasol, también estuvo con buena reacción la soja, con el trigo tranquilo, pero con maíz y sorgo en baja. Y, por último, el bitcoin rebotó 2,6%, con mejoras menores para el resto de las criptomonedas.