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Informe

Las familias argentinas están en default: ¿cómo llegamos a esta situación?

Más de 7 millones de personas tienen atrasos en sus pagos. Un informe del Banco Provincia revela que la mora creció por la pérdida de ingresos, más que por el aumento del crédito.

25 julio de 2026

Más de 7 millones de personas presentan actualmente atrasos en el pago de sus deudas. La mora se multiplicó en bancos, fintech, tarjetas de crédito y entidades no bancarias, atravesó todas las provincias y creció tanto entre hombres como entre mujeres y en todos los grupos de edad.

El dramático cuadro surge de un informe de la Gerencia de Estudios Económicos del Banco Provincia, elaborado con datos de la Central de Deudores del Sistema Financiero (CENDEU).

Hablar de un "default de las familias argentinas" no significa que todos los hogares hayan dejado de pagar. La expresión describe un fenómeno cada vez más extendido: millones de personas que hasta hace dos años cumplían con sus préstamos, tarjetas y compromisos financieros comenzaron a acumular atrasos.



El dato más preocupante es que la mayor parte no dejó de pagar porque hubiera aumentado descontroladamente su deuda. El problema fue otro: los ingresos dejaron de alcanzar.

Más de 7 millones de argentinos tienen deudas en situación irregular

En julio de 2024 había 17,15 millones de personas con algún tipo de deuda. De ese universo, 13,95 millones estaban al día y 3,2 millones ya registraban una situación irregular.

Dos años después, más de 7 millones de personas presentan atrasos. Es decir, alrededor de 4 millones de argentinos cayeron en mora durante ese período.



El default de las familias. - EE
El default de las familias. - EE

El crecimiento no estuvo explicado solamente por la incorporación de nuevos usuarios al mercado del crédito. Tres de cada cuatro personas que entraron en situación irregular ya tenían deudas en 2024, pero hasta ese momento lograban pagarlas.

Solamente una de cada cuatro ingresó al sistema financiero durante el período analizado. Como sintetiza el informe del Banco Provincia: "Deudores viejos, problemas nuevos".



La mora se disparó en bancos, fintech y tarjetas

El deterioro aparece en prácticamente todos los canales de financiamiento. Medida como porcentaje del total prestado, la mora de las personas se quintuplicó en los bancos entre noviembre de 2023 y mayo de 2026: pasó de 3% a 14,9%.

En las fintech, creció desde 5,7% hasta 24,6%. En las tarjetas de consumo y comercios minoristas saltó de 10,5% a 36,4%.

La situación es todavía más delicada entre otros acreedores no bancarios, donde la irregularidad llegó al 42,9% de la cartera, frente al 17,5% registrado a fines de 2023.



Las terminales automotrices son la única excepción relativa. Su nivel de mora aumentó de 2,9% a 4,2%, un porcentaje considerablemente menor debido a que los préstamos cuentan con garantías prendarias.

El fenómeno, por lo tanto, no está concentrado en una sola entidad, producto financiero o segmento de la población. Se trata de un deterioro generalizado de la capacidad de pago.

¿Las familias se endeudaron demasiado o perdieron ingresos?

El stock agregado de crédito a las familias aumentó 160% en términos reales. A primera vista, este crecimiento podría llevar a la conclusión de que la mora se disparó porque los hogares tomaron préstamos por encima de sus posibilidades.



Sin embargo, el análisis individual de los deudores muestra una realidad diferente.

Un millón de personas que estaba al día a mediados de 2024 cayó en mora sin haber incrementado su deuda en términos reales. En este grupo, la deuda promedio incluso se redujo: pasó de $1,3 millones a $1 millón, medida a valores constantes.

Esas personas debían menos, pero aun así dejaron de pagar. La principal explicación no puede encontrarse en un aumento de las cuotas, sino en una caída de los ingresos disponibles o en el crecimiento de otros gastos familiares.



A este universo se agregan otras 850.000 personas cuya deuda aumentó menos de 100% real, por debajo del promedio del sistema. Sus pasivos promedio pasaron de $1,2 millones a $1,7 millones.

Sumados ambos grupos, más del 60% de quienes tenían sus compromisos al día en 2024 y posteriormente entraron en mora no habían incrementado su endeudamiento por encima del promedio.

La pérdida del poder adquisitivo, en el centro del problema

La conclusión del Banco Provincia es contundente: el salto de la mora se explica más por la insuficiencia de ingresos que por el aumento de las cuotas.



