Hubo inquietud mundial, con fiesta en el mercado local
Mientras los mercados externos operaron con mucho nervio por la tensión entre Rusia y Ucrania, con amenaza nuclear de Putin, el mercado argentino siguió viento en popa.
Mientras los mercados externos operaron con mucho nervio por la tensión entre Rusia y Ucrania, con amenaza nuclear de Putin, el mercado argentino siguió viento en popa.
En otro día relativamente tranquilo en el mercado financiero local, el Gobierno sigue tomando medidas para abrir el cepo. La agencia Fitch nos mejoró la nota. Los dólares libres siguen bajando, con el BCRA comprando más dólares. Los bonos se defendieron, con el riesgo levemente en baja
El mercado argentino vivió otro día pletórico de sonrisas. Hubo más pax cambiaria. El BCRA compró la mayor cantidad de dólares en seis meses y las acciones y los bonos treparon.
Lentamente, los números de la economía argentina se van poniendo en línea. El Indec marcó la menor inflación mensual en tres años. Hubo superávit fiscal y financiero. La oposición no logró frenar los DNU en el Congreso.
Como efecto secundario del triunfo de Trump, la semana abrió con un salto rabioso para el Bitcoin y con una gran firmeza para el dólar global. El mercado argentino tuvo un día opaco.
Tras un blanqueo ciertamente exitoso, el stock total de depósitos en dólares que hay en los bancos está cediendo apenas en lo que va de noviembre. Frente a esto, los inversores tomaron una posición más cautelosa, ya que pasaremos de dólares fáciles a puja política a pleno.
El mercado local volvió a tener otro día brillante. El Banco Central compró dólares pero perdió reservas por un pago al FMI. Y, mientras la Fed bajó su tasa, los bonos argentinos suben, el riesgo país baja más y la Bolsa local alcanza el mayor récord de todos los tiempos.
El triunfo de Trump en la presidencial norteamericana le cambió el pulso a los mercados. Hubo fiesta en Wall Street, dólar global muy firme, y tasas norteamericanas hacia arriba, con gran movida en commodities (oro y plata en baja y criptomonedas brillando).
El mercado argentino tuvo una gran rueda: el blue se hundió, la brecha cayó a casi 10%, el BCRA compró dólares y llegó a reservas brutas récord de Milei, con acciones y bonos en alza y riesgo en baja, cerca de los 900 puntos
Mientras Warren Buffett se desprende de posiciones en acciones para mantenerse en efectivo, los papeles argentinos están volando. La Bolsa de Buenos Aires saltó, los ADR subieron en bloque y los precios están cerca del récord de enero de 2018. Los bonos están sostenidos.
Tras tres ruedas con dudas, aparecieron buenos números en la economía, la inflación se orienta a la baja y el BCRA decidió bajar la tasa de interés argentina. Eso hizo subir algo los dólares financieros, pero el blue no se movió.
Los bonos y las acciones habían iniciado octubre a todo vapor, pero los títulos públicos lo cerraron con la lengua afuera. Hay dudas sobre cómo funcionará el mercado sin blanqueo.
Con capitales que llegan de todas partes para aprovechar la tasa en pesos (más contra el dólar que contra la inflación) el BCRA siguió sumando reservas y los dólares libres bajaron aún más, con una brecha que se achicó al 17%. Pero, en línea con lo que pasa en el mundo, los títulos se debilitaron.
Todo parecía repetir otro día pletórico de sonrisas. Pero los inversores no aceptaron los bonos que ofreció Economía en la licitación y no se llegó a los objetivos. Con esto tocaron el freno las acciones y los bonos.
Los mercados se dieron vuelta afuera. Se espera un triunfo de Trump, suben las tasas de EE.UU. al mayor nivel en cien días y el súper dólar global sobrevive, por lo que se hundieron el petróleo, el gas y la soja, principales productos de exportación argentina.
La inflación baja. Los depósitos crecen. El BCRA compra reservas. Los dólares están planchados. Los bonos suben sin parar. Y las acciones argentinas escalan. Todas las variables vuelven a niveles que no se veían desde 2018 o 2019, como si el gobierno blando que hizo Macri o la pesadilla de los Fernández no hubieran ocurrido
El mercado tuvo un día festivo: los dólares libres bajaron, el BCRA sumó reservas, con los bonos y las acciones en máximos de años y el riesgo país cerca de los tres dígitos.
El mundo financiero está alterado por la inminente presidencial norteamericana, por la próxima movida de tasas de la Fed y por un clima geopolítico más caliente. Eso hizo que Wall Street sufriera y que detrás de eso sufrieran los papeles privados argentinos.
La brecha ideológica que divide a los argentinos sigue espantando a los inversores, y las acciones y los bonos continúan con días estancados. También hay subas en el dólar blue, inquietando a los que navegan en el carry trade