La incertidumbre no cesa y los inversores siguen de salida
Cuando faltan 26 días y 17 ruedas de negocios para la elección del 26 de octubre (una verdadera eternidad) septiembre vivió este martes un cierre de mes estridente para el mercado argentino. Tal como estaba planteado tras la retención 0% para exportadores de granos, este lunes deberían haber ingresado al BCRA unos US$ 2.600 millones.
Sin embargo, ocurrió todo lo contrario: según estimaciones de mercado el Tesoro terminó vendiendo más de US$ 500 millones y, tras el cepo recargado de Luis Caputo, los inversores siguieron haciendo rulos y purés, lo cual hizo subir los dólares financieros por encima del techo de la banda. Eso impactó en los bonos, que cayeron más, con suba del riesgo país arriba de 1.200 puntos.
Y la Bolsa local concluyó un mes fatídico: cedió algo este martes, pero con bajas en bloque de hasta el 8% para los ADR argentinos.
Con críticas a Milei no solo desde el kirchnerismo y desde el peronismo, sino también desde Provincias Unidas, el Presidente se reunió con Macri para demostrar que está dispuesto a retomar diálogos constructivos. Y recibió incluso una invitación especial del Presidente de EE.UU. Donald Trump, que lo recibirá en la Casa Blanca el 14 de octubre.
Pero eso no alcanza para calmar la incertidumbre de los ahorristas e inversores: unos buscan cubrirse comprando dólares y otros se desprenden de títulos argentinos. Se teme que el lunes 27 de octubre, un día después de las urnas, se inicie una nueva política monetaria y sobre todo cambiaria.
Y también hay muchas dudas con lo que pasará con los pagos de la deuda de Bonares y Globales el 9 de enero próximo, al punto de volver a escucharse la palabra default o reestructuración de la deuda en las conversaciones.
La jornada de este martes, igualmente, no debe ser tomada en sí misma como un día de negocios más. Ya que al concretarse el fin de mes hubo muchas operaciones de futuros que tuvieron que cerrarse hoy, y eso determinó un movimiento de dinero ciertamente inusual, que obligó a vender papeles para cubrir contratos firmados.
Y, al mismo tiempo, se vio una suba en bloque en todos los precios de los contratos del dólar futuro en el Rofex: los contratos con dólares oficiales se operaron a $1.494 a fin de octubre y a $1.821 a fin de junio de 2026.
De este modo, en un momento de muchísimo desequilibrio y con renacimiento de la brecha cambiaria, que llega al 11% entre el contado con liqui y el dólar mayorista, vuelan como moscas los movimientos altamente especulativos que el Gobierno quiso parar con un bloqueo por 90 días para los que operan en el dólar oficial y buscan luego seguir negociando en los dólares financieros, una medida que es fácilmente eludible vía asociados u otros inversores, o incluso es esquivada operando directamente en el mercado blue, con arbolitos desarrollados que tienen cuentas en los bancos y transfieren fondos liberados con comisiones algo más altas.
Con todo esto, mientras Argentina está envuelta en esta convulsión pre-electoral, que no obedece únicamente a temas políticos sino también a errores de política económica como liberación instantánea de las Lefi y provocar un principio de recesión en la economía, con el objetivo de bajar la inflación a 0% lo más pronto posible, con un Milei convencido de que sólo con ese logro conseguiría que las urnas se pintarían de violeta dentro de cuatro semanas.
Sin embargo, lejos de eso, estamos viendo empresas que suspenden empleados, mucha preocupación en los hogares, familias que no llegan a fin de mes y hasta pérdida de empleos, frente a una realidad que no da alternativas para encontrar trabajo en algún otro lugar.
La situación caótica no es solo argentina. En EE.UU. hay incertidumbre porque el empleo está desacelerándose y hay problemas por el denominado "cierre del gobierno" o government shutdown norteamericano, que ocurre cuando el Capitolio no logra aprobar a tiempo la legislación de gasto. Este embudo, sumado a los efectos secundarios ocasionados por los aranceles de Donald Trump generaron temblores de todo tipo, a lo que se suman por supuesto las tensiones geopolíticas, con Putin descargando más bombas sobre Ucrania y horas complejas en la franja de Gaza.
Con todo eso, en el balance de octubre las inversiones claramente ganadoras fueron los metales preciosos. Este martes el oro alcanzó un nuevo récord y la onza de plata tocó el freno, pero en el mes la plata anotó un aumento del 16,7% en dólares y el oro subió 10,4%. Sólo quedaron cerca de esos aumentos el índice Nasdaq, que gracias a las empresas vinculadas a la inteligencia artificial subió 5,6% en setiembre, mientras que el Bitcoin le pisó los talones con una suba del 4,9%. Muy lejos de eso quedó otro valor mundial clave, como el petróleo, que bajó nuevamente y perdió 2,3% en septiembre, con la Opep+ anunciando que seguirá abriendo canillas, ya que las energías alternativas siguen ganando espacio.
