Entrevista

"El mercado automotor debería estar mucho más alto de lo que está"

Gustavo Salinas, Presidente de Toyota Argentina, sostiene que "es racionalmente inexplicable" que los patentamientos hayan sido tan bajos en mayo. Resalta el escenario macro favorable y confía en que habrá una recuperación. Hasta diciembre la marca no dará precisiones sobre la inversión en la planta de Zárate y si aplicará al RIGI.

Gustavo Salinas, Presidente de Toyota Argentina.
Gustavo Salinas, Presidente de Toyota Argentina.
Sergio Cutuli 11 junio de 2026

El Presidente de Toyota Argentina, Gustavo Salinas se muestra confiado en el momento que transita el país, más allá del mercado automotor. No oculta su asombro por la caída en los patentamientos, pero -al igual que algunos de sus colegas- lo atribuye a un proceso de normalización, en el que aparecieron nuevos jugadores y la oferta se amplió.

Es un año de transición para la marca, en el que apunta a batir un nuevo récord de producción una planta que trabaja al máximo de su capacidad, y que está recibiendo una inversión (por una cifra aún no informada) para fabricar la Nueva Hilux, que incluirá una versión electrificada y quizá algún modelo más.

El predio de Zárate quedó chico para la automotriz líder en producción y exportaciones, pero -al menos por unos meses- la firma japonesa se guarda el anuncio.



-Sabido es que Toyota está llevando adelante una inversión en la planta de Zárate para producir la nueva generación de Hilux, ¿cuándo se conocerá el monto y los detalles?
-Prometo que en el próximo encuentro que tengamos esas preguntas van a ser respondidas.

-¿Qué posibilidades hay de que esta inversión que ya está en marcha entre en el RIGI, que es algo que se estaba consensuando con el Gobierno, si se hacían algunos cambios?
-Nosotros tenemos pautado en diciembre convocarlos para contarles cuál va a ser el panorama para el año que viene. Lo que puedo decir es que siempre estamos evaluando el RIGI como una herramienta de oportunidad, creemos que es una herramienta muy válida para las inversiones en Argentina porque el principal beneficio que tiene es dar previsibilidad sobre proyectos que vos estás desarrollando.

De ninguna manera lo tenemos confirmado, pero sí lo estamos analizando, y a fin de año esperemos poder contarles tanto de lo que son las inversiones como los productos que estamos pensando lanzar en 2027.



-¿Cómo están viendo en Japón lo que está pasando con las marcas chinas de autos?
-Lo estamos viviendo hoy acá en la Argentina es un momento de muchas transformaciones en todos los órdenes en la industria automotriz, y específicamente, por la introducción repentina de muchísimas marcas chinas. Para nosotros es una ebullición, porque esto ya ha ocurrido anteriormente en otros mercados y acá lo estamos enfrentando este año.

Además en una situación coyuntural muy especial, porque la cuota para vehículos electrificados básicamente se está utilizando para la importación de vehículos de China.

En este momento lo que se está dando es la conjunción de lo que era la cuota del año pasado, que se sabía que iba a demorar mucho tiempo en ingresar con el adelantamiento de la cuota de este año, con lo cual estamos viendo un impacto especialmente sensible en el volumen.



Por supuesto que Toyota es muy consciente de todo lo que está ocurriendo en la industria a nivel global y de lo que implica la participación china, que actualmente es de aproximadamente el 30% en todo el mundo. Con lo cual, lo que para la Argentina es una novedad para Toyota ya es una realidad desde hace algunos años en distintos mercados, incluso en algunos muy cercanos a nuestro país.

Si vemos lo que pasa en mercados con libre comercio con países asiáticos, y especialmente con China, como el caso de Chile, Perú, Ecuador, ya hace tiempo están teniendo un nivel de 30 y 40% de participación de los vehículos chinos. Y la realidad es que en esos mercados hoy Toyota sigue siendo líder, desde hace varios años, y especialmente el año pasado.

La Hilux, producida acá en la Argentina, fue el vehículo número uno y cada uno de esos mercados.



Esto lo que está mostrando es que va a haber una realidad de coexistencia de estas nuevas marcas chinas que después se depurarán, pero que pasan a ser protagonistas en la industria automotriz global, y después las marcas que vienen trabajando ya hace tiempo y adaptando su tecnología en función de lo que los clientes van requiriendo, que también tienen ese gran desafío vinculado a esa palabra que estamos usando mucho y es "competitividad". No sólo en el tema de costos, sino también de producto, de operación, y de los servicios al cliente.

Creo que ese es el camino que está tomando Toyota cuando dice, "Pasamos a ser una compañía que tiene que brindar soluciones de movilidad". Es entender que también el cliente, y en eso yo estoy convencido,  cuando elige uno de nuestros vehículos, está comprando mucho más que un producto, está comprando la relación con una marca, con todo lo que eso significa.

Eso lo materializamos en cosas como la garantía de 10 años, pero también siempre en cómo mejorar en nuestra posventa y en cómo garantizar desde fábrica los vehículos usados Toyota.



Hay que entender que el mercado se está segmentado, hay muchos clientes y nuestra propuesta creo que viene siendo muy consistente a lo largo del tiempo, pero que por supuesto tiene que ir aggiornando en lo que a producto refiere, y eso es lo que está haciendo Toyota a nivel global.

