El mes de mayo empezó con nuevas subas de precios

Tras un verano muy caliente en materia de aceleración de precios, se suponía que marzo y abril delinearían el pico de crecimiento de la inflación y que a partir de mayo el alza generalizada de precios empezaría a decrecer, pero no está tan claro que eso se cumpla.

02-05-2016
Compartir

Cada vez hay más dudas y mayor malestar entre los agentes económicos y los consumidores, y expectativas con el momento en que empezará aflojar la presión inflacionaria, y comience a dibujarse el círculo virtuoso en la actividad económica y la generación de empleo. Desde diciembre el discurso oficial hace referencia a un primer semestre del año más bien complejo, en el que se realizarán todos los ajustes macroeconómicos (devaluación, levantamiento del cepo cambiario, quita de retenciones, sinceramiento de tarifas de servicios públicos) para que, pasado el temporal, el segundo semestre permita ver los brotes verdes de la recuperación.

Tras un verano muy caliente en materia de precios, se suponía que marzo y abril delinearían el pico de crecimiento de la inflación y que a partir de mayo el alza generalizada de precios empezaría a decrecer. No está tan claro que eso se cumpla. Aún no hay datos oficiales pero las proyecciones para abril ubican la tasa de inflación (en CABA) entre 7% y 7,5%.Mayo llegó con la sorpresa de un incremento del 10% en los combustibles, un aumento que nadie esperaba y que incluso dentro del sector fue criticado por la Federación de Empresarios de Combustibles de la República Argentina (FECRA). “No se puede aumentar de esta manera desaforada, lo único que hace es disparar la inflación”, sostiene Rosario Sica, titular de la entidad. Por su parte, desde la Federación de Expendedores de Combustibles y Afines del Centro de la República (FECAC), temen que el nuevo incremento en los surtidores termine por impactar en el consumo y las ventas. En lo que va del año las naftas ya aumentaron 30%, llevando el precio de los combustibles en el país al tope de América Latina.

Al respecto, el consultor Federico Muñoz aseguró: “El Gobierno autorizó un nuevo aumento de la nafta del 10% que pondrá presión en la inflación de mayo. El único argumento que justifica esta nueva suba es sostener el fondeo de las petroleras para preservar el nivel de empleo del sector. Si bien los sindicatos petroleros han demostrado poder de fuego como para convertir a la Patagonia en un infierno, nos da la sensación de que el gobierno macrista privilegia a los intereses de los trabajadores petroleros por encima de los de todos los otros sectores, que padecen el excesivo encarecimiento de los combustibles”.

Siguen las remarcaciones

El listado de aumentos no se queda en los combustibles líquidos. Ya se han anunciado nuevos incrementos en las cuotas de las prepagas (serían de 15%), y por estos días muchos padres tendrán que afrontar los incrementos en las mensualidades de colegios privados ?algunas instituciones recién lo aplican ahora pero es retroactivo a marzo?, al tiempo que se descuenta un incremento en los cigarrillos que llegaría al 50%. Esto es por el alza del 23% en los impuestos internos, que el Gobierno aplicó y que beneficiará a 7 provincias productoras a través mayores recursos para el Fondo Especial del Tabaco. Hoy cerca del 75% del precio de una marquilla corresponde a impuestos.

En este escenario crecen los reclamos frente a la necesidad de adoptar una política antiinflacionario efectiva para frenar los precios. El ex gobernador de Córdoba, José Manuel De la Sota, asegura que el Gobierno aún “no mostró un plan para salir de la inflación”. Las expectativas oficiales de contener las presiones inflacionarias y ubicar el indicador entre 20% y 25% anual se parecen bastante más a una expresión de deseos que a un programa de metas de inflación. De hecho, no hay un plan antiinflacionario explícito, nada concreto que exceda el manejo de las tasas de interés y la política monetaria contractiva. Parece insuficiente para reactivar la economía, en especial con tasas de interés que se ubican en el 38% anual.

El listado de aumentos no se queda en los combustibles líquidos. Ya se han anunciado nuevos incrementos en las cuotas de las prepagas, colegios privados y cigarrillos 

Cae la actividad

Para la consultora Economía & Regiones (E&R), el consumo privado es la principal variable a monitorear para anticipar si el PBI tiene posibilidades de crecer durante este año, dado que representa un 64% del PIB. “Por ahora, el consumo privado no arrancó bien el 2016”, sostiene E&R. Entre los argumentos señala “el aumento de la inflación, la caída de salarios reales, el aumento de las tasas de interés, la caída en la confianza del consumidor y la suba de tarifas”, que jugaron en contra del consumo en la primera parte de 2016.

Las proyecciones de la consultora para este año hablan de un retroceso del 1% en el nivel de actividad, deprimida por la inflación, el débil consumo y la falta de inversión. “Abrir el cepo era condición necesaria (no suficiente) para crecer. Sin embargo, el potencial impacto positivo de la apertura del cepo sobre el nivel de actividad no se da en el corto plazo, sino en el mediano y largo plazos”, indica E&R.

Aquí juega un papel clave lo que ocurra con la inversión. Frente a una primera mitad del año que parecería tener la suerte echada, el informe señala que para que la inversión despegue con fuerza se requiere una conjunción de factores: bajar la inflación, bajar la tasa de interés y reducir la presión tributaria al capital y al trabajo. Ninguna de las tres aparecen en la agenda económica por el momento.

Seguí leyendo

Enterate primero

Economía + las noticias de Argentina y del mundo en tu correo

Indica tus temas de interés