Imparable, a puro vértigo, la realidad argentina va entregando novedades importantes, con un Gobierno que sigue tratando de salir del escándalo $LIBRA, tapando además que Milei volvió sin un sólo préstamo concreto de su gira por EE.UU. (hubo muchas sonrisas y apretones de manos, pero -como hizo Lula con Alberto Fernández- volvió a recibir la misma respuesta: "A los argentinos los quiero mucho, pero plata no hay").
En medio de ese financiamiento internacional que sigue cerrado, el mercado respondió hoy nuevamente de manera negativa: el dólar blue subió a su mayor precio en cinco meses, las acciones y los bonos volvieron a perder cotización, el riesgo país subió a su nivel más alto de las últimas once semanas y, mientras los precios de los granos volvieron a bajar tanto en Rosario como en Chicago, la única noticia positiva que el BCRA pudo comprar dólares y sumar reservas, cumpliendo con la exigencia principal del FMI para que el acuerdo con ese organismo pueda avanzar.
Mientras tanto, buscando conseguir dólares de dónde sea, el BCRA autorizó a los bancos que puedan prestar dólares, pero a riesgo propio, trayendo las divisas desde el exterior, en una medida indirecta que, de cumplirse, puede ayudar a que las reservas suban algo.
Y en línea con eso, continúa la ola de privatizaciones para vender empresas públicas y recaudar fondos. Ya se convirtió al Banco Nación en sociedad anónima la semana pasada, con la idea de sacar a cotización en Bolsa al 49% del mayor banco argentino. Ayer, también, convirtió en sociedad anónima a un hoyo negro del kirchnerismo: dio el puntapié para privatizar Yacimientos Carboníferos Fiscales, en Río Turbio (Santa Cruz), que fue un eterno gastadero de fondos para el Gobierno nacional, ya que la compañía jamás logró funcionar y el 99% del dinero que recibía iba íntegramente a sueldos patagónicos, de gente contratada por la política, que viven en dos pueblos cercanos al límite con Chile.
Y como si todos esos cambios no fueran suficientes, se anunció también, ya a nivel privado, que -tal como ya se había adelantado- la empresa Telefónica vendió su filial de Argentina, y la novedad fue que el comprador fue Telecom. La operación fue por US$ 1.245 millones, pagados por la empresa de telecomunicaciones cuyos dueños son Cablevisión (del Grupo Clarín) -40%-, Fintech (de David Martínez) -40%- y otros inversores que compraron acciones en el mercado abierto -20%-.
En línea con semejante cantidad de novedades, la secretaría de Finanzas lanzó este lunes un llamado para licitar este miércoles tres Lecaps y un bono atado a la inflación, todos de corto plazo, con vencimientos en todos los casos dentro de 2025. Por los últimos canjes de títulos realizados, Economía informó que se deben cubrir vencimientos por menos de $3 billones, por lo que esto no representa un desafío, pero a contramano de las últimas licitaciones (que no lograron recaudar todo lo que vencía) esta vez se ofrecerán en todos los casos papeles cortos, a tasa o una ajustado por inflación.
De ese modo, quienes están interesados podrán participar desde este miércoles a las 10 de la mañana para tomar tres Lecap, con vencimientos al 31 de marzo de 2025, 28 de abril de 2025 y 18 de junio de 2025. Y, como alternativa, se ofrecerá también un Bono CER (cupón cero), con vencimiento al 30 de mayo, es decir todo muy corto, para no correr riesgos de otro fracaso.
- Se debe juntar dinero para pagar esencialmente el vencimiento final de la Lecap S28F5 por $1,73 billones. Veremos qué tasa deberá pagar Caputo, en el último llamado, mientras los plazos fijos pagan 26% anual, se vio obligado a pagar 29,5%.
Al mismo tiempo, ya se empezó a generalizar el pago de 29,5% a los grandes depósitos a plazo fijo que toman los bancos argentinos, en la denominada tasa Tamar, con un verdadero corrimiento de dinero en los bonos comunes de inversión, ya que la mayor concentración de fondos que hubo últimamente fue en los fondos integrados por Lecap, pero ahora los inversores empiezan a mudarse a fondos Tamar, veremos hasta qué nivel llegan. De hecho, en el mercado hay mucha atención por los nuevos bonos duales, que pagan el máximo entre tasa fija o tasa Tamar.