-¿Hay alguna expectativa de que haya algún tipo de acuerdo que permita traer autos de Japón mediante algún cupo?
-Recientemente se comenzó a hablar de la posibilidad de que el Mercosur empiece a establecer algún tipo de posible acuerdo con Japón para mejorar las relaciones comerciales y las barreras arancelarias.

Eso está comenzando, pero para mí va a llevar tiempo, con lo cual no es un tema que estemos poniendo en las decisiones que estamos tomando ahora en corto o mediano plazo.



Ojalá ocurra, porque así como la Argentina es bueno que se integra al mundo y los acuerdos con la Unión Europea y los acuerdos, digamos, puntuales con EE.UU., yo creo que también Asia, específicamente Japón, sería una oportunidad. Entonces, ojalá que

-¿Cómo es la situación actual de los concesionarios ante un escenario que pasó de lista de espera para comprar unidades a descuentos para poder vender unidades?
-Las redes de concesionarios en general están viviendo ese proceso de transformación que está teniendo el mercado en Argentina. Lo que está ocurriendo no es una sorpresa, era previsible, y de hecho lo veníamos conversando, porque en algún momento la Argentina tenía que normalizar su mercado, algo que es muy sano pero muy desafiante al mismo tiempo.

Por eso creo también en la evolución del modelo de negocio del concesionario, sobre lo cual venimos trabajando desde hace algunos años, con foco en brindar servicios integrales en lo que respecta a la movilidad.



Tradicionalmente el concesionario quizá vivía solamente de la venta de 0 KM, por condiciones -diría- muy anormales que tenía el mercado, y así podía subsistir pero hoy claramente no.

Hoy no hablamos sólo de posventa, que por ahí es lo más visible, también de usados certificados o de Kinto. Son servicios para el cliente pero a la vez mecanismos que contribuyen a que el concesionario pueda tener sustentabilidad económica, básicamente cubriendo sus costos fijos.

Respecto a los descuentos, siempre hemos tenido una política muy transparente y clara hacia el cliente que así como en su momento en los mercados de escasez cuidábamos mucho que el concesionario no aplicara sobreprecios, si vamos al otro extremo, donde el concesionario vende por debajo de sus costos, yo creo que tampoco es sano y no corresponde porque a la larga ese concesionario no le va a poder brindar a ese cliente todas las condiciones, herramientas y servicios que ese cliente necesita.



Claramente los márgenes de rentabilidad no son los de antes y es lógico que así ocurra, el mercado es libre y el cliente va a negociar de alguna forma con el concesionario las mejores condiciones y eso está dentro de las reglas de juego normal de cualquier el mercado competitivo.

La comercialización tiene que tener un rango de razonabilidad para el cliente, para quien comercializa y nosotros cuidar de tener una red saludable para que siga brindando cada vez más mejores servicios.

-El año pasado cuando presentaban el mercado 2026 hablaban de 700.000 unidades. ¿Se mantienen en ese número, cuál es el análisis que hacen tras los primeros cinco meses?
-Me preguntaba alguien si "el GPS está recalculando" con relación a lo que dijimos, y lo que sostengo es que a veces el GPS no te cambia de ruta sino que te dice que el tránsito está más lento y por ahí vas a demorar uno minutos más.



Si analizamos objetivamente las condiciones del mercado y de la economía argentina, seguimos creyendo que el mercado debería estar más tendiendo a las 700.000 unidades que a las 600.000.

No voy a ser de ninguna manera economista, pero simplemente comparto algunos datos duros como para poder respaldar esta visión: la Argentina, después de muchísimos años, está teniendo superávit fiscal, superávit comercial, una deuda totalmente manejable, récord histórico de exportaciones, de producción más de US$ 100.000 millones para para este año...

Estamos empezando a visualizar ahora, que para mí es uno de los factores que estuvo afectando negativamente, un descenso de inflación y -por ende- un descenso en la tasa de interés, algo que debería empezar a reactivar el crédito.



Repito, si uno mira condiciones teóricamente objetivas, el mercado automotor debería estar mucho más alto de lo que está ocurriendo.

Uno ve el resultado de mayo y es racionalmente inexplicable por qué ha sido tan bajo, pero creo que es emocionalmente explicable en términos de todas estas novedades que están ocurriendo en el mercado, de productos que van ingresando, de precios que se van reacomodando, de clientes que tienen muchísimas más opciones y que, de alguna forma, van pensando qué es lo que les conviene comprar.



Creo que sí está habiendo una postergación y que el mercado de alguna manera se está ralentizando, pero seguimos creyendo que el mercado debería tener una tendencia creciente.

Por supuesto que, con los volúmenes que se han perdido durante los últimos meses, es muy difícil que llegue a las 700.000 o 750.000 unidades.



El volumen actualizado, en el anualizado, deberíamos llegar a las 650.000 o incluso a las 610.000 unidades, al igual que el año pasado.

En la medida que estas variables que mencioné continúen ese camino que ya están hoy en día manifestándose, el nivel de reactivación a nivel de la industria debería estar ocurriendo. Porque a nivel de la actividad económica también hay mucha divergencia, se habla de que hay sectores que están creciendo mucho y otros no tanto, pero también está ocurriendo que dentro de mismos sectores está habiendo jugadores que están creciendo y otros que no, y eso es parte de esta transformación.

Venimos de una economía que creció 4% el año pasado, que crecerá 2,5% o 3% este año, hay expectativa de que crezca 3% del año que viene... uno mira los datos duros y dice: "El mercado automotor tiene que crecer". 



Logo de Google
Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos.
+ Agregar