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¿Cómo cambió el escenario para los bonos en pesos?

17-11-2016
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por Matías Daghero

Hasta la elección en Estados Unidos, que agarró desprevenidos a gran parte de los inversores, los activos en pesos venían resultando atractivos en sus distintas vertientes: Lebac, bonos a tasa fija y bonos con ajuste por CER. Sin embargo, este evento modificó el escenario haciendo que el dólar ganara en pocos días lo que a estos instrumentos les toma meses. De esta manera, la pregunta es si conviene seguir apostando por estas inversiones o prima la necesidad de dolarizar las carteras. Analicemos.

El impacto en las Lebac medido en pesos ha sido menor ya que el BCRA ha continuado con su política de reducción de tasas esta semana (sorprendiendo a más de uno en el mercado que esperaba que no volvieraN a bajar las mismas), sirviendo estos números de indicativos para el mercado. Sí han sentido el impacto si efectuamos la comparación de cuantos dólares hubiéramos podido comprar al momento de la licitación y cuántos podremos comprar al vencimiento de los mismos.

Por el lado de los bonos con ajuste por CER, el impacto no fue tan grande como en otros instrumentos, quizás sostenidos por la expectativa de una inflación que estará por encima del objetivo del BCRA en 2017. Si comparamos los números de un mes atrás con los de hoy de inflación implícita que se desprenden de comparar la curva de tasa fija en pesos con la curva de bonos CER, podemos observar cómo los mismos han subido levemente pasando de 19,2% de inflación esperada para el año 2017 en octubre a los 20,9% actuales (ver Gráfico).

Quienes sufrieron en mayor medida el impacto han sido los bonos en pesos a tasa fija. Es que se han encontrado en el peor de los mundos para el movimiento que se vino dando en los últimos días. Por un lado, el peso ha sufrido una devaluación frente al dólar y estos instrumentos no tienen ningún tipo de protección frente a ello (a diferencia de los bonos CER que pueden captar la parte de devaluación que se va a precios generando inflación). En segundo término, bonos como el BONTE 2026, que tienen una duration mayor, han sufrido los mayores niveles de tasa de interés que rigen en el mundo desde el triunfo de Trump (los Treasuries a 10 años pasaron de rendir 1,70% a 2,22% en pocas ruedas).

¿Chau pesos?

Pero la pregunta que se hacen los inversores en estos momentos es si ya es tiempo de reducir la presencia de inversiones en pesos en las carteras y dolarizar las mismas. Claramente con el diario del lunes hubiera sido una buena decisión a tomar a fines de octubre, pero qué conviene hacia adelante.

Y aquí nuevamente nos chocamos con el dilema de qué prevalecerá. ¿Será la dinámica interna de Argentina o la dinámica externa? Si miramos hacia adentro las perspectivas del blanqueo que, más allá de las dificultades en compartir la información con Estados Unidos que podría generar Trump, continúan siendo alentadoras y que Argentina sigue siendo atractiva para inversores extranjeros que deseen hacer el carry-trade a tasas elevadas, es de esperar que el dólar continúe estable. Sin embargo, con la Fed cargando las tintas para una suba de tasas en diciembre casi segura, podríamos estar a las puertas de un nuevo proceso de fortalecimiento del dólar a nivel mundial.

Dentro de este escenario y pensando que ya somos más parte de la dinámica global de lo que éramos hace unos años, pareciera prudente comenzar a tomar posiciones en dólares dentro del portafolio, sobre todo en bonos del tramo corto de la curva. Esto sin desarmar totalmente las posiciones que tenemos en pesos ya que el carry puede continuar resultando interesante. Si hace unos meses el portafolio estaba 70% en pesos y 30% en dólares, quizás ha llegado el momento de empezar a balancear el mismo.

(*) Autor del libro “Con los $ que tengo, ¿qué hago?” @medaghero

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