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Apoyo parcial de los comercios al proyecto de las tarjetas

24 noviembre de 2016

Los comerciantes apoyan varios puntos del proyecto sobre las tarjetas de crédito tratado en Diputados, que al cierre de esta edición aún no se había aprobado, pero tienen objeciones sobre varias cuestiones.

Desde la Cámara de Comercio (CAC), que la semana pasada denunció a Prisma (controlante de Visa) por “abuso de posición dominante”, apoyaron los puntos referidos a fomentar una mayor competencia en el segmento de la “adquirencia” (contratación de un servicio de tarjeta), una rebaja de las comisiones y mayores regulaciones en diferentes eslabones.

En el caso de la “adquirencia”, la economista de la CAC Ana Jaruf explicó que el proyecto establece que “los adquirentes (tarjetas) no podrán tener una relación de exclusividad con una determinada administradora y que deberá haber una autoridad de aplicación que regule el segmento”. Y además, se deberá evitar “que más de una entidad financiera participe en la propiedad de una sociedad adquirente”. Así, con estas disposiciones se obliga a que haya más de una compañía por tarjeta y se pone un límite a Prisma, que está controlada por 15 bancos que pueden fijar altos aranceles por no tener que competir entre ellos.

La CAC apoya también la baja del tope de las comisiones del 2% por las compras con tarjeta de crédito y del 1% con las de débito. Según explicó Jaruf, para las tarjetas de crédito ese arancel quedará compuesto por un tope máximo del 1,5% para la tasa de intercambio (la que se cobra por la transacción entre el banco emisor y el que paga al comercio) y del 0,5% para la de adquirencia. En el caso de la primera tasa, este tope evitará que Visa y MasterCard puedan establecer el porcentaje que el banco que pagará al comercio debe descontar del monto bruto de la venta y transferir luego al banco emisor de la tarjeta, actualmente del 2,85%.

Por otra parte, el economista Jefe de la CAC, Matías Bolis Wilson, destacó que el proyecto abre el mercado a la competencia en los distintos niveles: “La aranceles que cobraron siempre las tarjetas fueron el máximo permitido y en esto tiene que ver que no hubo competencia”. También destacó que el Banco Central y la Secretaría de Comercio podrán establecer regulaciones (como en la tasa de intercambio y la de adquirencia) y que se tomen medidas intermedias mientras el mercado se regulariza a una libre competencia, como fijar el tope de las comisiones.

Desacuerdos

Sin embargo, pese al apoyo a todas estas cuestiones, la CAC tiene también varios puntos de desacuerdo con el proyecto de los diputados macristas Eduardo Amadeo y Daniel Lipovetzky.

Según Bolis Wilson, un punto de desacuerdo son los plazos de acreditación, que el proyecto establece en “tres días hábiles” para las tarjeta de débito y la cámara quiere “que sean automáticos, como ocurre cuando los usuarios hacen un débito”. Además, dijo que no se modificó la acreditación en 18 días hábiles para los pagos con tarjeta de crédito, plazo que la CAC quiere establecer en 15 días corridos.

Por otra parte, desde la cámara se quejan de que no cambie la comisión sobre los intereses para las ventas en cuotas. Según explican, si por ejemplo un consumidor compra $ 100 en cuotas y debe pagar un interés de $ 20, al comercio la tarjeta le cobra la comisión del 3% sobre esos $ 120 y no sobre los $ 100 netos (que de por sí, ya tienen incluídos IVA y otros impuestos).

Esto se da en un contexto, según reciente informe de la CAC, en que los comerciantes no pueden cambiar los intereses cobrados en los planes en cuotas porque “Visa y MasterCard ya proveen un listado con la TNA y el coeficiente a aplicar”. Así, por ejemplo, “si un comprador decide tomar un plan de 12 cuotas, el comercio deberá aplicar una TNA del 43% y un coeficiente de 1,245, es decir que por una venta de $ 100 deberá pasar un cupón de tarjeta por $124,5”.

Respecto a los topes a las comisiones, si bien desde la CAC apoyaron que sean menores a los actuales, también mostraron cierta molestia de que superen “los sugeridos por la Cámara, del 1,3% para tarjeta de crédito y 0% para débito”. Además, la entidad quiere que el tope del 3% “se mantenga para las tarjetas regionales, que son pymes, ya que bajar el arancel masivamente puede hacerlas desaparecer y la idea es precisamente, incentivar la competencia”. Por otra parte, la entidad se queja de que quede igual el tope del 25% de los intereses que se pueden cobrar en las compras en cuotas respecto a la tasa de los préstamos personales, ya que para ellos las tasas de ambos financiamientos deberían igualarse.

Respecto a temas operativos, una queja de la CAC es que no se le quite al comercio la responsabilidad por fraudes (ya que deben responder legalmente si se comete alguna transacción ilícita) y que no se haya fomentado una mayor competencia en el eslabón del procesamiento de datos para las transacciones con tarjetas.

Este último segmento es el sistema a través de la cual se procesan las operaciones (compras en comercio) ingresadas por las terminales (Posnet y LaPos), se autorizan las compras y se procesan las compensaciones de pagos. En este rubro, Visa tiene el monopolio para procesar las transacciones y maneja el 70% de las operaciones con tarjeta de crédito.

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