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Diálogos after office

"Empiezan las mejores semanas en términos de actividad para 2017", afirmó un economista del city porteña

27-04-2017
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El periodista (P) dialogó con un economista (E) de la city porteña, en una mañana tan fría como la economía.

Periodista: ¿Cómo viene el escenario macro? En pocas palabras?

Economista: Si se mira el vaso medio lleno, empiezan las mejores semanas en términos de actividad para 2017. Si se mira el vaso medio vacío, la baja de la inflación y la recuperación de la economía real vienen más lentas y débiles que lo esperado.

P: Varias consultoras prevén que el BCRA podría cumplir con su meta de inflación.

E: No son mayoría, aunque incluso leí que una imagina deflación? en un escenario de inflación reprimida es directamente imposible.

P: ¿La suba de tasas no enfría la presión inflacionaria?

E: No. Y el BCRA induce volatilidad, y no certidumbre.

P: ¿Por qué?

E:Desde hace un año ha aumentado los encajes promedio hasta marzo de este año, bajando la tasa de las Lebac. Esto no ha tenido un efecto simétrico sobre los bancos: redujeron mucho más sus tasas que pagan por los depósitos que las que cobran por los créditos. El spread ente las tasas promedio de préstamos personales contra plazos fijos hasta $100.000 y la BADLAR pasó de 12 a 20 puntos porcentuales. Además con el “carry trade” los bancos la están embolsando con pala. Pero el costo del crédito baja más lento que la tasa de depósitos. La inversión productiva necesita crédito bastante más barato.

P: Con los créditos hipotecarios se esperan avances importantes?

E:  Se verá en los próximos 3-4 meses. Si mejoran las expectativas, puede haber un interesante reciclaje de los fondos ingresados por el blanqueo.

P: ¿Y por el lado de la inversión?

E: La obra pública se mueve en serio. No veo a la construcción privada detrás de la mejora de la demanda de hierro y cemento. Sin baja fuerte del costo del crédito y de la presión tributaria, no habrá incentivo a ningún salto drástico de la inversión y de la actividad.

P: No coincide con la visión de los funcionarios de Hacienda.

E:  No, y menos con inflación tarifaria reprimida y postergada para los últimos dos meses del año. Sin un bombazo de emisión monetaria como el del año pasado, no sé cómo podrán contener los reclamos por subas salariales y subsidios.

P: Pero sin recortes, no llegará el ajuste fiscal que reclaman muchos de sus colegas suyos.

E:  Es cierto, pero no se trata de “muchos” colegas. Es la casi totalidad. Más allá de algún nostálgico de los años kirchneristas, un gasto público que tiende a superar de modo permanente el 50% del PIB y, que es en su mayoría gasto corriente, es insostenible.

P: ¿En el corto plazo puede alterar las expectativas?

E: No, pero si no se corrige de alguna manera, y asumiendo costos políticos, en el mediano-largo plazos conduce a una crisis de balanza de pagos.

P: ¿Por qué?

E:  Por el lado de los precios, sin ajuste fiscal, la presión permanente sobre los precios de bienes no transables, más la traslación de subas de tarifas y salarios, configura un sendero inestable. Por el lado de la producción, se optó por financiar el rojo fiscal con deuda externa. La lluvia de dólares financieros con expectativa de apreciación del peso no va a ser permanente. Si las expectativas se ajustan gradualmente, el BCRA podrá frenar todo ajuste drástico con pases y Lebac, a costa de prolongar el escenario recesivo o casi recesivo de estos meses. Si el ajuste es drástico, y el impacto sobre el dólar se intenta frenar vía compra de divisas esterilizadas con pases y Lebac, la operatoria puede tener éxito o fracaso. En el primer caso, asoma el riesgo de una estampida de tasas de interés con atraso cambiario. En el segundo el de una disparada inflacionaria por salto del tipo de cambio.

P: ¿Hay solución?

E:  Y sí, vía baja en serio de gasto público, empezando por la administración central. Este escenario no soporta casi dos docenas de ministerios, financiados con endeudamiento y políticas macro insostenibles.

P: ¿El problema es de coordinación?

E:  En realidad, la gestión. Política monetaria que enfría crédito pero que modera la emisión con nueva deuda cuasifiscal no tiene futuro, ya se vio en los '80. Y de política fiscal restrictiva?mucho anuncio y ningún logro. El único gasto que ajusta hacia abajo es uno de los más irritantes: la quita a los jubilados que ganan más de $ 8.500 del acceso a medicamentos con 100% de descuento.

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