La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, llega este lunes a Argentina para una agenda cargada de señales políticas y económicas: se reunirá con el presidente Javier Milei, mantendrá encuentros con funcionarios del equipo económico y visitará Vaca Muerta, uno de los activos estratégicos más importantes del país. Aunque el vínculo entre el Gobierno y el organismo atraviesa un momento de diálogo fluido, en la mesa de trabajo habrá un tema que concentrará la atención: el incumplimiento de la meta fiscal del primer semestre.
Reunión clave en Casa Rosada entre Milei y Georgieva
El encuentro entre el Presidente y la titular del FMI será este lunes a las 14 en Casa Rosada, y marcará el regreso de una reunión presencial entre ambos después de diez meses. La cita llega en un contexto distinto al de septiembre de 2025, cuando las conversaciones estaban dominadas por la necesidad de un rescate financiero previo a las elecciones legislativas.
Hoy el panorama cambió: el Gobierno dejó atrás, al menos por ahora, las dudas sobre la acumulación de reservas, pero la lupa del Fondo se desplazó hacia otro frente sensible, el resultado fiscal.
La meta fiscal que preocupa al FMI
En los últimos meses, la acumulación de reservas dejó de ser la principal inquietud del organismo. En lo que va de 2026, el BCRA compró más de US$ 13.000 millones y cumplió la meta del primer semestre, aunque todavía deberá sumar un incremento neto de US$ 8.000 millones hacia fin de año.
La preocupación ahora está puesta en las cuentas públicas. En junio, el Sector Público Nacional registró:
- Déficit primario de $696.843 millones.
- Déficit financiero de $1.024.891 millones.
- Pago de intereses netos por $328.049 millones.
Como consecuencia, el superávit primario acumulado bajó de 0,7% del PBI hasta mayo a 0,6% del PBI en junio, por debajo de la meta comprometida para el primer semestre. Ese desvío vuelve a poner bajo presión el programa económico y el sendero de consolidación fiscal acordado con el Fondo.
Luis Caputo atribuyó el resultado a la postergación del pago del Impuesto a las Ganancias para personas humanas y al impacto estacional del aguinaldo. Sin embargo, también admitió que el margen para seguir recortando gasto es cada vez menor. "Para eso tenés que recaudar más porque seguir generando superávit vía ajuste ya es muy difícil", sostuvo, al remarcar que el nivel de gasto actual se ubica en 15 puntos del PBI, diez puntos por debajo del pico de hace ocho años.
Qué seguirá de cerca el Fondo Monetario Internacional
El último staff report del Fondo dejó en claro que, para alcanzar un superávit primario cercano al 1,5% del PBI en 2026, será indispensable sostener una disciplina fiscal estricta y avanzar sobre varias reformas pendientes.
Entre los compromisos que el organismo seguirá monitoreando se destacan:
- Reducir los subsidios a la energía.
- Mejorar la focalización de las transferencias sociales.
- Racionalizar el gasto corriente y de capital.
- Fortalecer los impuestos especiales.
- Mejorar la segmentación de los subsidios al transporte.
Además, el Ejecutivo decidió postergar hasta el 1° de noviembre la entrada en vigencia del Fondo de Asistencia Laboral (FAL) para reducir el impacto fiscal, con la expectativa de que la recaudación mejore en los próximos meses. Esa decisión se suma a la estrategia oficial de cuidar el equilibrio de las cuentas públicas sin enfriar demasiado la actividad.
Vaca Muerta, la otra parada estratégica de la visita
La agenda de Georgieva continuará el martes con una visita a Loma Campana, en Vaca Muerta, donde será recibida por el presidente de YPF, Horacio Marín. El recorrido buscará poner en primer plano uno de los principales motores de generación de divisas de la economía argentina y el potencial de expansión del sector energético.
En paralelo, el FMI seguirá de cerca tanto el cumplimiento de las metas fiscales como la evolución de las reservas internacionales. La visita de Georgieva llega en un momento decisivo para el programa económico, con el Gobierno intentando consolidar la estabilidad macroeconómica y sostener el respaldo del organismo mientras busca cumplir los objetivos comprometidos para el cierre de 2026.


