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Alta presión: como aguantando la respiración debajo del agua

Ahorristas e inversores siguen de salida. Ni bien tienen pesos sobrantes, se pasan al dólar sin importar el precio. Y del otro lado hay un solo vendedor: el Gobierno.

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Luis Varela Luis Varela 03-09-2021
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Por Luis Varela

Como si se tratara de alguien que aguanta la respiración bajo el agua, el Gobierno sigue quemando reservas para evitar que el dólar se escape, pero la corrida tiene una sola dirección, sin importar el precio: los ahorristas e inversores están de salida del peso.

Y esa situación volvió a repetirse ayer en la evolución de los precios del mercado cambiario argentino. Mientras el dólar baja en todo el mundo contra absolutamente todas las monedas, en el mercado local los cotizaciones subieron de arranque en por lo menos $3 por dólar libre, y en las horas siguientes el Gobierno o manos amigas fueron realizando sucesivas olas de venta, con precios de liquidación, entregándole al mercado en fuga otros US$ 100 millones, que al final del día se tradujeron en otro goteo insostenible en las reservas del Banco Central.

El dólar en el exterior

En el exterior, a pesar de que hubo un buen dato de empleo (ya que los pedidos de ayuda por estar sin trabajo fueron de 340.000, cuando se esperaban 345.000), el mercado sigue creyendo que la Reserva Federal empezará el tapering de bonos (corte del estímulo arrojando dólares desde helicópteros) hasta noviembre o diciembre, y en cuotas, el dólar volvió a agachar contra todas las principales monedas mundiales. Así, ayer, en el exterior el billete verde perdió 0,5% contra la libra, 0,4% en Chile, 0,3% contra el euro, 0,2% contra el mexicano y 0,1% contra el real y el yen.

En Argentina, en cambio, de arranque se vieron subas empinadas de hasta 3 pesos, sobre todo en los dólares financieros libres, MEP, CCL y Senebi, pero lo que el kirchnerismo ha llamado "doma de Guzmán", sin querer entender que el movimiento vacía reservas y entrega bonos con tasas impagables que nos llevarán a otro irremediable reperfilamiento, default o reestructuración de deuda en el futuro, permitió que los precios altos de inicio se aplacaran, aunque en definitiva, de igual modo, los 14 dólares de Alberto volvieron a subir.

Y lo más grave del caso es que la baja temporaria de las cotizaciones del dólar fueron logradas artificialmente, con entrega de reservas y, sobre todo, con un nuevo crecimiento de la deuda del BCRA, ya que la autoridad monetaria volvió a absorber una montaña de pesos en Leliq: tomó otros $302.163 millones de pesos de los bancos, por lo que el 52% de los depósitos que tiene la gente en los bancos ya está en manos del Gobierno, y colocándose a su vez en bonos de más largo plazo, en una suerte de bonexización en cuotas.

Gracia a esa absorción, el dólar turista igualmente terminó con un saltó 15 centavos hasta $170,46 (con récord de compra de dólar ahorro de parte de la gente a través de los homebanking, que hirvieron). Mientras que el dólar oficial subió 9 centavos hasta $103,31, el blue subió 50 centavos hasta $181 y el mayorista subió 5 centavos hasta $97,83. A su vez, el dólar Senebi saltó $2 hasta $176 el MEP subió 16 centavos hasta $170,58 y el contado con liquidación subió 16 centavos hasta $170,72.

Por lo que la brecha entre el dólar oficial y el blue fue del 75,2% y la del CCL y el mayorista fue del 74,5%. Y, lo que es peor, como el dólar bajó afuera, la caída del peso contra otras monedas fue mayor: medidos en pesos, la libra saltó 82 centavos hasta $135,34, el euro saltó 48 centavos hasta $116,16 y solo el real terminó sin cambios a $18,84 porque Brasil también está sumergido en una sucesión de problemas.

Pérdida de reservas

Lo particular de este movimiento se concretó con una venta en el mercado cambiario de US$ 100 millones de manera directa, que derivaron al final del día en la información oficial que entrega la autoridad monetaria en una pérdida de US$ 70 millones para las reservas, hasta U$S 46.024 M. Por lo que, desde que se recibieron los derechos especiales de giro (DEGs) del Fondo Monetario, el BCRA lleva perdidos en nueve ruedas US$ 359 millones, y los DEG van a tener que ser devueltos, enteritos, más un extra, por vencimientos que se tienen con el FMI hasta fin de año.

La jornada vino acompañada con varios elementos que crisparon también al mercado. El más sobresaliente, por su nivel de exposición, fue la ausencia del presidente Alberto Fernández a la celebración del Día de la Industria.

