Cumbre global en Houston

Vaca Muerta se mete en la pelea global: elogios, geopolítica y negocios en el "Super Bowl" de la energía

En CERAWeek 2026, la Argentina ganó protagonismo entre tensiones globales, suba de la demanda y disputa por inversiones. CEOs y funcionarios pusieron a Vaca Muerta en el radar.

CERAWeek 2026 volvió a convertir a Houston en el centro del poder energético global.
CERAWeek 2026 volvió a convertir a Houston en el centro del poder energético global. (Archivo)
24 marzo de 2026

En medio de guerras, volatilidad de precios y una creciente competencia por la energía, CERAWeek 2026 volvió a convertir a Houston en el centro del poder energético global. Pero esta vez, con un dato que no pasó desapercibido: la Argentina empezó a colarse en la conversación grande.

El evento —organizado por S&P Global— reúne a miles de ejecutivos, funcionarios y expertos bajo una consigna que define el momento: energía, tecnología y geopolítica ya no se discuten por separado. Y en ese nuevo tablero, el shale y el gas natural licuado (GNL) aparecen como piezas clave. Ahí es donde entra en juego Vaca Muerta.

Uno de los mensajes más fuertes llegó de Mike Wirth, quien elogió el potencial del shale argentino y destacó un cambio en el clima de inversión. Según el ejecutivo de Chevron, los problemas históricos del país estaban "por encima del suelo" —regulación, restricciones y marco económico— y comenzaron a corregirse, lo que abre una nueva etapa para la producción.



El respaldo no fue aislado. En paralelo, el líder de Grupo Techint, Paolo Rocca, planteó que en un mundo fragmentado por tensiones entre potencias, la consistencia de las cadenas de suministro será el activo clave. En ese escenario, posicionó a la Argentina como un proveedor confiable de largo plazo, especialmente en shale y GNL.

La geopolítica, de hecho, atraviesa toda la cumbre. La guerra en Medio Oriente y las tensiones en rutas críticas como el Estrecho de Ormuz mantienen en alerta a los mercados. Desde Estados Unidos, el secretario de Energía Chris Wright defendió la estrategia de energética basada en mayor producción de petróleo, gas y nuclear, mientras que empresas alertaron sobre el impacto que una disrupción prolongada podría tener en la economía global.

foto certaweek
El futuro del gas y el GNL también dominan la agenda del evento.



En ese contexto, la seguridad energética se convirtió en la palabra clave. Y allí vuelve a aparecer Vaca Muerta como telón de fondo: una fuente de recursos capaz de aportar estabilidad en un mercado global cada vez más incierto.

Otro eje central es el crecimiento explosivo de la demanda eléctrica, impulsado por la inteligencia artificial y los centros de datos. La industria ya no discute solo cuánto producir, sino cuán rápido puede hacerlo. Según Rocca, incluso pequeñas mejoras en la recuperación de hidrocarburos gracias a la IA podrían tener un impacto enorme en formaciones como Vaca Muerta.

El gas y el GNL también dominan la agenda. Con proyecciones de fuerte crecimiento hacia 2050, se consolidan como el combustible de transición y como soporte de sistemas eléctricos más exigidos. Para la Argentina, esto refuerza el atractivo de proyectos como Argentina LNG, que buscan escalar exportaciones desde la Patagonia.



Desde el plano político, el gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, destacó que el contexto global abre una ventana de oportunidad para exportar energía desde la costa atlántica. Y anticipó posibles avances en nuevos socios para proyectos de GNL, en un clima que describió como de creciente interés internacional por el país.

Con precios bajo presión, conflictos abiertos y una carrera tecnológica en marcha, lo que se discute en Houston tiene impacto directo en el futuro energético argentino. La conclusión que deja la cumbre es clara: en un mundo que busca seguridad y nuevos proveedores, Vaca Muerta ya no es una promesa lejana, sino una carta concreta en la mesa global.

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