De mayor a menor, con un arranque espectacular y llegando al final casi sin nafta, los bonos argentinos resultaron por lejos la mejor inversión de octubre, con un aumento promedio del 12,2%, lo cual significó que el riesgo país argentino se desplomara en nada menos que 306 unidades, desde los 1.290 puntos de fin de septiembre a los 984 puntos básicos de este jueves que cerró octubre.
Detrás de los bonos, con una suba del 8,9% en pesos (pero del 12,6% medida en dólares) las acciones argentinas también coronaron un mes increíble. Y mientras las consultoras están marcando que la inflación del mes pudo haber estado en la zona del 2,8%, la tasa de los plazos fijos terminó en zona mínimamente negativa, con un rendimiento del 2,7% mensual. Pero lo más distintivo del undécimo mes con Milei en el poder es que en octubre el dólar blue bajó 3,3% y los dólares financieros se hundieron 6,5%.
El impacto del blanqueo
Según afirmaban los analistas consultados a lo largo de toda la tarde, buena parte de este proceso estuvo muy ligado al blanqueo, ya que hubo depósitos en efectivo en los bancos por más de US$ 18.000 millones, que llevaron a stock total de depósitos privados en dólares en los bancos argentinos por casi US$ 32.500 millones. Y con el ministro Luis Caputo alertando a media rueda que el blanqueo se extenderá unos días más, hasta el 8 de noviembre, debido a los problemas que hubo con el apagón informático que hubo en la nueva ARCA, por resistencia en la AFIP a asimilar el cambio.
Ahora, por delante, los inversores están inundados de dudas, no solo por lo que está pasando en el proceso económico argentino, sino porque este jueves se vivió una rueda muy compleja en la Bolsa de Nueva York, donde se presentaron balances trimestrales que no conformaron a nadie, determinando que los principales índices de Wall Street terminaran con la mayor caída en dos meses, retrotrayendo los valores a las cotizaciones que había hace cuatro meses.
Tanto se movían los números rojos en las pantallas, que entre operadores fanáticos del automovilismo, apurados por viajar a Interlagos para ver este domingo la carrera de Franco Colapinto, ironizaron: "Por Dios, que termine octubre de una vez por todas, esto se parece al Gran Premio de Brasil que ganó el inolvidable Ayrton Senna en 1991, al que iba puntero cómodo, se le rompió la caja de cambios y llegó a la meta con la lengua afuera, pudiendo coronarse por primera vez en la carrera disputada en su país".
Y la comparación tiene su explicación: el lunes por la mañana, los bonos argentinos seguían volando, como cuando Senna tenía su McLaren funcionando como un relojito, tanto que el riesgo país argentino llegó a marcar un mínimo de 884 puntos básicos. Y de ahí en más empezaron a aparecer muchas incógnitas, con muchos inversores preguntándose qué pasará con el dólar cuando el blanqueo termine, tanto que desde ese momento los títulos argentinos empezaron a retroceder hasta terminar en el cierre de hoy a 984 puntos, 100 unidades por encima del inicio del lunes.
Y eso mismo fue lo que marcó el ritmo en la rueda de este jueves: los bonos volvieron a bajar, el dólar blue rebotó apenas, los dólares financieros siguieron a la baja, el BCRA pudo comprar dólares pero las reservas bajaron por pagos de deuda.
Acciones y tasas en tiempo electoral
Y lo que mantiene el optimismo generalizado es que mientras la Bolsa de Nueva York y casi todos los mercados externos terminaron en rojo, la Bolsa de Buenos Aires pudo subir, con ADR argentinos mostrando mayoría de subas, lo cual no es poco.
Todo este torbellino se vive en parte porque faltan apenas cinco días (tres ruedas) para que se celebre la elección presidencial norteamericana, sin que se sepa con claridad quien va a ser el ganador, aunque algunos sondeos y apuestas muestran con una leve luz de ventaja a Trump sobre Harris. Y por si fuera poco, dos días después Jerome Powell anunciará qué hará la Fed con su tasa de interés base.
