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La política nubla la economía y temen una "dolarización total" por la inflación de tres dígitos

"Es probable que la inflación alcance los tres dígitos en los próximos meses. Esto podría desestabilizar aún más el ya complejo contexto político y alimentar las demandas de soluciones más radicales, como la dolarización total", dice en Wall Street sobre la variable clave del 2023.

Varias consultoras de la City vienen diciendo que el CCL en $370 y el blue en $380 son valores de "piso" para la brecha
Varias consultoras de la City vienen diciendo que el CCL en $370 y el blue en $380 son valores de "piso" para la brecha
Leandro Gabin 24 febrero de 2023

La inflación acelerándose otra vez, ahora con el clima electoral más lanzado (salió oficialmente del closet la candidatura de Horacio Rodríguez Larreta y crece el operativo clamor por Cristina) y en medio de las dudas por el garante de cierta ortodoxia económica que perdería el peronismo si Sergio Massa (que sigue repitiendo que no juega a nada) cumple con lo que dice.

Todo esto potencia cierta sensación de que la economía está más cerca de empeorar que de mejorar.

El dato fiscal de enero, un mes históricamente superavitario, fue otro baldazo de agua fría: mostró un déficit de $203.900 millones (0,1 puntos del PIB), mejorando desde el rojo de diciembre, aunque empeorando notablemente respecto a enero de 2022, considerando además la estacionalidad fiscal favorable del primer bimestre. Así, el déficit primario en los últimos 12 meses se ubica en 2,5 puntos del PIB, con el déficit fiscal en 4,5 puntos. Los planes sociales fueron los que explicaron el aumento del gasto.

¿Comenzó el despilfarro electoral?

La frazada corta del plan de Massa sigue siendo comidilla entre los banqueros de Wall Street. Hay algunos más optimistas (como Morgan Stanley, por caso) y otros que ven la película mucho más negra. En ese grupo está Goldman Sachs con su economista jefe para América Latina, Alberto Ramos.

El economista salido de la Universidad de Chicago suele tener lapidarios comentarios sobre la realidad económica de Argentina. En este caso, planteó un mantra de los libertarios argentinos que hablan de que la única manera de estabilizar el desborde inflacionario, algo que tendría mucha demanda por el fracaso de las políticas actuales, es con un cambio radical de moneda de curso legal.

"La inflación está ahora al borde de alcanzar los tres dígitos (la general fue 98,8% interanual en enero). La alta inflación ahora está profundamente arraigada en los mecanismos de formación de precios y salarios a pesar de la ampliación de los controles de precios, divisas, capital, comercio y el programa ineficaz pero extendido y ampliado de precios justos del gobierno", relata Ramos en su último y picante comentario sobre Argentina que está incluido en un informe sobre la región.

El economista de Goldman Sachs apunta que el entorno de alta inflación refleja profundos desequilibrios macropolíticos estructurales y baja credibilidad monetaria y fiscal. "Con todo, es probable que la inflación alcance los tres dígitos en los próximos meses. Esto podría desestabilizar aún más el ya complejo contexto político y alimentar las demandas de soluciones más radicales, como la dolarización total", describe.

Si bien lograr la dolarización de la economía parece una ilusión de los libertarios, en un contexto donde precisamente no hay dólares (para el Gobierno y que lo liquiden al ficticio tipo de cambio oficial), lo cierto es que el descalabro de la inflación necesitará un ajuste fiscal draconiano que se duda, incluso, que una oposición triunfadora en 2023 con respaldo político y social pueda lograrlo.

En el entorno del lanzado candidato Larreta hacen cuentas todos los días para ver cómo llegar al superávit fiscal primario desde el primer día. No es imposible: en Chile, gobernado por un partido netamente de izquierda como el de Gabriel Boric, se festejó haber logrado un superávit fiscal de 1,1% en 2022. Chile bajó el gasto 23% en términos reales, lo que se convirtió en el mayor esfuerzo histórico de consolidación fiscal.

El país vecino no lograba tener más ingresos que gastos desde 2012. Si bien es dudoso que Chile mantenga el superávit este año (lo viene avisando el Gobierno) saben que no pueden irse a otro extremo más allá de que, a diferencia de Argentina, tiene completamente abierto es mercado de deuda con lo cual pueden financiar un ajuste gradual.

No será el caso de lo que recibirá el nuevo Gobierno. De hecho, el riesgo país volvió a subir y hoy los bonos valen menos que cuando Massa lanzó la recompra de deuda. Esto complicó el famoso Repo con los bancos que ahora quieren mucho más bonos como colaterales de los dólares que pondrían. Hacen malabares en Economía para revivir esa operación, pero se habla de que el país tendría que poner cuatro veces más de "nominales" en bonos para quedarse con los US$ 1.000 millones que dejaron trascender. ¿No será la salvación para los pocos dólares que ingresan el tan mentado Repo?

Esto se encadena a que el dólar financiero está barato en Argentina. Varias consultoras de la City vienen diciendo que el CCL en $370 y el blue en $380 son valores de "piso" para la brecha teniendo en cuenta el deterioro en el frente inflacionario y ahora fiscal. El tipo de cambio de Convertibilidad está en $440. No ven en el mercado que sea inminente una disparada pero, alertan, todo irá dependiendo de cómo termine dándose la interna del Frente de Todos que deparará al candidato del oficialismo.

Massa sigue repitiendo a todo el mundo que él no será candidato a nada y que le pidió definiciones a Alberto porque entiende que el mercado necesita certidumbre. Más allá de lo creíble o no de eso, Massa tiene que saber si le tocará navegar la economía en un mar inestable pero calmo o en medio de otra tormenta. Esa podría ser si, como algunos dentro del oficialismo piden, Cristina no es prescindente y sale a la cancha.

"Proscripción un carajo. Cristina 2023", fueron algunos de los carteles callejeros que aparecieron en medio del operativo clamor para que la vice sea la candidata. Por lo pronto el kirchnerismo se bajó de copar el acto por el 24 de marzo para poner a la vice como eje central.

Ahora se dice que será el 11 de marzo en un acto en Avellaneda con el auspicio del Cuervo Larroque. Se pedirá que CFK lidere al ya roto Frente de Todos. Muchas tensiones políticas y económicas asoman para el equilibrista y piloto de tormenta Massa. 

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