Como si el país hubiera salido de una mala pesadilla, muchas variables esenciales que son la base del financiamiento para que los emprendedores cuenten con herramientas para iniciar sus sueños están volviendo de manera conjunta a niveles que había antes de la aparición de un tal Alberto Fernández, del tuit de Cristina que lo designó e incluso anteriores a la estrategia blanda que había seguido Mauricio Macri para poner a Argentina en orden.
Gracias a la férrea decisión del presidente Javier Milei de terminar con el déficit fiscal y con la emisión monetaria, la inflación tiene chances este mes de volver a empezar con 2, algo que no se ve desde hace mucho tiempo. Gracias al blanqueo, el stock de depósitos en dólares que hay en los bancos vuelven a niveles cercanos a los que había antes de que Fernández afirmara que iba a revisar (defaultear) la deuda. Y gracias al apoyo de divisas (vía Banco Mundial, BID y CAF) que está logrando Luis Caputo crece la confianza y vuelve el interés por los títulos argentinos.
Pero a todo eso, además, como si efectivamente dependiéramos de las fuerzas del cielo, las presentes lluvias que están bendiciendo a la Pampa Húmeda están favoreciendo lo que va a ser la cosecha fina dentro de un mes y medio y la siembra de la cosecha gruesa dentro de siete meses. Esa agua que pone en duda la llegada de "la Niña" como venían anunciando los agoreros, le traerá al país una gran cantidad de divisas que garantizará los pagos de deuda en 2025. Y con todo eso se logró otra rueda financiera notable para el mercado argentino.
Mientras los mercados del mundo siguen muy inestables, a la espera de lo que pasará dentro de once días en la elección presidencial en EE.UU. y de la decisión que tomará la Fed con su tasa base dos días después de las urnas norteamericanas, todos los mercados emergentes se mostraron titubeantes, pero la plaza financiera argentina tuvo un día de fiesta, en el que lo más destacable fue que se rompió después de cinco largos años el piso del riesgo país. El último viernes de octubre terminó con un riesgo país de 967 puntos, algo que no se veía desde 2019.
En realidad, todas las variables se movieron como un relojito. El dólar blue repuntó apenas, pero los dólares financieros volvieron a bajar, lo cual convierte al carry trade en el gran ganador del mes. Pero al mismo tiempo el BCRA compró dólares y sumó reservas. Los bonos pegaron un salto. Y las acciones también tuvieron una rueda positiva, con subas de hasta el 9%% en los ADR argentinos en Nueva York, mientras Wall Street cerró titubeante porque los norteamericanos temen que se venga un ajuste en el S&P 500, el índice más representativo de la Bolsa de Nueva York.
Desconcertados, los norteamericanos no saben ni quién será el próximo presidente, tampoco están seguros de lo que hará la Fed con su tasa de interés y de igual modo no están convencidos si tendrán aterrizaje suave o una recesión. Con el agregado de la creciente tensión geopolítica, las tasas largas de EE.UU. siguen en el sube y baja: se pagó 4,3% anual a 1 año de plazo, 4% anual a 5 años, 4,2% anual a 10 años y 4,5% anual a 30 años. Y con eso, en el exterior el dólar subió 0,8% en Brasil, 0,7% en México, 0,3% contra el euro y el yen y 0,1% contra la libra y el yuan, pero retrocedió 0,1% en Chile.
En el mercado cambiario local, con el dólar exportador a $ 1047,63, el BCRA pudo comprar US$ 37 millones en el mercado, y al final del día el BCRA pudo sumar reservas por US$ 117 millones. Y los precios de los dólares libres siguen zigzagueando. El dólar blue subió $10 hasta $1.225, el Senebi bajó $6,62 hasta $1.177,18, el MEP cayó $14,72 hasta $1.142,81 y el contado con liquidación cayó $15,83 hasta $1.165,77. Por lo que la brecha entre el oficial y el blue fue del 20% y la del CCL con el mayorista fue del 18%.
Mientras cada vez más bancos de inversión de EE.UU. y Europa recomiendan comprar papeles argentinos, la Secretaría de Finanzas se prepara para rolear la deuda en pesos que vence en los próximos días y llegó con una sorpresa: no ofrecerá Lecaps, es decir letras a tasa de interés, sino bonos que ajustan por inflación, con un IPC de octubre que puede empezar con 2. Así, el martes el gobierno sale a tomar deuda en Boncer a través de la oferta de cuatro bonos:
- Un bono del Tesoro nacional en pesos cero cupón con ajuste por CER vencimiento 30 de mayo de 2025 (tzxy5 - nuevo).
- Un bono del Tesoro nacional en pesos cero cupón con ajuste por CER vencimiento 31 de octubre de 2025 (tzxo5 - nuevo).
- Un bono del Tesoro nacional en pesos cero cupón con ajuste por CER vencimiento 31 de marzo de 2026 (tzxm6 - reapertura).
- Un bono del Tesoro nacional en pesos cero cupón con ajuste por CER vencimiento 30 de octubre de 2026 (tzxo6 - nuevo).
Pero lo realmente destacable de este viernes fue que, con doble volumen operado, los bonos argentinos subieron casi 3% y gracias a ese movimiento el riesgo país cayó 70 unidades, hasta 967 puntos básicos, el menor nivel en cinco años, antes de que nadie imaginara que Cristina Fernández lograra volver a manejar los hilos del poder.
A nivel papeles privados, las Bolsas mundiales siguen inestables. Hubo cierre mixto en la Bolsa de Nueva York, con suba del 0,6% para el Nasdaq, merma del 0,1% para el S&P y caída del 0,6% para el Dow. Al tiempo que la Bolsa de San Pablo bajó 0,1% y la de México terminó casi sin cambios.
Mientras que el mercado bursátil local volvió a emerger la cabeza. Con $66.889 millones operados en acciones y $53.902 millones en Cedears, la Bolsa de Buenos Aires subió 1,2%. Y lo más sorprendente de todo fue que mientras Wall Street titubeaba, los ADR argentinos que cotizan en Nueva York mostraron una suba en bloque del 1% al 9% para Francés, Loma Negra, Telecom, IRSA, Supervielle, Macro, Edenor, Cresud, Central Puerto e YPF entre las más beneficiadas.
Y debajo de todo ese movimiento de monedas, bono y acciones, las materias primas siguen mostrando oscilaciones muy pendientes de la geopolítica y del clima. Hubo una nueva suba del 1,8% para el petróleo. Los metales preciosos actuaron sostenidos. Los metales básicos evolucionaron mixtos. Por las lluvias que beneficiaron a Argentina, los precios de los granos estuvieron todos para abajo, tanto en Chicago como en Rosario. Y como lo que viene a nivel mundial encierra riesgos desconocidos, el Bitcoin bajó 1,3% con caídas de hasta el 5% para el resto de las criptomonedas.