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“Hubo un error de diseño”

Entrevista a Fernando Navajas, Economista jefe de FIEL.

26 agosto de 2016

A menos de un mes de la audiencia pública convocada para discutir la suba de tarifas al servicio de gas en red, el economista jefe de FIEL, Fernando Navajas, advierte que “el Gobierno todavía no reconoce debidamente el error de diseño, sino que interpreta que hubo un error de procedimiento”. “Argentina ya hubiera tenido, no un tarifazo, pero un aumento tarifario considerable para una parte de los residenciales aún si no hacías nada este año”, lo que hubiera reducido los subsidios sin necesidad de aumentar por demás las tarifas o el precio de gas en boca de pozo, señala en diálogo con El Economista. Asimismo, si bien coincide con el Gobierno en que US$ 5 es un valor adecuado para el precio de gas en boca de pozo, remarca que debería haberse propuesto lograrlo en “una convergencia lenta de tres años”.

En tres semanas se llevará a cabo la audiencia pública para definir la suba de las tarifas de gas. ¿Qué propuesta debería llevar el Gobierno?

Creo que una propuesta bien planteada debería empezar reconociendo dónde estuvo el error de diseño que llevo a esta situación, y el Gobierno todavía no reconoce debidamente el error de diseño, sino que interpreta que hubo un error de procedimiento.

¿Cuál fue ese error de diseño?

Esencialmente, desde mi punto de vista, el error de diseño estuvo en poner un aumento inicial del precio del gas que fue demasiado grande, que se sumó a no ver con claridad cuál era el arrastre tarifario que venía del esquema anterior, que habían hecho (Julio) De Vido y (Axel) Kicillof, que vinculaba los aumentos en el precio con el nivel de consumo. O sea, si bajaba la temperatura, subía el consumo y subían los precios. Argentina ya hubiera tenido, no un tarifazo, pero un aumento tarifario considerable para una parte de los residenciales aún si no hacías nada este año. El Gobierno debería ser muy claro en tratar de desactivar la situación de aumentos onerosos del gas, volviendo a un esquema de precios del gas que esté más acorde a lo que debería haber sido en esta primera etapa.

El salto en las boletas se dio más que nada por el aumento en el precio de gas en boca de pozo. ¿Qué valor debería tener ese precio?

El Gobierno apuntó a valores del precio del gas en torno a US$ 5 por millón de BTU para los residenciales, pero tendría que haber marchado hacia un valor más cercano a los US$ 3, o entre los US$ 3 y US$ 4.

El argumento del Gobierno es que el aumento se daba a los inversores como señal para que invirtieran y además, para hacer rentable la actividad, que de otra forma no podría existir. ¿Es así esto?

Sí, el Gobierno parte del mismo diagnóstico del gobierno anterior y extendió la misma política, en términos de reconocer que tenían un problema de que los costos para sostener la producción eran muy altos, por lo que lo extendió más allá que los valores que había puesto el Gobierno anterior. Nada más que esos valores son puestos ?sobre todo el US$ 7,5 del programa de estímulo a la producción de gas? para un mundo con otros precios de la energía. Hoy los precios de la energía en el mundo son mucho más bajos, los del gas de Bolivia están en US$ 3 y los precios del gas licuado a nivel mundial están convergiendo a US$ 4. Es verdad que hay un tema de costos y de desarrollo, pero querer resolver eso de la noche a la mañana con un aumento a los residenciales me parece un error; tendría que haber sido más despacio para los residenciales y haber empezado una convergencia hacia los precios que considerara que deberían ser los sostenibles de la energía a mediano plazo. ¿Cuáles son esos precios? Hoy en Argentina estarán en torno a US$ 5, con lo cual deberías haber provocado en tres años una convergencia lenta de los usuarios residenciales (y más rápido, probablemente, de la industria) hacia US$ 5, y de los programas de estímulo al gas, al mismo valor. Esa es la propuesta que yo hubiera propuesto, pero obviamente no es la que ellos quisieran escuchar.

Todavía falta el fallo de la Corte Suprema sobre la suba de las tarifas de energía eléctrica. ¿Se cometieron los mismos errores en ese caso?

La judiciabilidad es compleja tanto para el gas como para la energía eléctrica porque hay dos instancias. Una que tiene que ver con la extensión de los usuarios no residenciales, que debería tener una resolución relativamente rápida, y la otra es el tema de la energía eléctrica, que es resultado de haber abierto la caja de Pandora del gas, que rebotó en el tema eléctrico, que sí era más gradual. Porque vos ahí estabas tratando de recuperar un tercio de la brecha en el primer año, mientras que en gas, no; ahí fuiste a buscar el 100% de la brecha el primer año. Y la situación es importante porque necesitás que los precios de la energía eléctrica sean los que se fijaron, porque son razonables como una operación gradual y relativamente moderada. Así, el año que viene vas tener que aplicar otro aumento que yo calculo que estará en el orden del 60%. Porque en electricidad, el precio de referencia debería estar en alrededor US$ 70 de producción de energía. Hoy el costo del sistema es de US$ 90, y estás cobrando en promedio mucho menos que eso, apenas un tercio. Queda todavía un recorrido, que imaginá que si lo hacés en tres etapas (2017, 2018, 2019), te da un arranque para el año que viene de alrededor de 60%.

Lo cual va a ser todo un desafío en un año electoral y en el que el Gobierno va a querer continuar dando señales de que la inflación baja.

Absolutamente, es otra vuelta de tuerca a los shocks de precios relativos sobre inflación, pero es inevitable porque Argentina no terminó de corregirlos. No puede hacerlo en un solo año, lo tendrá que ir haciendo en el tiempo.

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