Omar Daneri es un histórico de la industria automotriz local, desde siempre vinculado a Manuel Antelo, en un derrotero que incluye las operaciones locales de Renault (Ciadea), Nissan, CarOne y desde hace algún tiempo de Grupo Antelo.
A causa de los vaivenes de la economía local, las restricciones a las divisas para importar y demás vicisitudes, las marcas que conforman este Grupo nunca terminaron de despegar pero todo cambió con los cambios introducidos por la gestión de Javier Milei y Luis Caputo, que sentó nuevas reglas.
Lo entrevistamos en el evento de lanzamiento de la Nueva Mitsubushi L200 para conocer los planes que tiene la empresa para su actual porfolio de marcas y nos sorprendió con una serie de anuncios vinculado a los autos chinos, de los que se considera "muy fanático".
-¿Cómo cómo fueron estos meses, desde el relanzamiento de sus operaciones?
-La verdad es que pasó mucho en estos tres meses, cuando hablamos a fin de año había muchas cosas por definirse, se iniciaba el camino de normalizar el comercio exterior; el Gobierno dijo "esto ahora es así, se puede trabajar de esta manera, podés importar lo que quieras pero tenés que pagar así", como pasa en todas partes.
La realidad es que, como pasa en todos los países, cuando te muestran cuáles son las reglas para trabajar, si uno confía en que son claras y no van a cambiar, uno apuesta. Nosotros apostamos fuerte y dijimos: "Es el momento de empezar a desarrollar las marcas que tenemos".
-En tu discurso hablaste de las diferencias de lo que pudieron hacer en los últimos años afuera y no en Argentina, ¿cómo es eso?
-Es que así fue, nosotros tomamos localmente la marca Mitsubishi en 2018 y hasta fin de 2024 no pudimos hacer nada.
Sin embargo, todo ese tiempo la marca estuvo activa y en Uruguay y Paraguay -donde no existíamos- pudimos trabajar y hoy somos referentes. En ambos países si no somos el grupo más grande, estamos en el top 3 con un montón de marcas representadas e inversiones enormes.
Entonces, cuando se planteó esta posibilidad, de estos cambios y nuevas reglas, donde podíamos trabajar sin necesidad de que haya un funcionario que discrecionalmente nos aprobara si podíamos importar y cuándo podíamos pagar, decidimos apostar. Es el momento de mostrar en casa, porque en definitiva somos argentinos.
Somos los mismos que en su momento hicimos historia con la marca Renault, que después nos fue muy bien con Nissan, y ahora es el momento de mostrar estas marcas.

-Repasemos marca por marca, ¿qué tienen para ofrecer con Mitsubishi?
-Lanzamos a fin de año la Nueva Outlander y la verdad es que se vendió muy bien porque es un buen producto a un precio muy competitivo; superó nuestras expectativas, nos quedamos cortos y la red nos pide más unidades y vamos a cumplir. En ese momento anticipamos que íbamos a traer la pick-up L200 y lo estamos concretando.
-Pero están trayendo una pick-up importada precisamente a la tierra de las pick-ups, ¿cuál es el objetivo que se trazaron?
-Sabemos que es un segmento muy competitivo, con pick-ups que se fabrican acá, con marcas que invierten un montón en estos productos porque son los que mueven sus plantas... Hay un poco de respeto también a lo que hay, sobre todo cuando somos la única marca que paga el 35% de arancel.
Sin embargo, la L200 entra desde Tailandia y a un precio competitivo, y de repente si empieza a hacer volumen, obviamente vamos a traer todo lo que podamos; el objetivo es vender 1.000 unidades este año y 1.500 el año que viene. Los concesionarios ya me están diciendo "¡traé más, traé más!" y yo les respondo que después las tienen que vender, ¿no? (risas).
Pero contestando a la pregunta de por qué lanzamos una pick-up en el país de las pick-ups te respondo: porque es Mitsubishi. Es una marca que tiene una historia en el país, que tiene fanáticos, que tiene hasta un club de clientes, así que es la manera de darle a nuestros concesionarios y a esos clientes la posibilidad de que vuelvan a relacionarse con Mitsubishi, y ojalá que se sumen nuevos.