La pérdida de poder adquisitivo, la destrucción de puestos de trabajo y el crecimiento de gastos fijos por encima del promedio de los precios deterioraron la capacidad de pago de los hogares.

Incluso entre quienes sí aumentaron considerablemente su deuda aparece un comportamiento defensivo. Alrededor de 1,2 millones de personas que entraron en mora más que duplicaron sus pasivos en términos reales. Su deuda promedio pasó de $3,5 millones en junio de 2024 a $7,7 millones en mayo de 2026.

Pero ese incremento fue paulatino y comenzó antes de que aparecieran los atrasos. El patrón sugiere que muchas familias utilizaron el crédito como un puente para mantener sus niveles de consumo frente a ingresos insuficientes.



No se trató necesariamente de una ola de compras extraordinarias, sino de hogares que fueron acumulando préstamos, saldos de tarjetas y financiamiento para sostener gastos corrientes hasta que las cuotas se volvieron imposibles de afrontar.

Dos de cada tres nuevos morosos no aumentaron fuertemente sus obligaciones

El informe concluye que dos de cada tres personas que entraron en situación irregular lo hicieron con obligaciones que no eran sustancialmente mayores que las que tenían dos años atrás.

Esto no significa que el crecimiento del crédito no haya tenido ningún efecto. Cuando se analiza el problema por monto de deuda, y no por cantidad de personas, dos de cada tres pesos del saldo irregular corresponden a usuarios que incrementaron sus pasivos.



La diferencia se explica porque quienes recibieron más financiamiento ganaron participación dentro de la cartera total. Por eso, representan una proporción mayor del dinero en mora, aunque sean una parte menor del universo de personas con dificultades.

En cantidad de deudores, la evidencia es clara: la mayoría dejó de pagar por un deterioro de su capacidad económica, no por un aumento excepcional de sus compromisos.

Los jóvenes fueron los más golpeados por la mora

El crecimiento de los impagos se produjo en todas las provincias, incluso en aquellas donde aumentó la producción. También alcanzó a todos los grupos etarios.



Entre noviembre de 2023 y mayo de 2026, la mora creció casi 15 puntos porcentuales entre los menores de 25 años. Fue el grupo más afectado.

Entre los mayores de 65 años, el incremento fue de 6 puntos porcentuales. También se registraron aumentos similares entre hombres y mujeres: 12,2 y 11,2 puntos porcentuales, respectivamente.



La extensión territorial y demográfica del problema refuerza la hipótesis de que no se trata de conductas individuales aisladas, sino de un fenómeno macroeconómico.

Banco Provincia lanzó un plan para refinanciar deudas

Ante el aumento de la mora, el Banco Provincia puso en marcha el programa "Ponete al Día", dirigido a clientes con atrasos superiores a 90 días.



Para las personas que destinan más del 50% de sus ingresos al pago de deudas, el banco ofrece una tasa nominal anual de 31% y un plazo de hasta 72 meses.

También existen planes especiales para refinanciar tarjetas de crédito, con una tasa de 41% y hasta 60 cuotas mensuales. En esos casos, la tarjeta puede continuar operativa dentro del margen disponible.

Durante el primer semestre de 2026, la entidad concretó más de 75.000 acuerdos de refinanciación por $281.000 millones. La cantidad de operaciones triplicó la registrada en la primera mitad del año anterior.



¿Cómo llegaron las familias argentinas a esta situación?

La crisis de endeudamiento no comenzó con un salto repentino de las compras ni con millones de personas tomando créditos por primera vez.

El proceso fue más silencioso. Hogares que ya tenían préstamos y tarjetas comenzaron a utilizar más financiamiento para compensar la pérdida de ingresos. Otros mantuvieron o incluso redujeron sus deudas, pero igualmente dejaron de pagar porque sus recursos ya no alcanzaban para cubrir las cuotas y los gastos esenciales.

El crédito funcionó durante un tiempo como amortiguador. Cuando esa capacidad se agotó, la mora se aceleró.



De los más de 7 millones de argentinos que actualmente tienen atrasos, solamente alrededor de un millón habría ingresado en esa situación durante los últimos dos años como consecuencia de un incremento de sus cuotas superior al promedio.

Para el resto, el verdadero problema estuvo del otro lado de la ecuación: no crecieron tanto las deudas como cayó la capacidad de pagarlas. El default de las familias argentinas es, en definitiva, la manifestación financiera de una crisis de ingresos.



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