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“En 2 o 3 años, el Bitcoin puede saltar mucho”

El Economista dialogó con Rodolfo Andragnes, titular de Bitcoin Argentina

03 octubre de 2017

Entrevista a Rodolfo Andragnes Bitcoin Argentina Por Ariel Bazán

En medio de las especulaciones sobre si el precio del Bitcoin puede ser una burbuja, el titular de Bitcoin Argentina, Rodolfo Andragnes, destacó que la criptomoneda está cimentada sobre un sistema sólido y se mostró optimista de que su precio aún tiene margen para escalar mucho.

¿En Argentina cómo está la aceptación del Bitcoin?

La realidad es que cuando el precio aumenta siempre se expande un poco el mercado. Según lo que hablo con distintos “exchangers”, en los últimos dos años se expandió bastante el uso del Bitcoin a nivel local y hoy hay alrededor de 150.000 usuarios o clientes dentro de estas plataformas.

¿Qué usos se le da al Bitcoin?

No está pensado para los gastos de todos los días, como pagar el pan o el café, sino más bien como depósito de valor, al estilo del oro. Hay mucha gente que compra y guarda el Bitcoin como depósito de valor e inversión a largo plazo, similar a lo que pasa al comprar una acción: se invierte y se espera que suba. De todas formas, hay muchas plataformas que permiten gastar bitcoins, por ejemplo para comprar pasajes de avión, y acá en Argentina se pueden ver estos lugares desde la página coinmap.org. Yo, por ejemplo, tengo un instituto que desde hace cuatro años acepta bitcoins para cualquiera de sus carreras.

¿Estamos ante una burbuja?

Todo en cualquier orden es especulación. Si vos tenés 100 pesos y 100 dólares, gastás primero los pesos porque pensás que se van a depreciar más rápido que los dólares, es decir que te quedás con una moneda por sobre otra especulando con sus valores. Lo mismo pasa con el Bitcoin, pero en este caso está cimentado sobre bases mucho más sólidas que otros activos y sistemas tradicionales: se puede saber con certeza cuántas unidades hay y cuántas habrá (el tope es 21 millones), cuántas monedas hay en cada billetera virtual (“cuentas corrientes” de bitcoins) sin saber de quién es la titularidad, y es necesario el consenso de toda la red para hacer cambios (la plataforma es de código abierto, pero no puede modificarse sin el consentimiento de todos los integrantes).

¿El Bitcoin puede llegar a reemplazar a la moneda tradicional?

Siempre va a existir la moneda tradicional, va a haber un papel para pagar los gastos diarios y otro para resguardar el valor. Entonces, el Bitcoin no va a reemplazar a la moneda tradicional pero sí a muchos de los depósitos de valor, por lo cual hoy sólo vale US$ 4.000 y en dos o tres años, si esto sigue igual, o pasa a valer “0” porque no sirvió o salta a muchísimo más que los US$ 4.000 de ahora. Es el mejor sistema monetario del mundo y si sólo se pasaran a él una pequeña fracción de los fondos que están invertidos en otros activos, como oro o acciones, tendría que llegar a US$ 100.000 o mucho más.

¿Qué postura tomaron el BCRA y los bancos ante esto?

El Central no se expresó demasiado e hizo un solo comentario hace unos años diciendo que el Bitcoin podía usarse a riesgo individual y que no iba a tomar medidas hasta que los bancos empiecen a interactuar con esta criptomoneda. La Unidad de Información Financiera (UIF) dijo por su parte que se podía usar para lo que sea pero los sujetos obligados tenían que justificar el origen de los fondos. Y los bancos por ahora no tienen bitcoins en su cartera, pero sí hay algunos que aceptan a clientes con estas criptomonedas.

Además de refugio de valor, ¿qué otras posibilidades abren las criptomonedas?

Una de las más interesantes son los llamados “contratos inteligentes”, que se hacen sobre todo a través de Ethereum, que también tiene su blockchain (cadena de bloques, la plataforma sobre la que operan las criptomonedas) pero que además de transar unidades permite programar muchas más cosas. Esto abre el escenario a herramientas nuevas llamadas “contratos inteligentes”, que es escribir un programa sobre esa plataforma que diga “si pasa A, entonces B”. Por ejemplo, si hago un programa para hacer votaciones, digo que “si llegan determinadas unidades a la billetera A, se sume un voto a tal candidato”. En otro ejemplo, si alguien busca financiamiento, según cómo vaya avanzando en la consecución de objetivos se pueden ir autoejecutando distintas cosas, como recibir un 10% de fondos si se consigue una determinada cantidad de puntaje. Y en todo esto no hay nadie analizando la liberación de fondos, sino que se hace automáticamente. Hoy existen muchos programas desarrollados sobre este concepto y de hecho ya hay compañías que tienen automatizanos todos sus procesos de esta forma y por eso se las llama “empresas autónomas”.

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