Los ingresos por el blanqueo salvaron la meta fiscal

03-01-2017
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La recaudación por el impuesto especial a los fondos exteriorizados en el marco del blanqueo de capitales impulsó al alza los ingresos fiscales de diciembre, que terminaron con un incremento interanual en el último mes del año de 90%, según informó ayer la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP). Del mismo modo, durante todo el año, la recaudación tributaria avanzó 27,5%, alrededor de cinco puntos porcentuales por debajo de la del año anterior en términos reales, según consultoras y analistas privados. Así, el Gobierno logró llegar a la meta fiscal propuesta para 2016.

El dato de diciembre

La recaudación del último mes del año alcanzó los $ 275.542 M, lo que significó un crecimiento de 90% en comparación con igual mes del año anterior, comunicó la AFIP. Sin embargo, el principal motor de ese crecimiento fueron los ingresos por efecto del blanqueo, que alcanzaron los $ 93.145 M el mes pasado y acumularon en el año ?principalmente el último trimestre, $ 124.706 M?. Sin los recursos extraordinarios de la exteriorización de capitales, en cambio, la recaudación habría totalizado $ 182.397 M, una cifra solo 27,1% mayor que el monto recaudado en diciembre de 2015 y por debajo de la inflación, según un informe realizado en conjunto entre el Consejo Profesional de Ciencias Económicas de la Ciudad de Buenos Aires y el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf).

Más allá del blanqueo, la recaudación siguió con la línea de los meses anteriores: con un desempeño nominal por debajo de la tasa de inflación explicado en parte por la recesión en términos interanual y por la reducción de la presión impositiva, con la reforma de Ganancias y la quita de retenciones entre los principales rubros que sufrieron modificaciones.

El año fiscal

En un año marcado por la recesión económica, la caída del consumo y la modificación de algunos impuestos clave, la recaudación tributaria estaba destinada a cerrar por debajo de la tasa de inflación. En todo el año, la recaudación alcanzó los $ 2.070.154 M, lo que implica un aumento de 7,3% respecto de las previsiones del Presupuesto 2016 y de 27,7% en comparación al año anterior, aunque una caída en términos reales, según divulgó ayer la AFIP.

Sin embargo, de ese total, $ 106.769 M provinieron del pago de penalidades de parte de contribuyentes que ingresaron al proceso de Sinceramiento Fiscal.

En cambio, según analistas privados, la recaudación tributaria cayó casi cinco puntos porcentuales descontando el efecto de este ingreso extraordinario (contra 1,8% en términos reales gracias al blanqueo).

Así lo sostienen el Consejo Profesional de Ciencias Económicas de la Ciudad de Buenos Aires y el Iaraf, quienes estiman una caída de 4,8% sin contemplar los ingresos del Sinceramiento Fiscal. “De no mediar ese ingreso extraordinario de fondos, la recaudación de 2016 hubiese rondado los $1.978.488 M de pesos, avanzando un 27,5% en relación al acumulado de 2015, y cayendo un 4,8% en términos reales”, indicaron en su informe.

Del mismo modo, la consultora LCG remarca que “sin esos recursos, la recaudación habría crecido 31%, lo que significa una caída real de cinco puntos porcentuales. “En todo 2016, la recaudación alcanzó un crecimiento de 35%”, lo que implica una evolución tres puntos descontada la inflación, advierte y sostiene que “se ubicó cinco puntos por debajo del crecimiento teórico (ajustando los impuestos por nominalidad)”.

Así, “el blanqueo le dio siete puntos porcentuales al crecimiento de la recaudación mientras que la baja de impuestos le quitó ocho y la recesión de la economía, cuatro”, plantea. En ese sentido, descontado el efecto de estos rubros, lo que dejaría solo el impacto de la recesión económica, la recaudación habría crecido 34% durante todo el año, añade Martín Polo, economista jefe de Analytica, en diálogo con El Economista.

La meta

Este ingreso extraordinario, a su vez, le permitió al Fisco alcanzar la meta fiscal presupuestada para 2016. “Hemos cumplido ampliamente la meta, en un contexto de retroceso de la economía y reducción de la carga impositiva”, dijo ayer el titular de la AFIP, Alberto Abad, en la conferencia de prensa en la que dio a conocer los datos.

Sin embargo, fue así solo gracias al programa de Sinceramiento Fiscal, que es una situación extraordinaria. “Sin el blanqueo, no se hubiera alcanzado la meta del Presupuesto. Se hubieran quedado casi dos puntos por debajo. Con el blanqueo, la superaron en tres puntos. Así de determinante fue”, señala Gabriel Caamaño Gómez, de Consultora Ledesma. “Los ingresos del blanqueo, por más de una razón, son parecidos a los de las privatizaciones en los '90. Son extraordinarios, con lo cual no deberían ser considerados dentro de los resultados fiscales desde el punto de vista de las metas”, apunta ante la consulta de El Economista.

Más aun, cuando ya están asignados a un destino específico, que es el pago a jubilados en el marco de la ley de Reparación Histórica sancionada el año pasado. “El resultado fiscal relevante es sin los ingresos del blanqueo, que son un recurso extraordinario y para colmo, ya está asignado para un destino específico”, sintetiza Caamaño Gómez.

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