Tal como viene sucediendo desde hace 10 semanas, el mercado argentino acaba de sufrir otro golpe, y el de hoy fue el más fuerte de todos. Con esto, tras la vertical suba que tuvieron las acciones y los bonos nacionales entre julio y principios de diciembre, llegó una durísima toma de ganancias que devolvió los precios, y que llevó al riesgo país a 705 puntos básicos.
En medio de este movimiento esperable en los mercados, consistentes tomas de ganancias tras fuertes aumentos, el ministro de Economía Luis Caputo dio su explicación: "El 9 de enero la Argentina cumplió en tiempo y forma con su compromiso de pagar una gran cantidad de dólares por cupones y capital de bonos nacionales, y muchos inversores se anticiparon, suponiendo que todo ese pago se reinvertiría, pero no todo volvió a papeles locales y con eso buena parte de la suba está desapareciendo.
Sin embargo, esa lógica explicación de buen trader financiero como es Caputo se encuentra con una explicación diferente de parte de operadores y analistas: "En los últimos días vimos a un Presidente Milei que se metió en camisa de once varas, con temas que nadie entiende por qué tocó, encima está sobre reaccionando ante cualquier cosa que se le pone enfrente. Y encima, ahora llega una licitación de deuda en pesos en la que Economía se vio obligada a ofrecer otra vez títulos ajustables porque hay riesgo de que no llegue a captar todo lo que vence, tal como le ocurrió en los últimos cuatro llamados".

Pero más allá de la explicación de Caputo o de los dichos de los operadores, lo cierto es que el mercado argentino atravesó una jornada compleja, con dólares libres estables pero intervenidos, con el BCRA comprando dólares, pero perdiendo reservas, con otra importante baja para los títulos públicos y con un fuerte descenso para las acciones, tanto a nivel local como en las ADR argentinas que cotizan en Nueva York.
Es cierto que un Milei fuera de sí termina espantando a los inversores, pero además del IPC de enero que difundirá este jueves el Indec (con EcoGo estimando 2,7% para febrero), lo que más movilizó el día fue la licitación de deuda en pesos que se realizará mañana. Esta semana vencen $6,6 billones porque hay que pagar el Boncer T2X5 y la Lecap S14F5, y lo particular de esta convocatoria es que no se ofrecieron letras a tasa de interés con vencimientos largos, como se vino haciendo hasta ahora, sino que aparecieron papeles a tasa cortos y sobre todo papeles indexados, por CER o por tipo de cambio, algo que había sido borrado de los últimos llamados.
En la última licitación de enero los inversores no llegaron a ofrecer todo lo que vencía y, para no pagar mayor tasa de interés, Caputo debió utilizar $ 2,2 billones que tenía depositados en una cuenta del Tesoro en el BCRA. Y ahora ese colchón tiene sólo $ 4 billones, más una cantidad que se supone en torno a algo menos de $ 3 billones en el Banco Nación. Y el problema es que, si esta vez los inversores encepados vuelven a darle la espalda, Caputo agotará los pesos ahorrados y deberá empezar a rolear la deuda que se presente con recaudación, si el superávit fiscal se sigue manteniendo.
Esto, por supuesto, llega con otros condimentos complicados. Por el innegable atraso cambiario, miles de argentinos veranearon en el exterior y pagaron nada menos que US$ 862 millones con tarjeta en enero, una cifra récord desde que se inició la serie en 2002. Así, con súper peso y sin impuesto país, se permitió que los argentinos optaran por pasear por el exterior, y con eso se van dólares del país, ya sean del BCRA (si los veraneantes pagan con dólar tarjeta (que vale $ 1.311,57) o con dólar MEP (que cotiza a $ 1.187). Si usan dólar tarjeta, se irán dólares de las reservas y si usan dólar mep se irán dólares de argentinos.
Pero toda esta jornada negativa llegó además con otra mala noticia. El Presidente de EE.UU. Donald Trump efectivamente aumentó los aranceles a la importación de acero y aluminio y, a contramano de lo que suponían los enamorados de LLA (por la cercanía de Milei con Trump), el presidente norteamericano ejecutó esa medida con todo el mundo, sin exceptuarnos, lo cual nos perjudica en las exportaciones que tenemos con ese país.

