El ministro de Economía, Luis Caputo, volvió a poner el foco en uno de los desafíos centrales de la economía argentina: la desconfianza hacia el sistema financiero y la persistencia de los ahorros en dólares fuera del circuito formal. Sus definiciones llegan pocos días después de que el Gobierno enviara al Congreso el nuevo proyecto de Ley de Inocencia Fiscal, con el que busca incentivar la bancarización de los denominados "dólares del colchón".
La desconfianza que el Gobierno quiere revertir
Durante una entrevista con Crónica TV, Caputo sostuvo que una parte importante de los ahorristas todavía evita el sistema financiero por miedo a futuros cambios de reglas.
"Todavía hoy la gente tiene desconfianza, todavía hoy la gente tiene sus ahorros afuera del sistema financiero. Ahorra en dólares y los pone abajo del colchón, se va al sector informal por el temor a que los políticos le vuelvan a hacer lo mismo", afirmó el ministro.
En esa línea, vinculó ese comportamiento con el nuevo proyecto de Ley de Inocencia Fiscal, que apunta a brindar mayor seguridad jurídica a quienes decidan declarar esos fondos y evitar que puedan ser perseguidos ante un eventual cambio de gobierno en 2027.
"Recibimos la peor herencia económica de la historia"
Caputo defendió la gestión económica de Javier Milei y aseguró que el Gobierno atacó de raíz los problemas macroeconómicos heredados.
"Recibimos la peor herencia económica de la historia. Todo era un desastre: brecha, inflación, pobreza, desabastecimiento. Lo que hicimos nosotros fue atacar el problema de raíz: que el país siempre gastó más de lo que se recaudaba", señaló.
Además, cuestionó la estrategia de gestiones anteriores: "Que el problema eran la deuda, el dólar o la inflación. Defaulteaban la deuda, ponían cepo al dólar o control de precios para contener la inflación".
Entre las medidas que destacó de la actual administración, enumeró:
- Eliminación del déficit fiscal.
- Ajuste del gasto público.
- Coordinación de la política monetaria, fiscal y cambiaria.
Al respecto, remarcó: "Nosotros cortamos el 30% de exceso de gasto sobre los ingresos de un mes para el otro y combinamos eso con una política monetaria, fiscal y cambiaria que complementó el ancla. Y por eso evitamos una crisis terminal en la Argentina".
Consultado por la pérdida de poder adquisitivo de muchos hogares, respondió que su objetivo es que esa situación afecte cada vez a menos personas. Además, defendió la evolución de los indicadores sociales: "¿Qué hubiera pasado si la pobreza se hubiera duplicado? El periodismo no estaría hablando de otra cosa", reflexionó.
Por qué asegura que vienen "los mejores 18 meses"
Tras la publicación del dato del Indec que mostró una caída mensual de 0,5% de la actividad económica en mayo, Caputo explicó por qué mantiene una visión optimista sobre el futuro inmediato.
Según sostuvo, el crecimiento estará impulsado por:
- Las exportaciones del agro, la energía y la minería.
- Los servicios basados en el conocimiento.
- Las pymes.
- Las inversiones aprobadas bajo el RIGI.
- La baja del riesgo país.
Sobre este último punto, afirmó: "Vas a ver el techo de esos proyectos en los próximos 3 o 4 años. Y también tenés la baja del riesgo país, que es importante porque determina la tasa a la que las empresas se pueden endeudar y los proyectos se hacen más rentables. Si tuviéramos Vaca Muerta con el riesgo país de Alberto Fernández ninguna de esas empresas vendrían porque el costo financiero les estaría comiendo las ganancias. No habría inversiones ni dólares y en vez de exportar energía la estaríamos importando. Esas son las consecuencias".
El consumo, el crédito y el escenario político
Caputo reconoció que el consumo todavía atraviesa un proceso de recuperación, aunque se mostró confiado en que mejorará a medida que la inflación continúe bajando y salarios y jubilaciones recuperen poder adquisitivo. También admitió dificultades en el mercado crediticio al señalar que "por el shock político del año pasado y su impacto en la mora, hoy los créditos están bastante parados. En el futuro van a ir mejorando".
Por último, aseguró que dedica la mayor parte de su gestión a la economía real y no al frente financiero porque "tiene mucha gente mirándolo". Además, dejó una definición política sobre el respaldo al Gobierno: "Después de haber perdido la elección en la provincia de Buenos Aires, la gente lejos de ver el otro modelo como el refugio, el presidente gano por 17 puntos. Cuando hubo un poco de miedo la gente dijo nosotros atrás no volvemos. Por eso disiento con los encuestadores que plantean la otra alternativa y que dicen que depende como le vaya al Gobierno. La gente no es tonta y sabe que el rumbo es este y sabe que va a llevar tiempo porque todos los planes de estabilización han llevado tiempo", concluyó.