A nivel estrictamente local, las consultoras dicen que la inflación de setiembre estuvo bastante en línea con lo que pasó en julio y agosto: después de dos meses con 1,9% en los aumentos de los precios, se calcula que septiembre vendrá con un incremento del 2,1% o tal vez menos según Orlando Ferreres, aunque en los últimos días hay mayoristas que están empezando a presentar listas con aumentos, lo cual daría un IPC más alto en octubre, pero eso se conocerá recién a mediados de noviembre, cuando el país ya esté en otro escenario, luego de las elecciones de medio término.
Pero esta coyuntura determina que los títulos argentinos fueron los perdedores del mes. Los bonos no tanto porque tuvieron un retroceso mensual de 2%, con un riesgo país que subió hoy 80 unidades, hasta 1.204 puntos básicos (sin llegar hasta los casi 1.500 puntos que hubo hasta que el secretario del Tesoro de EE.UU. dijera su sonoro "Whatever it takes" (haremos lo que haga falta) para ayudar a Argentina.
Pero como por ahora no llegó ni un dólar, los bonos están débiles (pese a que Milei ratifica que ya tiene asegurados los dólares para pagar toda la deuda con los privados de 2026 y que está negociando la de 2027). Y lo que más sufre es la Bolsa: este martes el Merval cedió 1,1%, los ADR cayeron hasta 8%, y en todo septiembre el índice MerVal se hundió 10,7% en dólares, convirtiéndose en la peor Bolsa de todo el planeta.
La situación norteamericana tiene otro agregado que complica las cosas. Las tasas largas no tan largas están bajando, pero las tasas a 30 años, que son las que fijan las cuotas de las hipotecas no retroceden y eso complica a los endeudados. Hoy las por las tasas largas norteamericanas se pagó 3,6% anual a 1 año de plazo, 3,7% anual a 5 años, 4,1% anual a 10 años y 4,7% anual a 30 años. Y con eso, en el exterior el dólar subió 0,1% en Brasil, no cambió en China y bajó 0,1% contra el euro y la libra, 0,2% en México y Suiza, 0,4% en Chile y 0,5% en Japón.
Pero a nivel local la situación no estuvo para nada bien. Con el dólar oficial a $1.406,79, el BCRA no intervino en el mercado de cambios, pero al final del día la autoridad monetaria confirmó que perdió reservas por US$ 748 millones, cuanto todos los analistas esperaban una suba de US$ 2.600 millones por la liquidación de divisas, pero veremos los números de este miércoles, porque mucho de este movimiento puede estar ligado a cierre de contratos de fin de mes.
Pero los inversores están asustados, por lo que el dólar oficial subió $28,03 hasta $1.406,79, el blue subió $15 hasta $1.445, el Senebi subió $26,68 hasta $1.416,65, el MEP saltó $39,06 hasta $1.492,52 y el contado con liqui saltó $40,49 hasta $1.534,59. Por lo que la brecha entre oficial y blue fue del 2,7% y la del CCL con el mayorista fue de 11%.
Mientras tanto, los títulos públicos comienzan a generar alergia. Con más negocios, los bonos argentinos bajaron otro 0,7%, por lo que el riesgo país subió 80 unidades, hasta 1204 puntos básicos, a pesar de lo que dijo Scott Bessent hace una semana y pese a la invitación a la Casa Blanca que acaba de cursarle el Presidente Trump a Javier Milei para el 14 de octubre. Ese día puede ser decisivo: se hace algún anuncio de envío de dólares concreto es posible que las últimas dos semanas antes de que se vote haya menos locura, nadie lo sabe.
En papeles privados, todo está jugado para que en dos semanas la Fed anuncie una nueva baja en su tasa base, por lo que hubo un nuevo cierre en verde en la Bolsa de Nueva York, con suba del 0,2% para el Dow, alza del 0,3% para el Nasdaq y mejora del 0,4% para el S&P 500. Mientras que la Bolsa de San Pablo bajó 0,1% y la de México subió 0,5%.
El mercado bursátil local, mientras tanto, sigue sumergido en un cono se sombras. Con $95.957 millones operados en acciones y $179.810 millones en Cedears, la Bolsa de Buenos Aires bajó 1,1%.
En tanto que los ADR sufrieron una caída en bloque entre 1% y 8% para Supervielle, BBVA, Mercado Libre, Macro, Galicia, Bioceres, Edenor, YPF, IRSA, TGS, Central Puerto y Loma Negra, entre las más perjudicadas.
Por último, en commodities, el petróleo bajó 1,1%. Los metales preciosos cerraron mixtos. Los metales básicos terminaron débiles. En granos, hubo bajas para todos en Chicago, sobre todo para el trigo. En Rosario hubo subas para el sorgo, el maíz y el trigo, y baja para la soja. Y volvió a mostrarse una baja del 0,1% para el Bitcoin con descensos mayores para el resto de las criptomonedas.
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