La postura del Gobierno se dio un día después de que un empresario se presentara a la Justicia reclamando en contra del impuesto a la riqueza: hizo una presentación en la que demostró que la duplicación de impuestos pretendía que su pago tributario llegara al 103% de su funcionamiento, reclamo al que la Justicia hizo lugar. Y la movida llegó también después de que la empresa Molino Cañuelas se presentó en concurso de acreedores con una deuda de US$ 1.300 millones y despidos en frigoríficos de Santa Fe por el cepo del Gobierno a la exportación de carne. Y para rematar toda esa realidad, el titular de Techint, Paolo Rocca, dijo sin pelos en la lengua: “Necesitamos inversiones privadas para resolver la pobreza y desempleo, no trabajo público y planes”.

Pero debajo de la gran exposición que tuvo la ausencia de Alberto en el Día de la Industria, corrió algo mucho peor entre los operadores del microcentro porteño. Como la demanda de dólares es sin fin, y se quiere bloquear la salida del peso a como dé lugar, el BCRA y la CNV se aprestan a realizar operativos de control conjuntos, para que el cepo cambiario ajuste aún más las clavijas, sobre todo después de que al menos 20 casas de Bolsa abrieran sucursales en Uruguay para operar desde ahí, sin las garras de posibles inspecciones o quitas de permisos para operar.

Acciones y bonos

Todo este desbarajuste argentino se está dando con un Gobierno norteamericano que también sostiene a su mercado a puro fuelle. Ayer, a pesar de la súper emisión de dólares, paradójicamente en el mundo sigue subiendo la cotización contado de los bonos de EE.UU. y en consecuencia baja la tasa a vencimiento: 0,77% anual a 5 años, 1,29% a 10 años y 1,9% a 30 años. Son cada vez más los inversores que temen una deflación en los precios de los activos y buscan activos seguros, que se paguen sí o sí, para atravesar una baja de precios que los especialistas ven cada vez más cerca.

Todo esto está generando a su vez un elemento sorpresivo, que pocos veían venir: con alta inflación, la base de cálculo del riesgo cero, que es el rendimiento de los bonos de EE.UU. está subiendo, los ejes van hacia arriba, y muchos países ven bajar sus niveles de riesgo país, incluso con cotización de bonos propios a la baja. En Argentina, como el dólar oficial fue sostenido con reservas del BCRA, los bonos bajaron 0,4% en pesos, pero el riesgo país bajó otras 11 unidades, hasta 1.480 puntos, su nivel más bajo en 11 semanas.

El estímulo de dólares, mientras tanto, sigue dándole fuelle a Wall Street, cuyos índices tuvieron ayer subas del 0,1 al 0,4%, con el Dow como mejor de todos. Pero el ambiente está caldeado, y la Bolsa de México achicó 0,2% y la de San Pablo cayó 2,3%, por lo que es la única entre las principales bolsas del mundo que quedó bajo el agua, ya que en lo que va del año anota un descenso del 2%, cuando el resto de los recintos bursátiles mantienen subas del 10% promedio: tener un Jair Bolsonaro en el presente y un Lula en el futuro no parece lo más divertido para los inversores brasileños.

Mientras tanto, después de la gran suba de agosto, el mercado bursátil local tampoco tuvo un día para celebrar. No fue grave: con $1.264 millones operados en acciones y $1.778 millones en Cedears, la Bolsa de Buenos Aires bajó 0,2%, pero entre los ADR argentinos que cotizan en Nueva York hubo mayoría de bajas: se salvaron IRSA I, Telecom, Edenor y Mercado Libre, pero después hubo bajas de hasta el 5% con Despegar, Macro, IRSA P, Central Puerto, Galicia y Supervielle entre las más afectadas.

Por último, como desconcertados, los commodities danzaron en una gran tensión, con la OPEP manteniendo su decisión de oferta y con Biden liberando reservas estratégicas para que la suba del crudo no le rompa el esquema inflacionario. A pesar de eso, el barril de petróleo tuvo ayer una suba de más del 2%, con los metales preciosos débiles, algún repunte para los metales básicos, un clima mixto para los granos (mejor en Rosario que en Chicago por la seca del Paraná). Y el furor del día volvió a estar en los inversores que se escapan de todo, sumergiéndose en las criptomonedas: así el Bitcoin mejoró otro 2,4%, cotizando por momentos por arriba de los US$ 50.000, aunque el resto del panel actuó de manera híper selectiva.

La tendencia de las commodities

¿Qué pasará en las próximas ruedas? Quedan apenas seis días con negocios para las PASO. El FMI deberá cobrar su cuota de setiembre de los DEG más intereses, y ayer hizo una recomendación directa: “achiquen el cepo y reduzcan el déficit fiscal”. Guzmán se prepara para un mes en el que tiene vencimientos por bonos emitidos por el mismo por nada menos que 320.000 millones de pesos, para lo que prepara tres licitaciones, con repeticiones, que hasta ahora no hacía. Con ese marco, la presión de los inversores seguirá siendo de salida: llega el pago de los sueldos, e incluso será más costoso evitar que el blue deje en evidencia que el escenario que quiere mostrar el escenario es una fachada con muchos problemas detrás del escenario.

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