-¿Piensan sumar alguna versión más de L200?
-Sí, más adelante vamos a traer otra, con otro equipamiento, para que sea más accesible pero manteniendo la misma motorización.
-Contaron que piensan incrementar la red con diez nuevas aperturas, es evidente que vas a tener más volumen y más modelos...
-Exacto, yo necesito darles negocio. Es la historia del huevo y la gallina: si no tenés red, no podés lanzar una marca porque la gente, sobre todo el cliente de pick-up, necesita hacer el servicio donde está, sin tener que trasladarse; por un lado necesitamos cobertura pero por otro necesitamos volumen para darle de "comer" a esa cobertura.
Lo que hicimos fue que, en algunos lugares, le permitimos al concesionario que ponga un local Mitsubishi al lado de uno de GWM y que comparta el taller; de esa forma armamos estrategias para darles negocio, porque en el futuro GWM también va a tener volumen con nuevos productos.
-Antes de meternos en eso, ¿qué otro modelo Mitsubishi tienen en mente?
-Justamente ahora el Director Regional de Mitsubishi, Pablo Ramos está en Japón viendo qué otros productos pueden llegar. Está el Montero y hay otro también, un SUV de tres filas de asientos que podríamos traer para posicionarlo por debajo de Outlander.
"Soy muy fanático de los autos chinos"
Si bien el evento estaba focalizado en Mitsubishi, una marca japonesa, Daneri no esquivó las consultas (insistentes y repetitivas) sobre los planes para el resto de las marcas que Grupo Antelo representa y comercializa en nuestro país, las que son en su totalidad de origen chino.
La sorpresa de la charla fue enterarnos que el Grupo decidió participar del pedido de cupo para importar vehículos electrificados (de menos de US$ 16.000 de FOB), que lanzó el Gobierno.
"Estábamos enfocados con Mitsubishi y en el medio apareció esto del cupo de eléctricos e híbridos y no lo dudamos porque es una posibilidad gigante para nosotros, que tenemos GWM, que es la marca de Great Wall Motors, con la que nos va muy bien en Uruguay y Paraguay, y también la tenemos en otros países", señala.
"Nos presentamos con tres productos distintos: el Haval Jolion Pro híbrido, el Haval H6 híbrido y el Ora 03, un auto 100% eléctrico. Empezamos con esos, el mes que viene seguramente los invitemos para que vengan a conocerlos", añadió, a la vez dijo que por "el lado de Changan nos presentamos con el Changan Q05, un SUV híbrido enchufable" y "también lo hicimos con auto 100% eléctrico con el que nos va muy bien en Uruguay, que es el JMEV EV3, es una marca de JMC".

-¿Todos cumplen con el requisito de ese FOB tan bajo?
-Sí. Cuando salió esto del cupo, los chinos demostraron que son muy rápidos, nos dijeron "tenemos esto", y nos presentamos. La realidad es que tenemos por delante una gran oportunidad para mostrar nueva tecnología que acá en Argentina no hay, y a precios competitivos.
El Changan Q05 es un vehículo muy tecnológico, que vamos a lanzar cerca de fin de año, con 100 km de autonomía en modo 100% eléctrico, con ADAS...
-El Gobierno habló de precios desde US$ 21.000 para estos autos, ¿es correcto eso?
-Si el vehículo tiene un FOB de US$ 16.000 vos tenés que calcular que el precio al público será aproximadamente el doble. No paga el 35% arancel, perfecto, pero después está el IVA, Ingresos Brutos, el impuesto al cheque mío y del concesionario... Nosotros vamos a tener un eléctrico que va a costar US$ 20.000 (el JMEV EV3).
Es una locura lo de los impuestos, Ingresos Brutos no existe en el mundo, es el impuesto más distorsivo que existe. Cobrame todo lo que quieras pero de mi margen, de Ganancias... Como en Uruguay, donde uno paga un solo impuesto que es el impuesto a las Ganancias, pero no hay otro impuesto o tasa municipal.
En Argentina tenés Ingresos Brutos para el importador, el concesionario lo vuelve a pagar, están las tasas de seguridad e higiene municipales, el impuesto al cheque... la presión impositiva es infernal.

-¿Cómo logran los chinos tener productos híbridos-enchufables como el que mencionaste a un precio tan competitivo?
-Son los mayores fabricantes de autos del mundo, tienen la escala y además la tecnología para producir 30 millones de autos por año. Es impresionante lo que han avanzado tecnológicamente.
Yo soy muy fanático de los autos chinos y ví lo que han hecho en estos años... Empecé a ir a China en 2010 y comprobé la evolución pero no sólo en sus fábricas sino en el management; cuando fui por primera vez, los ejecutivos que manejaban overseas (los mercados fuera de China) no hablaban inglés, en cambio hoy hay managers internacionales, tienen españoles, alemanes, hay uno para cada región.
Además son muy rápidos, en marcas tradicionales si vos querés pedir un auto lo que tenés que hacer con cinco meses de antelación, mientras que en China lo podés pedir de un mes para el otro; la flexibilidad que tienen y la velocidad de reacción, impresiona.
Y alcanza con ir a Uruguay para ver lo que son sus autos, la calidad y tecnología que tienen, por lo que creo que vamos a ver mucho recorrido, y es lo que se viene acá, ¿eh?
-¿Grupo Antelo tiene pensado traer nuevas marcas en el corto o mediano plazo?
-En Argentina ya tenemos Mitsubishi, GWM y Changan, y ya te comenté lo de JMEV, que va a llegar a fin de año.
Más allá de eso, estamos trabajando con otro par de marcas más que ya tenemos en Uruguay y a las que le vemos mucho futuro acá. Hoy no te las puedo mencionar porque todavía no están cerrados los contratos pero sí te puedo adelantar que son chinas.
-¿Y con Poer?
-Seguimos adelante con Poer, que es la marca de pick-ups de GWM, pero en este caso no hay ningún cambio porque no hay versiones híbridas o eléctricas disponibles. Debo reconocer que nos cuesta competir con Poer en un mercado de pick-ups tratándose de una camioneta china, aunque en otros mercados como el de Chile se vende fantásticamente bien para su uso en las mineras, así que estamos viendo nuestros nichos acá.
-¿Todos en algún momento vamos a tener un auto chino?
-Yo creo que sí (se ríe).