Mientras la Argentina se maneja en este momento burbujeante, el mundo también anota grandes cambios. El Presidente Trump sigue negociando para ver qué ventaja saca al conflicto en Ucrania, y al mismo tiempo impuso nuevas restricciones a las inversiones chinas en tecnología. Así, las tasas largas de EE.UU. siguen relajando: se pagó 4,1% anual a 1 año de plazo, 4,2% anual a 5 años, 4,4% anual a 10 años y 4,6% anual a 30 años. Y con eso en el exterior el dólar subió 0,4% en Japón, 0,3% en Brasil y 0,1% en Chile, no cambió contra la libra y el mexicano, y bajó 0,1% en China y 0,2% contra el euro.

A nivel local, después de que Milei conversara a solas con Georgieva, con el dólar exportadora a $1.114,92, el BCRA pudo comprar US$ 129 millones en el mercado y, al final del día, la autoridad monetaria pudo sumar US$ 119 millones a las reservas. El rumor que gana espacio en el mercado es que habrá algún anuncio concreto del Fondo en abril y que desde mayo habrá una nueva organización cambiaria.
Con eso, el dólar blue saltó $10 hasta $1.240, el mayor precio desde setiembre del año pasado, cuando el billete verde había bajado de $1.500 a $1.050 desde julio hasta principios de diciembre. Con intervención del BCRA, el dólar Senebi subió 20 centavos hasta $1.221,10, el MEP subió $1,85 hasta $1.207,73 y el contado con liquidación bajó $1,87 hasta $1.216,96. Por lo que la brecha entre oficial y blue fue del 14% y la del CCL con el mayorista fue de 14%.
El gran apretón de manos de Trump a Milei no logró elevar el valor de los títulos públicos, pero si se está anotando una notable diversificación en las operaciones realizadas entre un cúmulo de papeles que venían olvidados. Así, con pocos negocios híper diversificados, los bonos argentinos bajaron este lunes otro 0,3% y el riesgo país subió 10 unidades hasta 730 puntos básicos, el mayor en once semanas.
Mientras tanto, con el fiasco de Trump en Naciones Unidas, acompañado de manera sorpresiva por Milei, dándole la espalda a Ucrania, cuando hasta hace poco se lo recibía a Volodimir Zelenski como si fuera un héroe, los papeles privados de todas las bolsas están afectados por la tensa coyuntura mundial. El triunfo de la derecha en la elección de Alemania hizo subir apenas a la Bolsa de Frankfurt, menos de lo que se esperaba, en tanto que en Nueva York hubo rueda mixta, ya que el Dow mejoró 0,3%, el S&P cedió 0,1% y el Nasdaq bajó 0,6% (afectado por la gran caída de Alibaba (se hundió más de 10% por la restricción de Trump). Mientras que la Bolsa de San Pablo bajó 1,5% y la de México cedió apenas 0,1%.
Y el mercado bursátil local fue en la misma línea. Con apenas $63.813 millones operados en acciones y $115.330 millones en Cedears, la Bolsa de Buenos Aires bajó 0,7%. En tanto que los ADR argentinos terminaron mixtos, con subas del 2% al 3% para Telecom y Loma Negra, con bajas del 1% al 3% para IRSA, TGS, Macro, Mercado Libre, Galicia, Edenor e YPF.
Por último, los commodities reflejan la vibración política que se desarrolla a nivel planetario. Hubo una suba del 0,6% para el petróleo. Los metales preciosos terminaron mixtos. Los metales básicos actuaron en descenso. Con una señal negativa para argentina los granos bajaron fuerte tanto en Chicago como en Rosario. Y hubo una nueva baja del 1% para el Bitcoin con desplomes de hasta el 6% para el resto de las criptomonedas, con los especialistas advirtiendo que se acaba de quebrar a la baja la tercera onda Elliott.