Así, en medio de la llegada de balances trimestrales que no hicieron sonreír a nadie (especialmente a los tenedores de Microsoft o Meta) las tasas largas de EE.UU. siguen en un sube y baja constante: se pagó 4,3% anual a 1 año de plazo, 4,1% anual a 5 años, 4,3% anual a 10 años y 4,5% anual a 30 años. Y con eso, en el exterior el dólar subió 0,6% contra la libra, 0,5% en Chile, 0,4% en Brasil y 0,1% en China, pero bajó 0,2% contra el euro, 0,6% en México y 0,9% en Japón.
El dólar en Argentina
Mientras tanto, a nivel local, con un grueso amontonamiento de inversores que están blanqueando sobre la hora, la pax cambiaria siguió en el aire. Con el dólar exportador a $1.048,30, el BCRA compró US$ 19 millones en el mercado, pero por pago al FMI y de Bopreal y la compra de divisas de Economía para pagar deuda el 9 de enero, al final del día la autoridad monetaria perdió reservas por US$ 1.262 millones, por lo que ahora quedó con una posición negativa de US$ 9.100 millones, un número que asusta, que se acerca bastante al agujero que dejó Sergio Massa en diciembre pasado, aunque ahora sin plan platita repartiendo billetes como en El Estanciero.
Con esa condición, y con muchos ahorristas suponiendo que todo lo que pasa es el vuelo de capitales golondrina que vienen a blanquear, aprovechan un rendimiento de tasa en pesos, que con el carry trade les dio una ganancia gigante del 30% en dólares, y que en cualquier momento, ante cualquier chispazo, se pueden dar vuelta, salir de los pesos y volver a presionar cobre la compra de dólares, esta vez con un Banco Central vacío, que no tiene espaldas para defender ningún tipo de cambio.
En esas condiciones, mientras economistas como Esteban Domecq afirmando que "tenemos cepo para rato", el dólar blue subió $10 hasta $1.190, el Senebi bajó $3,47 hasta $1.159,20, el MEP bajó $2,04 hasta $1.133,10 y el contado con liquidación bajó 8 centavos hasta $1.158,52. Por lo que la brecha entre el oficial y el blue fue del 16% y la del CCL con el mayorista fue del 16%. Con algunos economistas si se quiere más oficialistas que dicen que el 1° de enero, junto con la eliminación del impuesto país, hay chance de que varias capas del cepo sean eliminadas, aunque no las principales, que traban dividendos encepados desde hace cinco años.
Bolsas con resultados mixtos
Con toda esa situación, con gran rotación de papeles en Wall Street, incertidumbre en medio oriente, y desconocimiento de quién será el que se quede en la Casa Blanca, con buen volumen (no tan grande como los últimos días), los bonos argentinos retrocedieron otro 1,3%, por lo que el riesgo país subió 28 unidades, hasta 984 puntos básicos.
El desconcierto es importante. Hay balances trimestrales sobre todo de tecnológicas que no dieron bien. Y con eso la Bolsa de Nueva York tuvo la peor rueda en meses, con los peores precios al final, tanto que el Dow bajó 0,9%, el S&P achicó 1,9% y el Nasdaq cayó 2,8%. Mientras que la Bolsa de San Pablo bajó 0,7% y la de México achicó 0,4%.
Pero, manteniendo la ilusión argentina intacta, los papeles privados locales se defendieron, como Senna cuando se quedó sin caja de cambios en Interlagos. Así, con $46.380 millones operados en acciones y $53.876 millones en Cedears, la Bolsa de Buenos Aires subió 0,6%. Al tiempo que, mientras todo bajaba en Manhattan, los ADR argentinos tuvieron mayoría de subas, con alza del 1% al 3,8% para Edenor, Telecom, Supervielle, Loma Negra, TGS y Francés; y con bajas del 1% al 2% para Cresud y Bioceres.
Al mismo tiempo, tal como sucede desde hace varias ruedas, las commodities siguieron colocados en una coctelera. Hubo suba del 2,8% para el petróleo. Los metales preciosos estuvieron en descenso. Los metales básicos finalizaron mixtos. En Chicago, la soja subió pero el maíz y el trigo bajaron. En Rosario se vieron malos precios para soja y maíz. Y la novedad del día vino del mundo cripto, que dejó de volar: el Bitcoin bajó 2,1%, y hubo caídas superiores al 5% en el resto de los valores de ese panel.