Además de todo eso, en EE.UU. hubo mucha actividad. El titular de la Fed Jerome Powell estuvo en el Congreso explicando lo que hará con su política de tasa de interés, y dijo que no tiene apuro para bajarla, algo que en teoría afecta a los mercados emergentes, sostiene el dólar global y aplaca el valor de las materias primas. Y, además de eso, el departamento de Agricultura norteamericano (USDA) difundió sus estimaciones de cosechas y dijo que se mantiene sin cambios con Brasil, pero espera que la cosecha argentina sea entre 1 y 2 millones de toneladas menos, lo cual de cumplirse significarán menos dólares para el BCRA.
Los dichos de Powell en el Capitolio volvieron a elevar las tasas largas de EE.UU.: se pagó 4,2% anual a 1 año de plazo, 4,4% anual a 5 años, 4,5% anual a 10 años y 4,7% anual a 30 años. Y con eso, en el exterior el dólar subió 0,3% en Japón y 0,1% en China, pero bajó 0,1% en Chile, 0,3% en Brasil y México y cedió 0,5& contra el euro y 0,6% contra la libra.
Y en el mercado local, con el dólar exportador a $ 1107,85, el BCRA pudo comprar US$ 169 millines, pero al final del día -por intervenciones- la autoridad monetaria terminó perdiendo reservas por US$ 40 millones. Así, el dólar blue subió $5 hasta $ 1.210, el dólar Senebi subió $ 3,06 hasta $ 1.211,06, el dólar MEP no se movió y siguió a $ 1.187 y el contado con liqui bajó $ 3 hasta $ 1.194. Por lo que la brecha entre oficial y blue fue del 11% y la brecha entre el CCL y el mayorista fue del 13%.
En tanto que el panel de títulos públicos se vio muy alterado por el llamado a licitación de este miércoles, en el que se ofrecerán Lecaps, Boncaps, Lelink, Boncer, y se realiza un canje de la Lecap S31M5.
En detalle se ofrecerán los siguientes papeles:
- Una letra del Tesoro nacional capitalizable en pesos con vencimiento 14 de marzo de 2025 (S14M5 - reapertura).
- Una letra del Tesoro nacional capitalizable en pesos con vencimiento 30 de mayo de 2025 (S30Y5 - reapertura).
- Una letra del Tesoro nacional capitalizable en pesos con vencimiento 31 de julio de 2025 (S31L5 - reapertura).
- Una letra del tesoro nacional capitalizable en pesos con vencimiento 28 de noviembre de 2025 (S28N5 - nueva).
- Un bono del Tesoro nacional capitalizable en pesos con vencimiento 13 de febrero de 2026 (T13F6 - reapertura).
- Un bono del Tesoro nacional en pesos cero cupón con ajuste por CER vencimiento 31 de marzo de 2027 (TZXM7 - reapertura).
- Una letra del Tesoro nacional vinculada al dólar estadounidense cero cupón con vencimiento 16 de enero de 2026 (D16E6 - nuevo).
Y al mismo tiempo se realizará un llamado para la conversión de la Lecap con vencimiento 31 de marzo de 2025 (S31M5) y se ofrecerá a cambio una letra del tesoro nacional capitalizable en pesos con vencimiento 10 de noviembre de 2025 (S10N5 - reapertura).
Con todo eso, con pocos negocios, los bonos argentinos cayeron otro 1,4% y el riesgo país subió 28 unidades, hasta 705 puntos básicos, el mayor en dos meses. Y debe tenerse en cuenta que contra el pico logrado justamente antes de que se paguen los cupones y la deuda de capital del 9 de enero último, los bonos argentinos acumulan una dura caída del 9,2% (claro que luego de haber subido 320% en dólares en los 3 años anteriores).
En papeles privados, mientras tanto, las cosas estuvieron también inquietas. Hubo cierre mixto en la Bolsa de Nueva York, ya que el Dow subió 0,3%, el S&P mejoró 0,1% y el Nasdaq cedió 0,3%. Al tiempo que hubo una suba del 0,6% en la Bolsa de San Pablo, con alza del 0,9% en la Bolsa de México.
Pero lejos de esa casi total parsimonia bursátil externa, el mercado accionario local tuvo un martes negro. Con $141.924 millones operados en acciones y $84.930 millones en Cedears, la Bolsa de Buenos Aires cayó 5,2%. En tanto que las ADR argentinas en NY sufrieron un desplome en bloque del 2 al 8% para Telecom, Supervielle, BBVA, Macro, Galicia, Central Puerto, Edenor, Loma Negra, Pampa E, YPF, Cresud, TGS, IRSA y Bioceres.

Finalmente, los commodities también se movieron, y justamente en direcciones distintas a las que esperaba Donald Trump desde su omnipotencia. Había ordenado multiplicar la exploración y explotación de crudo para que el precio del barril baje, pero sin embargo el petróleo subió 1,5%, hasta su mayor precio en seis meses. Los metales preciosos estuvieron frenados. Los metales básicos actuaron mixtos: el níquel subió 0,3%, el cobre bajó 1,1% y el aluminio cedió 1%. Los granos también tuvieron subas y bajas en Chicago y Rosario, con el trigo bien en EE.UU. y la soja bien en el puerto santafesino. Y lo que volvió a inquietar a los criptoadictos fue otra baja del 2,1% para el bitcoin, con descensos menores o alguna suba para el resto de los valores de ese panel.
Veremos qué resultado tiene la licitación de mañana y qué número entrega el INDEC para el IPC de enero. Serán dos test complejos para Caputo, justo en un momento en el que Milei parte a EE.UU. para ver si logra convencer a su amigo Trump de arreglar algún acuerdo comercial, y si puede terminare de ajustar el moño del acuerdo con el FMI, que viene demorado, y que también inquieta a los inversores.