Luis Caputo y el equipo económico plantearon un escenario ideal: la Argentina no necesita salir al mercado internacional y consigue de distintas fuentes los dólares necesarios para encarar los abultados vencimientos de deuda en el siempre traumático año electoral.
El planteo oficial es que el 2026 dejará un excedente proyectado de US$ 3.700 millones frente a las considerables necesidades de financiación estimadas en US$ 24.900 millones para 2027. El próximo año el Tesoro afronta vencimientos de capital por valor de US$ 15.700 millones (frente a los US$ 9.200 millones de 2026) —incluidos US$ 8.500 millones adeudados al mercado—, además de US$ 9.200 millones en concepto de intereses.
- Pero el plan Caputo no incluye un stress test electoral. Y el principal banco de Estados Unidos (y uno de los más importantes del mundo) lo ponderó en un paper exclusivo para sus clientes.
Para recordar, el programa del equipo económico contempla:
- La emisión de bonos Bonar por 5.000 millones de dólares, lo que implica la renovación (rollover) del 100% de las amortizaciones de capital de dichos títulos.
- US$ 4.200 millones en financiación de organismos multilaterales distintos del FMI, lo que supone la renovación total del capital y de cerca del 70% de los intereses.
- US$ 1.500 millones adicionales provenientes de privatizaciones.
- US$ 2.000 millones en financiación clasificada como "otros", descrita en la conferencia de prensa como préstamos bilaterales.
"Consideramos que estas premisas son coherentes con un escenario en el que el presidente Milei mantiene una sólida ventaja competitiva frente al candidato de la oposición a lo largo del ciclo electoral", advierte JP Morgan.
La entidad estadounidense pasó por el stress test del plan Caputo. Bajo el supuesto de un ciclo electoral más polarizado, el escenario "de estrés" para el programa contempla la emisión de bonos Bonar por US$ 2.500 millones (la mitad del plan original), privatizaciones por US$ 1.000 millones y financiamiento de organismos financieros internacionales (excluyendo al FMI) por US$ 3.500 millones (US$ 700 millones menos que en el supuesto original del Ministerio de Economía).

"En dicho escenario, y a falta de fuentes de financiamiento alternativas adicionales, la brecha financiera restante probablemente se cubriría mediante mayores compras de dólares por parte del Tesoro al BCRA, elevándose a US$ 10.700 millones (cifra equivalente a nuestra proyección de superávit primario para 2027, frente a los US$ 4.900 millones del escenario base del gobierno)", explica JP Morgan.
- La entidad, además, señala dos aspectos. En primer lugar, el escenario de estrés "no contempla posibles pasivos contingentes, como el fallo definitivo sobre el título vinculado al PIB en euros (aproximadamente 1.300 millones de euros más intereses)".
En segundo lugar, JP Morgan aclara que si bien no forman parte de las necesidades de financiamiento del Tesoro, el BCRA deberá afrontar pagos por servicio de deuda de los bonos Bopreal por hasta US$ 5.300 millones durante el año 2027, "monto que probablemente se cubriría con reservas".
"En conjunto, esto refuerza la importancia de seguir ampliando el abanico de instrumentos de financiación —una labor en la que las autoridades han participado de manera proactiva—, al tiempo que se mantiene un ritmo sólido de recomposición de reservas para ayudar a mitigar la volatilidad propia de un año electoral", remarca la entidad en el paper a clientes.
"En general, el año 2026 ofrece cierto margen de maniobra y los avances macroeconómicos han sido significativos, si bien aún queda trabajo por hacer para fortalecer la resiliencia y la capacidad de adaptación de cara a 2027", concluyó JP Morgan.